La tentación autoritaria
Sáb, 06/12/2008 - 00:23
http://www.larepublica.pe/?q=node/1852
Por Alberto Adrianzén Merino
Sería muy bueno para la democracia peruana que el gobierno nos dé alguna explicación sobre los siguientes hechos: por un lado, la famosa operación Leuctra, conocida gracias al diario La Primera y que consistía, en la práctica, en una verdadera caza de brujas contra algunos dirigentes de la izquierda peruana; y por el otro, más allá de que haya sido retirado en días pasados, sobre el famoso proyecto de ley que atentaba directamente contra las ONG y gremios u organizaciones en general, ya que abría la posibilidad de clausurarlas o cerrarlas con argumentos generales y vagos cuya definición, cuando no, correspondía al poder.
Lo que une ambos acontecimientos es esta suerte de miedo a todo lo que tenga un color rojo (incluso rosado, o simplemente un tono crítico) y que termina siempre por imponer una lógica persecutoria e intolerante. Son estos llamados "tics" que tanto el gobierno como el Estado muestran cada cierto tiempo. Sin embargo, es sospechoso, por decir lo menos, que dos acontecimientos como los mencionados, coincidan en el tiempo. Uno podría pensar, con cierta base y fundamento, que hay un sector que estaba preparando una ofensiva represiva, que consistía en lo siguiente: primero, capturo a los dirigentes de izquierda (incluido Ollanta Humala) y, luego, les pongo una mordaza a las ONG y a las organizaciones sociales para que no protesten o hagan campaña nacional e internacional. Y si bien uno podría decir, también con fundamento, que esta visión es conspirativa y hasta paranoica, nadie puede negar que, para alguien que quiere reprimir y acallar a la oposición, este escenario (es decir la combinación de represión y mordaza), es el mejor, por no decir el ideal.
Por eso llama la atención que ambos hechos no se investiguen a profundidad y que el gobierno no nos diga cómo se han ido construyendo. Sería bueno saber, por ejemplo, quién le ordenó a la División de Investigación del Terrorismo Internacional (DIVITI) de la DIRCOTE , hacer una investigación sobre los supuestos vínculos entre un sector de la izquierda y las FARC. Se han mostrado algunos videos con los que se intenta probar estos vínculos, pero no se dice que esas visitas de miembros de las FARC a Lima (como es el caso de Nubia Calderón) no solo han sido públicas sino también plurales; es decir, se realizaron reuniones con varias organizaciones, como recuerda Alberto Moreno en la revista Domingo. Además hay que decir que para el Perú como para otros países de A.L., las FARC, oficialmente, (guste o no) no son terroristas.
Hay otro dato: la famosa computadora del líder de las FARC, Andrés Reyes, se ha convertido en una verdadera "caja de Pandora" o, mejor aún, en un verdadero sombrero de mago. Según el Informe Forense de INTERPOL, esta consiste "en tres ordenadores portátiles, dos discos duros externos y tres llaves USB, equipos supuestamente decomisados a una unidad guerrillera móvil", y la información contenida (o datos) "correspondería a 39.5 millones de páginas Microsoft Word", en realidad, casi toda una biblioteca. Por eso no es extraño que en dicho informe en la conclusión 2b se diga lo siguiente: "Entre el 1/3/08, fecha en que las autoridades colombianas incautaron a las FARC las ocho pruebas instrumentales de carácter informático, y el 3/3/08 a las 11.45 horas, momento en que dichas pruebas fueron entregadas al Grupo Investigativo de Delitos Informáticos de la Dirección de Investigación Criminal (DIJIN) de Colombia, el acceso a los datos contenidos en las citadas pruebas no se ajustó a los principios reconocidos internacionalmente para el tratamiento de pruebas electrónicas por parte de los organismos encargados de la aplicación de la ley".
Con ello no queremos justificar ni avalar a las FARC. Como lo he dicho más de una vez, soy contrario a los secuestros y a los métodos violentistas o terroristas como aquellos que practican las FARC–como también el Estado colombiano y los paramilitares–, pero lo que demando son investigaciones serias y responsables y no, como ahora sucede, persecuciones políticas que sirven a unos cuantos y que abonan una cultura autoritaria e intolerante. Un buen ejemplo, aquí en el país, es la injusta e ilegal detención, porque hasta ahora no se ha presentado ninguna prueba seria al respecto, de Roque Gonzales La Rosa , preso desde hace ya casi un año.
Sobre el proyecto de ley contra las ONG e instituciones de la sociedad civil, el asunto es bastante obvio. Todos sabemos qué sectores están detrás de esta campaña y qué es lo buscan. Y si bien ha sido retirado para su "revisión", el premier Simon nos debe una explicación sobre este asunto y una autocrítica, porque de hecho fue una propuesta autoritaria. El silencio no ayuda; por eso si queremos una democracia hay que hablar, porque la palabra es lo opuesto a la oscuridad autoritaria.
MOVIMIENTO MACROREGIONAL DEL CUSCO
PROYECTO PUEBLO
Construyendo una alternativa desde el pueblo
PROYECTO PUEBLO
Construyendo una alternativa desde el pueblo
martes, 9 de diciembre de 2008
viernes, 5 de diciembre de 2008
PROPUESTA DE DOCUMENTO DE IDEARIO, PROGRAMA Y ESTRATEGIA DE PROYECTO PUEBLO
PRESENTACIÓN:
Ante la ausencia de una alternativa, de un proyecto popular para construir una sociedad radicalmente democrática, con justicia social, intercultural, soberana; convencidos de la necesidad de cumplir con la tarea de refundar la política, entendiéndola como la multiplicación del poder del pueblo y su ejercicio soberano para decidir sobre su destino y vivir con dignidad; asumimos la tarea de construir una alternativa popular, un proyecto desde el pueblo.
Un solo proyecto hay en carrera ahora en el país: el proyecto excluyente, autoritario, antipopular de las clases dominantes que ha tomado el nombre de neoliberalismo. Con la derrota y fracaso de los proyectos populares de fines de los años ochenta y los efectos de la guerra interna, en el Perú se implementó de la mano de la nueva mundialización capitalista, un modelo de país al servicio de los grupos de poder de la burguesía transnacionalizada.
Esto empieza a cambiar con el rearme político y teórico de los dominados. A lo largo y ancho de la escena mundial contemporánea, existen resistencias expresadas en nuestro continente en potentes movimientos sociales y gobiernos populares que han logrado generar espacios para la construcción de alternativas que aparecen como una superación de los viejos proyectos del campo popular, recogiendo las tradiciones libertarias que aporta la tradición indígena, el marxismo latinoamericano, la filosofía y teología de la liberación, el liberalismo republicano y el nacionalismo antiimperialista y latinoamericanista, sin encerrarse en dogmas, asumiendo además las luchas ecologistas, de género, de identidad cultural, etc, teniendo entre sus orientaciones:
la exigencia de construir una democracia sustantiva, real; de asumir los proyectos populares como fundamentalmente libertarios y como apuesta por destruir todas la formas de opresión en lo político, en lo cultural, en lo social, en lo económico; de considerar, en este sentido, la reivindicación de los pueblos originarios y sus derechos colectivos como base fundamental de la refundación de nuestros países; la urgencia de construir un orden global multipolar, con pueblos, países soberanos democrático y solidario; de asumir como plan mínimo la lucha contra el neoliberalismo y como plan máximo la superación no sólo de un modo de producción sino del capitalismo como modelo civilizatorio que ha deshumanizado y mercantilizado el conjunto de la vida, que exacerba la violencia, destruye la diversidad cultural y nos ha puesto al borde de la destrucción de la naturaleza, nuestro cuerpo orgánico, nuestra madre.
En medio de la crisis económica y política que hoy sacude al mundo, con un modelo de vida depredador, violento e irracional apostamos a construir una propuesta que parta de nuestras raíces, recoja lo mejor de nuestra experiencia histórica y recupere lo mejor de los sueños y luchas de la humanidad. Nos asumimos como una parte más de ese torrente en el que deben confluir diversas fuerzas que den forma a una mayoría social y política que hagan posible cambios de fondo en el país, abra un nuevo curso histórico, construyendo así una patria para todos y todas.
Proyecto Pueblo surge del convencimiento de que es necesario construir un proyecto popular amplio, integral que se constituya en un bloque político, social y cultural que recoja los anhelos de las grandes mayorías de nuestro país, articulando sobre la base del respeto a la autonomía, la defensa y promoción de la diversidad, el rescate de nuestras tradiciones culturales, las formas de organización democráticas y horizontales, y la apuesta de desarrollar una política más allá de los espacios de nuestro limitado sistema político, que sea el despliegue las capacidades creativas y constructoras de nuestro pueblo que en los diferentes ámbitos de la vida va construyendo en el aquí y ahora el poder del pueblo y experiencias que son alternativas económicas, culturales, sociales, de sociabilidad concretas que van constituyéndose en la base de una sociedad.
Sin embargo, Proyecto Pueblo como organización, es simplemente un instrumento construido para aportar en esa perspectiva amplia e integral, pero también desde su propia especificidad. Proyecto Pueblo pretende constituirse en un instrumento político-institucional de ese bloque popular que sirve para disputar el espacio institucional desde lo local y lo regional, proponiendo, sobre la base de un horizonte compartido (un ideario), en base a una articulación programática, un gobierno popular. En este sentido su tarea es constituirse en una alternativa de gobierno, articulando las demandas sociales y culturales, y ser expresión de la construcción de una hegemonía alternativa que apuesta por la democratización de las relaciones sociales en todas sus dimensiones.
Es pues una apuesta que agrupa a militantes populares, dirigentes barriales, trabajadores, campesinos e indígenas, mujeres, activistas políticos y culturales que, desde diversas experiencias confluimos en un espacio para potenciar y compartir nuestras luchas, sin abandonar sus contenidos estratégicos específicos. La disputa política institucional es fundamental para concretar un proyecto popular de cambio de nuestra sociedad, el movimiento popular necesita del ejercicio de gestiones orientadas a fortalecer el avance de sus luchas, de sus experiencias alternativas y el ejercicio y ampliación del poder popular. Sin embargo, no se agota en ella, pues el poder constituido debe ser permanentemente rediseñado por ese poder constituyente que sólo ejerce y reside en el mismo pueblo.
NUESTRO IDEARIO :
Movimiento Macro-regional Proyecto Pueblo
( Nota: Un “ideario”, a diferencia de una “ideología”, no es un conjunto de ideas sistemáticas y cerradas, es más bien un conjunto de ideas, sueños, anhelos, deseos que se proyectan hacía el futuro de manera abierta y constituyen las piedras de nuestras utopías, de nuestro mito, de nuestros sentimientos, de nuestra identidad, de nuestra mística que se presentan como exigencias a ser planteadas y permanentemente discutidas, como orientaciones propias de la imaginación y la creatividad que partiendo de la realidad la cuestionan abriendo nuevos derroteros superándola.
Sin embargo, esto no quiere decir que no opere en la realidad material, son estos “horizontes de sentido” más bien los que orientan nuestro quehacer concreto, nuestros principios y exigencias estratégicas, nuestros lineamientos programáticos, nuestras luchas concretas y cotidianas. Si alguna derrota han sufrido las apuestas libertarias en nuestra reciente historia, ésta ha sido resultado de la captura del imaginario, de las subjetividades por el horizonte de sentido producido por la civilización capitalista.)
Las cusqueñas y cusqueños, las mujeres y hombres andinos, las peruanas y peruanos, los latinoamericanos, conformamos pueblos que sueñan su futuro, que de a poco retoman su destino inspirados en el legado de su historia, que pisan firme sobre la tierra y empiezan a asumir su herencia para construir a partir de ella su presente y su futuro.
Es precisamente desde el Cusco milenario, síntesis del esfuerzo civilizatorio del hombre y la mujer andinos, infundidos por ese legado ancestral de Pachacutec Inca, por la dignidad y el afán libertario de Túpac Amaru y Micaela Bastidas, por los runas, trabajadores y mujeres que día a día generan la riqueza social y hacen posible la vida a pesar de la opresión, donde hoy, en medio de la mundialización neoliberal, se constituye un espacio más de confluencia para construir alternativas civilizatorias a este modelo de vida depredador, violento e irracional que nos impone el capitalismo.
Justamente, recuperando esa sabiduría que se halla en nuestras raíces, es que consideramos que debemos construir una propuesta raigal, asumiéndose también en este sentido de radical cuestionamiento al actual orden de vida, rescatando lo mejor de nuestra matriz civilizatoria: la vida en comunidad, la crianza de lo diverso, una relación sagrada con la vida, la tierra y la naturaleza, una actitud frente la trabajo que al estar puesto no en función del lucro sino del bien social se convierte en fuente de satisfacción.
Pero, obviamente, nuestra raíz y nuestro proyecto debe alimentarse de otras fuentes: de las luchas universales por la emancipación en todos los planos de la vida construidos sobre la base de ideas como la libertad, la igualdad, la fraternidad, el ejercicio real de la democracia, la liberación del trabajo, la lucha de las mujeres contra el patriarcado, por la diversidad sexual, etc. De las luchas de los pueblos sojuzgados y que han luchado a lo largo de la historia por su libertad y su dignidad. De los sueños de tener una América Latina unida, solidaria y soberana.
En este sentido, proponemos como algunos ejes de ese horizonte de sociedad que queremos empezar a construir desde ahora los siguientes:
1. El Poder popular, la democracia radical e integral, la emancipación humana, la autonomía individual y colectiva como norte fundamental.
Nuestra apuesta está orientada al ejercicio concreto de la libertad de los individuos, las comunidades, los pueblos, ese anhelo tan humano de ser dueño de su propio destino, donde la libertad de uno no termina cuando empieza la del otro, como en la sociedad liberal, sino donde la libertad de unos es la condición de la libertad de otros. Nuestro horizonte por lo tanto apuesta por la democratización radical de las relaciones sociales en todas sus esferas: en el trabajo, las relaciones entre culturas, entre géneros, con la naturaleza, en el ámbito de la autoridad, entre naciones significando esto la construcción de relaciones de poder solidarias y no opresivas, entendidas como capacidad de desplegar la autonomía individual y colectiva, la creatividad, la imaginación, aboliendo las formas de dominación.
Esta apuesta para nosotros se materializa en lo que se denomina “poder popular”. El poder popular es el ejercicio concreto, a través de espacios institucionales y no institucionales, del poder por parte del propio pueblo, es la apuesta por su protagonismo, es la construcción de sujetos que dejan de ser objetos del poder para constituirse en sujetos. El poder popular es un medio y un fin en el que hace concreta y radical la democracia como forma de convivencia y como forma de organizar la autoridad, el ejercicio soberano del poder.
En nuestro caso, tenemos materia prima con la cual construir nuestras propias formas de ejercicio de poder popular que se puede expresar en el poder comunitario, en el desarrollo de los movimientos sociales antineoliberales, anticapitalistas, en sindicatos que trasciendan las lógicas corporativas y economicistas, en los Frentes de Defensa que se constituyen en espacios públicos no estatales, en las experiencias de gobierno local y regional en los que se han desarrollado formas de democracia participativa y directa tanto en los marcos institucionales como no institucionales a través del diseño, gestión y control de las políticas públicas. También en las formas nuevas de institucionalidad que expresan formas más sustantivas del ejercicio de la democracia.
También se desarrolla en experiencias en las que el pueblo desarrolla su autonomía a través de formas de economía solidaria, social en la que las personas no son objetos de explotación sino sujetos creadores de riqueza social que el trabajo emancipa. En la gestión social, comunitaria de la salud, de la educación, de los espacios territoriales, de lo público estatal en general, en el ejercicio de los derechos, etc. De la misma manera en las luchas sociales a través de las que se expresa el soberano, y en las experiencias de sociabilidad en la que las mujeres, los artistas, los jóvenes, las sexualidades diversas se expresan desarrollando la autonomía y la solidaridad.
El poder popular es un poder solidario que aumenta la potencia creativa del hombre para transformar su historia, que negocia, se contrapone y va más allá de las lógicas de la mercancía, o del poder opresivo que surge de las instituciones políticas vigentes. La democracia sustantiva, para nosotros significa la única alternativa para una convivencia en la que sea posible una relación creativa en medio de una gran diversidad. Los viejos proyectos modernizadores ya sea de derecha o izquierda consideraron la diversidad como una traba, por lo que apelaron a soluciones autoritarias en el país. Para nosotros la democracia y el poder popular, la transformación de los pueblos de “objetos” a sujetos sociales en pie de igualdad y ejercicio de autonomía son la única posibilidad de construir una sociedad mejor.
2. La refundación de la política
La mera lógica del cálculo para expropiar el poder a los otros, como mero ejercicio representativo y potestad de unos pocos que se materializa a través de elecciones y el control del Estado no es para nosotros la política o en todo caso es una vieja política que debemos superar, es más bien un mero ejercicio de opresión sobre otros y gestión de lo establecido.
En este sentido reivindicamos la política como una capacidad creadora que implica tanto los ámbitos institucionales, como otros ámbitos sociales incluyendo la vida cotidiana. Es esa capacidad que es la vida misma y que se despliega para construir nuevas realidades y es ejercicio concreto de la libertad, de la autonomía y del poder popular yendo más allá de lo establecido, del poder constituido siendo un poder constituyente en permanente desarrollo.
Sin embargo, también consideramos que la política son prácticas que involucran a las multitudes, a los pueblos, rescatando no sólo su relación con la búsqueda del bien común y por tanto con el consenso, sino también su carácter contradictorio y conflictivo, agonístico expresando la lucha de fuerzas, de proyectos de sociedad contrapuestos, expresándose en la lucha por construir correlaciones de fuerzas, por constituir hegemonía. Los grandes cambios históricos, que recorren desde las prácticas a nivel micro hasta las que se desenvuelven a nivel macro, son resultado de la construcción y movilización de voluntades colectivas, de la articulación de bloques sociales (clases en el sentido amplio) que se orientan a plasmar sueños colectivos.
Así, la política es en efecto, más que la gestión o los cubileteos de poder, es una capacidad creativa y transformadora que recorre todos los ámbitos de la vida social, es una apuesta por mejores formas de convivencia (con contenidos éticos y morales) que sin embargo se alimentan del conflicto y de las miradas diversas y contrapuestas, es la apuesta por constituir con pasión al pueblo (que se constituye y no existe de por sí) en un sujeto de poder para su emancipación.
3. Globalización alternativa, socialismo raigal, valores comunitarios
La globalización o mundialización capitalista aparece como un hecho incontrovertible, casi natural, anunciado incluso como el fin del proceso histórico expresado en la democracia liberal y el irrestricto libre mercado. Sin embargo, es resultado de una derrota no ineluctable de los proyectos populares del siglo pasado, así como de sus propios avances. Lo cierto es que este mundo unipolar, basado en una economía trasnacionalizada, en la que los estados, pueblos y las personas son puestas al servicio de las ganancias de unas minorías que a través de la especulación, el colonialismo, el saqueo han constituido formas de desposesión de la riqueza social –y su privatización- que nos han llevado al estado actual de cosas: la polarización social creciente y la concentración del poder económico, político y cultural en unas minorías en detrimento de las mayorías, un estado de guerra permanente para garantizarlos y aumentar sus ganancias, el agotamiento de nuestro cuerpo orgánico (la naturaleza) poniendo al límite de la destrucción a la raza humana, la destrucción de otras formas de vida y de las culturas a través de la imposición de una monocultura basada en el individualismo egoísta y cínico y en la cultura del consumo y de la explotación y conversión en mercancía del hombre y la naturaleza como legitima.
Sin embargo, frente a esta lógica suicida de quienes dominan el mundo, emergen también esfuerzos por construir una globalización alternativa, desde los pueblos, desde los movimientos sociales, desde países que empiezan a desmarcarse para recuperar márgenes de soberanía y autodeterminación. Redes por todo el mundo se han constituido, bloques regionales de movimientos y estados que cuestionan el neoliberalismo, que apuestan por reformar el orden mundial democratizándolo y buscan efectivizar políticas humanas y democratizadoras. Diversas iniciativas existen en este sentido, de las que nos consideramos parte para construir Otro mundo, que es posible y necesario, así como un mundo en el que quepan muchos mundos. Apostamos en este sentido por una globalización efectiva de la solidaridad y la libertad desde los pueblos.
En nuestros países esa globalización capitalista y sus expresiones imperialistas se han implementado a través de la constitución de las áreas de libre comercio, favorables siempre a los poderosos, de la militarización del continente y la criminalización de toda alternativa o lucha, de la balcanización territorial de nuestros países en una lógica de desposesión de las riquezas de nuestros pueblos. Sin embargo, debajo, en los resquicios, en las periferias de esa mancha monocroma que se expande persisten la sabiduría de nuestros pueblos, su diversidad, los múltiples territorios habitados por los seres humanos que han construido sus experiencias constituyendo comunidades de vida, valores comunitarios, una relación diferente con el medio, constituyéndose en la base de la resistencia que nos plantean otras miradas que son la base para preservar la vida.
Es preciso fortalecer estas resistencias constituyendo un “socialismo raigal” recuperando la memoria, las tradiciones, los saberes, la genética, la historia constituyendo una globalización distinta que algunos han llamado glocalización, en la que desde los territorios concretos se constituyen nuevas formas de ciudadanía global, donde sus habitantes, sus organizaciones, movimientos y comunidades se vuelven protagonistas centrales de otro tipo de desarrollo.
4. Identidad cultural, alternativa civilizatoria, interculturalidad, colonialidad, andino, amazónico, afro, derechos colectivos, todas las sangres
Reconstruir, recrear nuestras identidades y fortalecerlas es fundamental, sobre todo en desde un lugar que es fuente de una matriz civilizatoria que puede aportar en la (re) construcción de un mundo mejor. El rescate de la cultura material, de los saberes tradicionales, de las instituciones y las formas de organización social, las visiones del mundo y las expresiones culturales como el idioma entre otros que permitió la reproducción de la vida en un medio complejo, diverso como el nuestro es una necesidad para reinterpretarnos y transformarnos constituyendo una alternativa para el mundo hostil en el que nos desenvolvemos. La vida en comunidad, la crianza de lo diverso, una relación sagrada con la vida, la tierra y la naturaleza, una actitud frente la trabajo que al estar puesto no en función del lucro sino del bien social se convierte en fuente de satisfacción son claves que pueden ayudar a definir el rumbo de la humanidad y son parte de nuestro legado que deben ser recuperadas.
Sin embargo, esto en un marco en el que la interculturalidad es una forma de relacionarse y actuar frente a los otros. La interculturalidad es lo opuesto a la colonialidad. En la colonialidad la relación se desarrolla entre un sujeto y un objeto que se somete al primero, siendo esta lógica constitutiva de la modernidad para la que fue preciso establecer el racismo y el desprecio de las otras culturas como herramienta de imposición del poder occidental. La interculturalidad nos plantea superar el racismo, aprender del otro, dialogar y enriquecerse democráticamente de esa experiencia. El Perú es uno de los países en los que la contradicción colonial es aún persistente y constitutiva de los lazos sociales, siendo una urgencia que esta se resuelva.
Rescatar el legado andino-amazónico es una tarea crucial, sin embargo, además de la diversidad de este legado, nuestras sociedades han sido enriquecidas por la presencia de otras expresiones culturales como la occidental, la africana, la oriental que hacen parte también de nuestro ser. La afirmación andina es fundamental pero también lo es el rescatar la idea de Arguedas de un “País de Todas las sangres”. La lucha por construir otras relaciones entre las culturas, afirmándolas pero también poniéndolas en pie de igualdad, es decir democratizándolas es un norte por el que debemos trabajar. La defensa de los derechos colectivos, la preservación de las organizaciones primordiales, los territorios, las expresiones y la autodeterminación en el marco de un país más inclusivo es fundamental proponiéndonos ir más allá de quienes toman el problema de la identidad y la afirmación de nuestra cultura como un medio demagógico y oportunista.
5. Naturaleza, crianza, convivencia,
La naturaleza, a diferencia de la cultura occidental, para nuestros pueblos no es un objeto a dominar, los hombres, todos los seres vivos e inertes son parte de un todo que está interrelacionado, dependiendo unos de otros, conviviendo y criándose. La tierra por ello y todo lo que en ella hay es sagrado, fundamental para la existencia de la vida. El actual modo de vida dominante es en cambio depredador, va contra la naturaleza y por tanto contra el ser humano mismo, los considera mercancías intercambiables, usables y desechables. Lo que hemos conocido como desarrollo ha sido parte de esta lógica orientada a la producción infinita de mercancías en un medio finito, generando miseria, sufrimiento, destrucción en nombre de las ganancias.
Como ya se ha afirmado, la acumulación capitalista está pasando a asimilar bajo su lógica el mundo mismo de la vida, pretendiendo su transformación en mercancía en un proceso de desposesión en la que incluso el agua, fuente primordial de vida, pretende ser objeto de compraventa; igualmente ocurre con el patrimonio inmaterial, el patrimonio genético; o la educación y la salud, etc. La naturaleza fuente de vida de los pueblos, como en los albores de la modernidad capitalista, pretende ser cercada, expoliada en función de las ganancias de unas minorías (en la minería, la tala de árboles, etc), desapareciendo especies diversas, deforestando, contaminando ríos desplazando a las comunidades humanas de sus territorios ancestrales.
Nuestra apuesta pasa por redefinir esta relación recuperando la concepción de nuestros pueblos, sabiduría que nos permitirá sobrevivir, replanteando nuestra forma de vida, nuestra concepción del desarrollo y de relación con las demás especies. La lucha ecológica, es una lucha política, indesligable del orden social. La actual situación del mundo es expresión de un orden social irracional e injusto y de la acumulación del poder por una minoría que está dispuesta a sacrificar a las grandes mayorías, a las futuras generaciones para mantener su forma de vida y sus privilegios. Reestablecer una relación armónica con la naturaleza pasa también por cambiar nuestra sociedad.
6. Refundación del país, integración latinoamericana, desde los pueblos
Nos proponemos replantear el Contrato social en el país denunciando la injusticia y la mentira de los sectores que han vivido de las inequidades existentes en el Perú, que se resiste a aceptar los derechos que los pueblos conquistaron a lo largo de siglos. La refundación del país es una necesidad asumiendo los cambios surgidos en las últimas décadas ante la decadencia de ese artefacto surgido de la modernidad: el Estado nación.
En efecto, el contexto nos lleva a pensar un Estado que en permanente proceso de transformación y democratización, está conformado por diversas naciones y pueblos que lo habitan, reconociendo que en su diversidad son capaces de construir visiones compartidas, que recoge sin aplastarlas o cooptarlas las culturas regionales y locales que hacen parte de su riqueza, otorgándoles niveles crecientes de decisión y autonomía (la descentralización).
A la vez comprendiendo las exigencias de construir un orden geopolítico justo y con soberanía que sólo se hace posible a través de la integración continental, con una integración desde los pueblos que va más allá de los intercambios comerciales y que implica relaciones solidarias de complementaridad, colaboración, articulación y fuerza antiimperialista. El sueño bolivariano, el sueño indoamericano de Mariátegui, es una tarea impostergable dentro de la que debe moverse la refundación del país pues las estrategias y los sueños de construir una patria también sigue siendo fundamental. Rechazamos las formas de descentralización cuyo objetivo es debilitar a los Estado en consonancia con los dictados de la receta neoliberal, afirmando las que aportan a una más equilibrada distribución territorial del poder y la riqueza.
La autonomía de los individuos y los pueblos no es posible sin la soberanía nacional y continental, constituyéndose el Estado en un parapeto para detener el proceso de globalización capitalista sin dejar de considerar que la maquinaria estatal siempre es opresiva. Por eso, se trata de luchar en el Estado, contra el Estado y más allá del Estado. Refundar el país pasa por constituir una nueva república, pluricultural, soberana, integrada a Nuestra América, radicalmente democrática en la que se socializa permanentemente el poder, descentralizada, sin corrupción, donde la solidaridad es un valor central.
La construcción de macroregiones con proyectos comunes en el sur, en el centro, en el norte, nacidos desde la misma “sociedad civil”, desde abajo, desde adentro, es un imperativo. La fortaleza del pueblo peruano, hecho a su vez de muchos pueblos, además de su capacidad de soñar, esperanzarse y sacrificarse, es su inventiva, su capacidad de creación, teniendo el reto de dibujar un nuevo mapa, siguiendo el curso de lo que ya germinó naturalmente en el Perú a desdén de las políticas de Estado.
7. Estado social y democrático de derecho, derechos humanos, derechos colectivos, responsabilidades humanas
8. Trabajo gratificante, Economía social, no depredadora, de productores
PRESENTACIÓN:
Ante la ausencia de una alternativa, de un proyecto popular para construir una sociedad radicalmente democrática, con justicia social, intercultural, soberana; convencidos de la necesidad de cumplir con la tarea de refundar la política, entendiéndola como la multiplicación del poder del pueblo y su ejercicio soberano para decidir sobre su destino y vivir con dignidad; asumimos la tarea de construir una alternativa popular, un proyecto desde el pueblo.
Un solo proyecto hay en carrera ahora en el país: el proyecto excluyente, autoritario, antipopular de las clases dominantes que ha tomado el nombre de neoliberalismo. Con la derrota y fracaso de los proyectos populares de fines de los años ochenta y los efectos de la guerra interna, en el Perú se implementó de la mano de la nueva mundialización capitalista, un modelo de país al servicio de los grupos de poder de la burguesía transnacionalizada.
Esto empieza a cambiar con el rearme político y teórico de los dominados. A lo largo y ancho de la escena mundial contemporánea, existen resistencias expresadas en nuestro continente en potentes movimientos sociales y gobiernos populares que han logrado generar espacios para la construcción de alternativas que aparecen como una superación de los viejos proyectos del campo popular, recogiendo las tradiciones libertarias que aporta la tradición indígena, el marxismo latinoamericano, la filosofía y teología de la liberación, el liberalismo republicano y el nacionalismo antiimperialista y latinoamericanista, sin encerrarse en dogmas, asumiendo además las luchas ecologistas, de género, de identidad cultural, etc, teniendo entre sus orientaciones:
la exigencia de construir una democracia sustantiva, real; de asumir los proyectos populares como fundamentalmente libertarios y como apuesta por destruir todas la formas de opresión en lo político, en lo cultural, en lo social, en lo económico; de considerar, en este sentido, la reivindicación de los pueblos originarios y sus derechos colectivos como base fundamental de la refundación de nuestros países; la urgencia de construir un orden global multipolar, con pueblos, países soberanos democrático y solidario; de asumir como plan mínimo la lucha contra el neoliberalismo y como plan máximo la superación no sólo de un modo de producción sino del capitalismo como modelo civilizatorio que ha deshumanizado y mercantilizado el conjunto de la vida, que exacerba la violencia, destruye la diversidad cultural y nos ha puesto al borde de la destrucción de la naturaleza, nuestro cuerpo orgánico, nuestra madre.
En medio de la crisis económica y política que hoy sacude al mundo, con un modelo de vida depredador, violento e irracional apostamos a construir una propuesta que parta de nuestras raíces, recoja lo mejor de nuestra experiencia histórica y recupere lo mejor de los sueños y luchas de la humanidad. Nos asumimos como una parte más de ese torrente en el que deben confluir diversas fuerzas que den forma a una mayoría social y política que hagan posible cambios de fondo en el país, abra un nuevo curso histórico, construyendo así una patria para todos y todas.
Proyecto Pueblo surge del convencimiento de que es necesario construir un proyecto popular amplio, integral que se constituya en un bloque político, social y cultural que recoja los anhelos de las grandes mayorías de nuestro país, articulando sobre la base del respeto a la autonomía, la defensa y promoción de la diversidad, el rescate de nuestras tradiciones culturales, las formas de organización democráticas y horizontales, y la apuesta de desarrollar una política más allá de los espacios de nuestro limitado sistema político, que sea el despliegue las capacidades creativas y constructoras de nuestro pueblo que en los diferentes ámbitos de la vida va construyendo en el aquí y ahora el poder del pueblo y experiencias que son alternativas económicas, culturales, sociales, de sociabilidad concretas que van constituyéndose en la base de una sociedad.
Sin embargo, Proyecto Pueblo como organización, es simplemente un instrumento construido para aportar en esa perspectiva amplia e integral, pero también desde su propia especificidad. Proyecto Pueblo pretende constituirse en un instrumento político-institucional de ese bloque popular que sirve para disputar el espacio institucional desde lo local y lo regional, proponiendo, sobre la base de un horizonte compartido (un ideario), en base a una articulación programática, un gobierno popular. En este sentido su tarea es constituirse en una alternativa de gobierno, articulando las demandas sociales y culturales, y ser expresión de la construcción de una hegemonía alternativa que apuesta por la democratización de las relaciones sociales en todas sus dimensiones.
Es pues una apuesta que agrupa a militantes populares, dirigentes barriales, trabajadores, campesinos e indígenas, mujeres, activistas políticos y culturales que, desde diversas experiencias confluimos en un espacio para potenciar y compartir nuestras luchas, sin abandonar sus contenidos estratégicos específicos. La disputa política institucional es fundamental para concretar un proyecto popular de cambio de nuestra sociedad, el movimiento popular necesita del ejercicio de gestiones orientadas a fortalecer el avance de sus luchas, de sus experiencias alternativas y el ejercicio y ampliación del poder popular. Sin embargo, no se agota en ella, pues el poder constituido debe ser permanentemente rediseñado por ese poder constituyente que sólo ejerce y reside en el mismo pueblo.
NUESTRO IDEARIO :
Movimiento Macro-regional Proyecto Pueblo
( Nota: Un “ideario”, a diferencia de una “ideología”, no es un conjunto de ideas sistemáticas y cerradas, es más bien un conjunto de ideas, sueños, anhelos, deseos que se proyectan hacía el futuro de manera abierta y constituyen las piedras de nuestras utopías, de nuestro mito, de nuestros sentimientos, de nuestra identidad, de nuestra mística que se presentan como exigencias a ser planteadas y permanentemente discutidas, como orientaciones propias de la imaginación y la creatividad que partiendo de la realidad la cuestionan abriendo nuevos derroteros superándola.
Sin embargo, esto no quiere decir que no opere en la realidad material, son estos “horizontes de sentido” más bien los que orientan nuestro quehacer concreto, nuestros principios y exigencias estratégicas, nuestros lineamientos programáticos, nuestras luchas concretas y cotidianas. Si alguna derrota han sufrido las apuestas libertarias en nuestra reciente historia, ésta ha sido resultado de la captura del imaginario, de las subjetividades por el horizonte de sentido producido por la civilización capitalista.)
Las cusqueñas y cusqueños, las mujeres y hombres andinos, las peruanas y peruanos, los latinoamericanos, conformamos pueblos que sueñan su futuro, que de a poco retoman su destino inspirados en el legado de su historia, que pisan firme sobre la tierra y empiezan a asumir su herencia para construir a partir de ella su presente y su futuro.
Es precisamente desde el Cusco milenario, síntesis del esfuerzo civilizatorio del hombre y la mujer andinos, infundidos por ese legado ancestral de Pachacutec Inca, por la dignidad y el afán libertario de Túpac Amaru y Micaela Bastidas, por los runas, trabajadores y mujeres que día a día generan la riqueza social y hacen posible la vida a pesar de la opresión, donde hoy, en medio de la mundialización neoliberal, se constituye un espacio más de confluencia para construir alternativas civilizatorias a este modelo de vida depredador, violento e irracional que nos impone el capitalismo.
Justamente, recuperando esa sabiduría que se halla en nuestras raíces, es que consideramos que debemos construir una propuesta raigal, asumiéndose también en este sentido de radical cuestionamiento al actual orden de vida, rescatando lo mejor de nuestra matriz civilizatoria: la vida en comunidad, la crianza de lo diverso, una relación sagrada con la vida, la tierra y la naturaleza, una actitud frente la trabajo que al estar puesto no en función del lucro sino del bien social se convierte en fuente de satisfacción.
Pero, obviamente, nuestra raíz y nuestro proyecto debe alimentarse de otras fuentes: de las luchas universales por la emancipación en todos los planos de la vida construidos sobre la base de ideas como la libertad, la igualdad, la fraternidad, el ejercicio real de la democracia, la liberación del trabajo, la lucha de las mujeres contra el patriarcado, por la diversidad sexual, etc. De las luchas de los pueblos sojuzgados y que han luchado a lo largo de la historia por su libertad y su dignidad. De los sueños de tener una América Latina unida, solidaria y soberana.
En este sentido, proponemos como algunos ejes de ese horizonte de sociedad que queremos empezar a construir desde ahora los siguientes:
1. El Poder popular, la democracia radical e integral, la emancipación humana, la autonomía individual y colectiva como norte fundamental.
Nuestra apuesta está orientada al ejercicio concreto de la libertad de los individuos, las comunidades, los pueblos, ese anhelo tan humano de ser dueño de su propio destino, donde la libertad de uno no termina cuando empieza la del otro, como en la sociedad liberal, sino donde la libertad de unos es la condición de la libertad de otros. Nuestro horizonte por lo tanto apuesta por la democratización radical de las relaciones sociales en todas sus esferas: en el trabajo, las relaciones entre culturas, entre géneros, con la naturaleza, en el ámbito de la autoridad, entre naciones significando esto la construcción de relaciones de poder solidarias y no opresivas, entendidas como capacidad de desplegar la autonomía individual y colectiva, la creatividad, la imaginación, aboliendo las formas de dominación.
Esta apuesta para nosotros se materializa en lo que se denomina “poder popular”. El poder popular es el ejercicio concreto, a través de espacios institucionales y no institucionales, del poder por parte del propio pueblo, es la apuesta por su protagonismo, es la construcción de sujetos que dejan de ser objetos del poder para constituirse en sujetos. El poder popular es un medio y un fin en el que hace concreta y radical la democracia como forma de convivencia y como forma de organizar la autoridad, el ejercicio soberano del poder.
En nuestro caso, tenemos materia prima con la cual construir nuestras propias formas de ejercicio de poder popular que se puede expresar en el poder comunitario, en el desarrollo de los movimientos sociales antineoliberales, anticapitalistas, en sindicatos que trasciendan las lógicas corporativas y economicistas, en los Frentes de Defensa que se constituyen en espacios públicos no estatales, en las experiencias de gobierno local y regional en los que se han desarrollado formas de democracia participativa y directa tanto en los marcos institucionales como no institucionales a través del diseño, gestión y control de las políticas públicas. También en las formas nuevas de institucionalidad que expresan formas más sustantivas del ejercicio de la democracia.
También se desarrolla en experiencias en las que el pueblo desarrolla su autonomía a través de formas de economía solidaria, social en la que las personas no son objetos de explotación sino sujetos creadores de riqueza social que el trabajo emancipa. En la gestión social, comunitaria de la salud, de la educación, de los espacios territoriales, de lo público estatal en general, en el ejercicio de los derechos, etc. De la misma manera en las luchas sociales a través de las que se expresa el soberano, y en las experiencias de sociabilidad en la que las mujeres, los artistas, los jóvenes, las sexualidades diversas se expresan desarrollando la autonomía y la solidaridad.
El poder popular es un poder solidario que aumenta la potencia creativa del hombre para transformar su historia, que negocia, se contrapone y va más allá de las lógicas de la mercancía, o del poder opresivo que surge de las instituciones políticas vigentes. La democracia sustantiva, para nosotros significa la única alternativa para una convivencia en la que sea posible una relación creativa en medio de una gran diversidad. Los viejos proyectos modernizadores ya sea de derecha o izquierda consideraron la diversidad como una traba, por lo que apelaron a soluciones autoritarias en el país. Para nosotros la democracia y el poder popular, la transformación de los pueblos de “objetos” a sujetos sociales en pie de igualdad y ejercicio de autonomía son la única posibilidad de construir una sociedad mejor.
2. La refundación de la política
La mera lógica del cálculo para expropiar el poder a los otros, como mero ejercicio representativo y potestad de unos pocos que se materializa a través de elecciones y el control del Estado no es para nosotros la política o en todo caso es una vieja política que debemos superar, es más bien un mero ejercicio de opresión sobre otros y gestión de lo establecido.
En este sentido reivindicamos la política como una capacidad creadora que implica tanto los ámbitos institucionales, como otros ámbitos sociales incluyendo la vida cotidiana. Es esa capacidad que es la vida misma y que se despliega para construir nuevas realidades y es ejercicio concreto de la libertad, de la autonomía y del poder popular yendo más allá de lo establecido, del poder constituido siendo un poder constituyente en permanente desarrollo.
Sin embargo, también consideramos que la política son prácticas que involucran a las multitudes, a los pueblos, rescatando no sólo su relación con la búsqueda del bien común y por tanto con el consenso, sino también su carácter contradictorio y conflictivo, agonístico expresando la lucha de fuerzas, de proyectos de sociedad contrapuestos, expresándose en la lucha por construir correlaciones de fuerzas, por constituir hegemonía. Los grandes cambios históricos, que recorren desde las prácticas a nivel micro hasta las que se desenvuelven a nivel macro, son resultado de la construcción y movilización de voluntades colectivas, de la articulación de bloques sociales (clases en el sentido amplio) que se orientan a plasmar sueños colectivos.
Así, la política es en efecto, más que la gestión o los cubileteos de poder, es una capacidad creativa y transformadora que recorre todos los ámbitos de la vida social, es una apuesta por mejores formas de convivencia (con contenidos éticos y morales) que sin embargo se alimentan del conflicto y de las miradas diversas y contrapuestas, es la apuesta por constituir con pasión al pueblo (que se constituye y no existe de por sí) en un sujeto de poder para su emancipación.
3. Globalización alternativa, socialismo raigal, valores comunitarios
La globalización o mundialización capitalista aparece como un hecho incontrovertible, casi natural, anunciado incluso como el fin del proceso histórico expresado en la democracia liberal y el irrestricto libre mercado. Sin embargo, es resultado de una derrota no ineluctable de los proyectos populares del siglo pasado, así como de sus propios avances. Lo cierto es que este mundo unipolar, basado en una economía trasnacionalizada, en la que los estados, pueblos y las personas son puestas al servicio de las ganancias de unas minorías que a través de la especulación, el colonialismo, el saqueo han constituido formas de desposesión de la riqueza social –y su privatización- que nos han llevado al estado actual de cosas: la polarización social creciente y la concentración del poder económico, político y cultural en unas minorías en detrimento de las mayorías, un estado de guerra permanente para garantizarlos y aumentar sus ganancias, el agotamiento de nuestro cuerpo orgánico (la naturaleza) poniendo al límite de la destrucción a la raza humana, la destrucción de otras formas de vida y de las culturas a través de la imposición de una monocultura basada en el individualismo egoísta y cínico y en la cultura del consumo y de la explotación y conversión en mercancía del hombre y la naturaleza como legitima.
Sin embargo, frente a esta lógica suicida de quienes dominan el mundo, emergen también esfuerzos por construir una globalización alternativa, desde los pueblos, desde los movimientos sociales, desde países que empiezan a desmarcarse para recuperar márgenes de soberanía y autodeterminación. Redes por todo el mundo se han constituido, bloques regionales de movimientos y estados que cuestionan el neoliberalismo, que apuestan por reformar el orden mundial democratizándolo y buscan efectivizar políticas humanas y democratizadoras. Diversas iniciativas existen en este sentido, de las que nos consideramos parte para construir Otro mundo, que es posible y necesario, así como un mundo en el que quepan muchos mundos. Apostamos en este sentido por una globalización efectiva de la solidaridad y la libertad desde los pueblos.
En nuestros países esa globalización capitalista y sus expresiones imperialistas se han implementado a través de la constitución de las áreas de libre comercio, favorables siempre a los poderosos, de la militarización del continente y la criminalización de toda alternativa o lucha, de la balcanización territorial de nuestros países en una lógica de desposesión de las riquezas de nuestros pueblos. Sin embargo, debajo, en los resquicios, en las periferias de esa mancha monocroma que se expande persisten la sabiduría de nuestros pueblos, su diversidad, los múltiples territorios habitados por los seres humanos que han construido sus experiencias constituyendo comunidades de vida, valores comunitarios, una relación diferente con el medio, constituyéndose en la base de la resistencia que nos plantean otras miradas que son la base para preservar la vida.
Es preciso fortalecer estas resistencias constituyendo un “socialismo raigal” recuperando la memoria, las tradiciones, los saberes, la genética, la historia constituyendo una globalización distinta que algunos han llamado glocalización, en la que desde los territorios concretos se constituyen nuevas formas de ciudadanía global, donde sus habitantes, sus organizaciones, movimientos y comunidades se vuelven protagonistas centrales de otro tipo de desarrollo.
4. Identidad cultural, alternativa civilizatoria, interculturalidad, colonialidad, andino, amazónico, afro, derechos colectivos, todas las sangres
Reconstruir, recrear nuestras identidades y fortalecerlas es fundamental, sobre todo en desde un lugar que es fuente de una matriz civilizatoria que puede aportar en la (re) construcción de un mundo mejor. El rescate de la cultura material, de los saberes tradicionales, de las instituciones y las formas de organización social, las visiones del mundo y las expresiones culturales como el idioma entre otros que permitió la reproducción de la vida en un medio complejo, diverso como el nuestro es una necesidad para reinterpretarnos y transformarnos constituyendo una alternativa para el mundo hostil en el que nos desenvolvemos. La vida en comunidad, la crianza de lo diverso, una relación sagrada con la vida, la tierra y la naturaleza, una actitud frente la trabajo que al estar puesto no en función del lucro sino del bien social se convierte en fuente de satisfacción son claves que pueden ayudar a definir el rumbo de la humanidad y son parte de nuestro legado que deben ser recuperadas.
Sin embargo, esto en un marco en el que la interculturalidad es una forma de relacionarse y actuar frente a los otros. La interculturalidad es lo opuesto a la colonialidad. En la colonialidad la relación se desarrolla entre un sujeto y un objeto que se somete al primero, siendo esta lógica constitutiva de la modernidad para la que fue preciso establecer el racismo y el desprecio de las otras culturas como herramienta de imposición del poder occidental. La interculturalidad nos plantea superar el racismo, aprender del otro, dialogar y enriquecerse democráticamente de esa experiencia. El Perú es uno de los países en los que la contradicción colonial es aún persistente y constitutiva de los lazos sociales, siendo una urgencia que esta se resuelva.
Rescatar el legado andino-amazónico es una tarea crucial, sin embargo, además de la diversidad de este legado, nuestras sociedades han sido enriquecidas por la presencia de otras expresiones culturales como la occidental, la africana, la oriental que hacen parte también de nuestro ser. La afirmación andina es fundamental pero también lo es el rescatar la idea de Arguedas de un “País de Todas las sangres”. La lucha por construir otras relaciones entre las culturas, afirmándolas pero también poniéndolas en pie de igualdad, es decir democratizándolas es un norte por el que debemos trabajar. La defensa de los derechos colectivos, la preservación de las organizaciones primordiales, los territorios, las expresiones y la autodeterminación en el marco de un país más inclusivo es fundamental proponiéndonos ir más allá de quienes toman el problema de la identidad y la afirmación de nuestra cultura como un medio demagógico y oportunista.
5. Naturaleza, crianza, convivencia,
La naturaleza, a diferencia de la cultura occidental, para nuestros pueblos no es un objeto a dominar, los hombres, todos los seres vivos e inertes son parte de un todo que está interrelacionado, dependiendo unos de otros, conviviendo y criándose. La tierra por ello y todo lo que en ella hay es sagrado, fundamental para la existencia de la vida. El actual modo de vida dominante es en cambio depredador, va contra la naturaleza y por tanto contra el ser humano mismo, los considera mercancías intercambiables, usables y desechables. Lo que hemos conocido como desarrollo ha sido parte de esta lógica orientada a la producción infinita de mercancías en un medio finito, generando miseria, sufrimiento, destrucción en nombre de las ganancias.
Como ya se ha afirmado, la acumulación capitalista está pasando a asimilar bajo su lógica el mundo mismo de la vida, pretendiendo su transformación en mercancía en un proceso de desposesión en la que incluso el agua, fuente primordial de vida, pretende ser objeto de compraventa; igualmente ocurre con el patrimonio inmaterial, el patrimonio genético; o la educación y la salud, etc. La naturaleza fuente de vida de los pueblos, como en los albores de la modernidad capitalista, pretende ser cercada, expoliada en función de las ganancias de unas minorías (en la minería, la tala de árboles, etc), desapareciendo especies diversas, deforestando, contaminando ríos desplazando a las comunidades humanas de sus territorios ancestrales.
Nuestra apuesta pasa por redefinir esta relación recuperando la concepción de nuestros pueblos, sabiduría que nos permitirá sobrevivir, replanteando nuestra forma de vida, nuestra concepción del desarrollo y de relación con las demás especies. La lucha ecológica, es una lucha política, indesligable del orden social. La actual situación del mundo es expresión de un orden social irracional e injusto y de la acumulación del poder por una minoría que está dispuesta a sacrificar a las grandes mayorías, a las futuras generaciones para mantener su forma de vida y sus privilegios. Reestablecer una relación armónica con la naturaleza pasa también por cambiar nuestra sociedad.
6. Refundación del país, integración latinoamericana, desde los pueblos
Nos proponemos replantear el Contrato social en el país denunciando la injusticia y la mentira de los sectores que han vivido de las inequidades existentes en el Perú, que se resiste a aceptar los derechos que los pueblos conquistaron a lo largo de siglos. La refundación del país es una necesidad asumiendo los cambios surgidos en las últimas décadas ante la decadencia de ese artefacto surgido de la modernidad: el Estado nación.
En efecto, el contexto nos lleva a pensar un Estado que en permanente proceso de transformación y democratización, está conformado por diversas naciones y pueblos que lo habitan, reconociendo que en su diversidad son capaces de construir visiones compartidas, que recoge sin aplastarlas o cooptarlas las culturas regionales y locales que hacen parte de su riqueza, otorgándoles niveles crecientes de decisión y autonomía (la descentralización).
A la vez comprendiendo las exigencias de construir un orden geopolítico justo y con soberanía que sólo se hace posible a través de la integración continental, con una integración desde los pueblos que va más allá de los intercambios comerciales y que implica relaciones solidarias de complementaridad, colaboración, articulación y fuerza antiimperialista. El sueño bolivariano, el sueño indoamericano de Mariátegui, es una tarea impostergable dentro de la que debe moverse la refundación del país pues las estrategias y los sueños de construir una patria también sigue siendo fundamental. Rechazamos las formas de descentralización cuyo objetivo es debilitar a los Estado en consonancia con los dictados de la receta neoliberal, afirmando las que aportan a una más equilibrada distribución territorial del poder y la riqueza.
La autonomía de los individuos y los pueblos no es posible sin la soberanía nacional y continental, constituyéndose el Estado en un parapeto para detener el proceso de globalización capitalista sin dejar de considerar que la maquinaria estatal siempre es opresiva. Por eso, se trata de luchar en el Estado, contra el Estado y más allá del Estado. Refundar el país pasa por constituir una nueva república, pluricultural, soberana, integrada a Nuestra América, radicalmente democrática en la que se socializa permanentemente el poder, descentralizada, sin corrupción, donde la solidaridad es un valor central.
La construcción de macroregiones con proyectos comunes en el sur, en el centro, en el norte, nacidos desde la misma “sociedad civil”, desde abajo, desde adentro, es un imperativo. La fortaleza del pueblo peruano, hecho a su vez de muchos pueblos, además de su capacidad de soñar, esperanzarse y sacrificarse, es su inventiva, su capacidad de creación, teniendo el reto de dibujar un nuevo mapa, siguiendo el curso de lo que ya germinó naturalmente en el Perú a desdén de las políticas de Estado.
7. Estado social y democrático de derecho, derechos humanos, derechos colectivos, responsabilidades humanas
8. Trabajo gratificante, Economía social, no depredadora, de productores
LA DEMOCRACIA Y EL PUEBLO/ ERIC hOBSBAWM
La democracia y el pueblo
Eric Hobsbawm · · · · ·
30/11/08
www.sinpermiso.info
Gracias a los medios de comunicación de masas, la opinión pública es más poderosa que nunca, lo cual explica el constante incremento de las profesiones que se especializan en influenciarla. Lo que es menos conocido es el vínculo crucial entre los medios políticos y la acción directa: una acción desde la base que repercute directamente en quienes toman las decisiones, eludiendo los mecanismos intermedios de los gobiernos representativos. Ello resulta más evidente en los asuntos transnacionales, en los que no existen esos mecanismos intermedios. Todos estamos familiarizados con lo que se ha denominado "efecto CNN" : la políticamente poderosa, pero completamente desestructurada sensación de que "algo debe hacerse" respecto del Kurdistán, Timor Oriental u otra zona en conflicto. Más recientemente, las manifestaciones en Praga y Seattle han mostrado la efectividad de la acción directa bien dirigida por pequeños grupos conscientes del poder de las cámaras, incluso contra organizaciones que fueron diseñadas para ser inmunes a los procesos políticos democráticos, como el FMI y el Banco Mundial.
Todo esto enfrenta a la democracia de impronta liberal con el que quizás sea su problema más serio e inmediato. En un mundo crecientemente globalizado y transnacional, los gobiernos nacionales coexisten con poderes que tienen tanto impacto como ellos en la vida diaria de sus ciudadanos, pero que están más allá de su control. Los gobiernos ni siquiera tienen la opción política de abdicar ante tales fuerzas que escapan a su radio de acción. Cuando los precios del petróleo aumentan, existe la convicción en los ciudadanos, incluso en los ejecutivos de las empresas, de que el gobierno puede y debe hacer algo al respecto, aun en países como Italia, en donde poco o nada se espera del Estado, o como Estados Unidos, en donde muchas personas no creen en el Estado.
¿Pero qué podrían hacer los gobiernos? Más que en el pasado, están bajo la presión creciente de una opinión pública continuamente controlada. Ello restringe sus opciones. Pero los gobiernos no pueden dejar de gobernar. Además, se ven alentados por sus expertos en relaciones públicas para que se muestren gobernando constantemente, y esto, como ha mostrado la historia británica del siglo XX, implica multiplicar gestos, anuncios, y a veces, hasta leyes innecesarias. Y las autoridades públicas de hoy se ven constantemente enfrentando decisiones sobre intereses comunes, que son de índole tanto técnica como política. Aquí, los votos democráticos (o las elecciones de los consumidores en el mercado) no son en absoluto una guía. Las consecuencias ambientales del crecimiento ilimitado del tráfico a motor, y las mejores formas de lidiar con ellas no pueden ser descubiertas simplemente por un referendo. Además, estas formas pueden resultar impopulares, y en una democracia, es poco inteligente decirle al electorado lo que no quiere oír. ¿Cómo pueden organizarse racionalmente las finanzas públicas, si los gobiernos se han autoconvencido de que cualquier propuesta para aumentar los impuestos conduce a un suicidio electoral, cuando en las campañas electorales se compite por bajar impuestos y los presupuestos gubernamentales se ejercitan en el oscurantismo fiscal?
En resumen, la "voluntad del pueblo", o como quiera llamársela, no puede determinar las tareas específicas de gobierno. Como apropiadamente observaron Sidney y Beatrice Webb respecto de los sindicatos, la "voluntad del pueblo" no puede juzgar proyectos, sólo resultados. Es inconmensurablemente mejor votando en contra que a favor. Cuando consigue uno de sus principales triunfos negativos, como derrocar los regímenes corruptos de 50 años de posguerra en Italia y Japón, es incapaz por sí misma de ofrecer una alternativa.
Y aun así, el gobierno es para la gente. Sus efectos son juzgados por lo que afecta a la gente. Por más desinformada, ignorante o aun estúpida que sea la "voluntad del pueblo", y por muy inadecuados que sean los métodos para descubrirla, es indispensable. ¿De qué otra forma podríamos definir la manera en que las soluciones técnico-políticas, por más expertas y técnicamente satisfactorias que sean en otros aspectos, afectan a las vidas de los seres humanos concretos? Los sistemas soviéticos fallaron porque no existió una retroalimentación de información entre aquellos que tomaban las decisiones "en nombre del interés del pueblo" y aquellos a quienes se imponían esas decisiones. La globalización del laissez-faire de los últimos 20 años ha incurrido en el mismo error.
La solución ideal ahora está menos que nunca al alcance de los gobiernos. Es la solución a la que recurrían en el pasado los médicos y los pilotos, y a la que sigue tratando de recurrir una parte crecientemente desconfiada del mundo: la convicción popular de que nosotros y ellos compartimos los mismos intereses. Nosotros [el pueblo] no le dijimos [al gobierno] cómo debe servirnos –carentes de pericia, no podríamos—, pero hasta que algo salga verdaderamente mal, le brindamos nuestra confianza. Pocos gobiernos (para distinguirlos de regímenes políticos) disfrutan actualmente de esta fundamental confianza a priori. En las democracias de impronta liberal, los gobiernos raramente representan la mayoría de votos, ni qué decir del electorado. Los partidos de masas y organizaciones, que alguna vez otorgaron a "sus" gobiernos confianza y apoyo constante, se han desmoronado. En los omnipresentes medios de comunicación, los directores, entre las bambalinas, y arrogándose una idoneidad competitiva con la del gobierno, no dejan de comentar críticamente los desempeños gubernamentales.
De modo que la solución más conveniente, a veces la única, para los gobiernos democráticos, es mantener el mayor número posible de decisiones fuera del alcance de la opinión pública y de la política, o al menos, dejar de lado los procesos de característicos del gobierno representativo. Muchas decisiones políticas serán negociadas y decididas detrás de escena. Lo que incrementará la desconfianza ciudadana en los gobiernos y la mala opinión pública sobre los políticos.
¿Entonces, cuál es el futuro de la democracia de impronta liberal en esta situación? Con la excepción de la teocracia islámica, en principio ningún movimiento político poderoso desafía esta forma de gobierno. La segunda mitad del siglo XX fue la edad dorada de las dictaduras militares. El siglo XXI no parece demasiado favorable a ellas –ninguno de los estados ex comunistas ha elegido seguir por esa vía—, y casi todos esos regímenes militares carecen del cabal coraje de la convicción antidemocrática: se limitan a proclamarse salvadores de la Constitución hasta el día (sin especificar) del retorno del gobierno civil.
Ello es que, cualquiera que haya sido su apariencia antes de los terremotos económicos de 1997-98, ahora resulta evidente que la utopía de un mercado global de laissez-faire y sin Estado no llegará. La mayoría de la población mundial, y ciertamente aquella bajo regímenes democrático-liberales que merecen tal denominación, continuarán viviendo en estados operativamente efectivos, aun a despecho de que en algunas -y poco felices- regiones el poder y la administración estatal se hayan desintegrado virtualmente. La política continuará. Las elecciones democráticas perdurarán.
En resumen, deberemos enfrentar los problemas del siglo XXI con un conjunto de mecanismos políticos espectacularmente inapropiados para lidiar con esos problemas. Se trata de mecanismos que están, en efecto, confinados dentro de las fronteras de unos estados nacionales enfrentados a un mundo interconectado, fuera del alcance de sus operaciones. Aún no está clara la longitud de su radio de acción dentro del vasto y heterogéneo territorio que posee una estructura política común como la Unión Europea. Se enfrentan a y compiten en el marco de una economía globalizada que opera a través de unas unidades harto heterogéneas y para las cuales son irrelevantes la legitimidad política y el interés común, a saber: las corporaciones transnacionales. Sobre todo, se enfrentan a una era en la que el impacto de las acciones humanas sobre la naturaleza y el planeta se ha convertido en una fuerza de proporciones geológicas. La solución, o aun la mera mitigación, precisará de medidas para las cuales, casi con certeza, ningún apoyo podrá encontrarse contando votos o midiendo las preferencias de los consumidores. Esto no mejorará las perspectivas a largo plazo de ninguna democracia en el mundo.
Encaramos el tercer milenio como el irlandés apócrifo que, preguntado por la mejor manera de llegar a Ballynahinch, y tras una breve pausa reflexiva, espetó: "si yo fuera usted, no partiría de aquí".
Pero aquí estamos, y de aquí partimos.
Eric Hobsbawm es el decano de la historiografía marxista británica. Uno de sus últimos libros es un volumen de memorias autobiográficas: Años interesantes, Barcelona, Critica, 2003.
Eric Hobsbawm · · · · ·
30/11/08
www.sinpermiso.info
Gracias a los medios de comunicación de masas, la opinión pública es más poderosa que nunca, lo cual explica el constante incremento de las profesiones que se especializan en influenciarla. Lo que es menos conocido es el vínculo crucial entre los medios políticos y la acción directa: una acción desde la base que repercute directamente en quienes toman las decisiones, eludiendo los mecanismos intermedios de los gobiernos representativos. Ello resulta más evidente en los asuntos transnacionales, en los que no existen esos mecanismos intermedios. Todos estamos familiarizados con lo que se ha denominado "efecto CNN" : la políticamente poderosa, pero completamente desestructurada sensación de que "algo debe hacerse" respecto del Kurdistán, Timor Oriental u otra zona en conflicto. Más recientemente, las manifestaciones en Praga y Seattle han mostrado la efectividad de la acción directa bien dirigida por pequeños grupos conscientes del poder de las cámaras, incluso contra organizaciones que fueron diseñadas para ser inmunes a los procesos políticos democráticos, como el FMI y el Banco Mundial.
Todo esto enfrenta a la democracia de impronta liberal con el que quizás sea su problema más serio e inmediato. En un mundo crecientemente globalizado y transnacional, los gobiernos nacionales coexisten con poderes que tienen tanto impacto como ellos en la vida diaria de sus ciudadanos, pero que están más allá de su control. Los gobiernos ni siquiera tienen la opción política de abdicar ante tales fuerzas que escapan a su radio de acción. Cuando los precios del petróleo aumentan, existe la convicción en los ciudadanos, incluso en los ejecutivos de las empresas, de que el gobierno puede y debe hacer algo al respecto, aun en países como Italia, en donde poco o nada se espera del Estado, o como Estados Unidos, en donde muchas personas no creen en el Estado.
¿Pero qué podrían hacer los gobiernos? Más que en el pasado, están bajo la presión creciente de una opinión pública continuamente controlada. Ello restringe sus opciones. Pero los gobiernos no pueden dejar de gobernar. Además, se ven alentados por sus expertos en relaciones públicas para que se muestren gobernando constantemente, y esto, como ha mostrado la historia británica del siglo XX, implica multiplicar gestos, anuncios, y a veces, hasta leyes innecesarias. Y las autoridades públicas de hoy se ven constantemente enfrentando decisiones sobre intereses comunes, que son de índole tanto técnica como política. Aquí, los votos democráticos (o las elecciones de los consumidores en el mercado) no son en absoluto una guía. Las consecuencias ambientales del crecimiento ilimitado del tráfico a motor, y las mejores formas de lidiar con ellas no pueden ser descubiertas simplemente por un referendo. Además, estas formas pueden resultar impopulares, y en una democracia, es poco inteligente decirle al electorado lo que no quiere oír. ¿Cómo pueden organizarse racionalmente las finanzas públicas, si los gobiernos se han autoconvencido de que cualquier propuesta para aumentar los impuestos conduce a un suicidio electoral, cuando en las campañas electorales se compite por bajar impuestos y los presupuestos gubernamentales se ejercitan en el oscurantismo fiscal?
En resumen, la "voluntad del pueblo", o como quiera llamársela, no puede determinar las tareas específicas de gobierno. Como apropiadamente observaron Sidney y Beatrice Webb respecto de los sindicatos, la "voluntad del pueblo" no puede juzgar proyectos, sólo resultados. Es inconmensurablemente mejor votando en contra que a favor. Cuando consigue uno de sus principales triunfos negativos, como derrocar los regímenes corruptos de 50 años de posguerra en Italia y Japón, es incapaz por sí misma de ofrecer una alternativa.
Y aun así, el gobierno es para la gente. Sus efectos son juzgados por lo que afecta a la gente. Por más desinformada, ignorante o aun estúpida que sea la "voluntad del pueblo", y por muy inadecuados que sean los métodos para descubrirla, es indispensable. ¿De qué otra forma podríamos definir la manera en que las soluciones técnico-políticas, por más expertas y técnicamente satisfactorias que sean en otros aspectos, afectan a las vidas de los seres humanos concretos? Los sistemas soviéticos fallaron porque no existió una retroalimentación de información entre aquellos que tomaban las decisiones "en nombre del interés del pueblo" y aquellos a quienes se imponían esas decisiones. La globalización del laissez-faire de los últimos 20 años ha incurrido en el mismo error.
La solución ideal ahora está menos que nunca al alcance de los gobiernos. Es la solución a la que recurrían en el pasado los médicos y los pilotos, y a la que sigue tratando de recurrir una parte crecientemente desconfiada del mundo: la convicción popular de que nosotros y ellos compartimos los mismos intereses. Nosotros [el pueblo] no le dijimos [al gobierno] cómo debe servirnos –carentes de pericia, no podríamos—, pero hasta que algo salga verdaderamente mal, le brindamos nuestra confianza. Pocos gobiernos (para distinguirlos de regímenes políticos) disfrutan actualmente de esta fundamental confianza a priori. En las democracias de impronta liberal, los gobiernos raramente representan la mayoría de votos, ni qué decir del electorado. Los partidos de masas y organizaciones, que alguna vez otorgaron a "sus" gobiernos confianza y apoyo constante, se han desmoronado. En los omnipresentes medios de comunicación, los directores, entre las bambalinas, y arrogándose una idoneidad competitiva con la del gobierno, no dejan de comentar críticamente los desempeños gubernamentales.
De modo que la solución más conveniente, a veces la única, para los gobiernos democráticos, es mantener el mayor número posible de decisiones fuera del alcance de la opinión pública y de la política, o al menos, dejar de lado los procesos de característicos del gobierno representativo. Muchas decisiones políticas serán negociadas y decididas detrás de escena. Lo que incrementará la desconfianza ciudadana en los gobiernos y la mala opinión pública sobre los políticos.
¿Entonces, cuál es el futuro de la democracia de impronta liberal en esta situación? Con la excepción de la teocracia islámica, en principio ningún movimiento político poderoso desafía esta forma de gobierno. La segunda mitad del siglo XX fue la edad dorada de las dictaduras militares. El siglo XXI no parece demasiado favorable a ellas –ninguno de los estados ex comunistas ha elegido seguir por esa vía—, y casi todos esos regímenes militares carecen del cabal coraje de la convicción antidemocrática: se limitan a proclamarse salvadores de la Constitución hasta el día (sin especificar) del retorno del gobierno civil.
Ello es que, cualquiera que haya sido su apariencia antes de los terremotos económicos de 1997-98, ahora resulta evidente que la utopía de un mercado global de laissez-faire y sin Estado no llegará. La mayoría de la población mundial, y ciertamente aquella bajo regímenes democrático-liberales que merecen tal denominación, continuarán viviendo en estados operativamente efectivos, aun a despecho de que en algunas -y poco felices- regiones el poder y la administración estatal se hayan desintegrado virtualmente. La política continuará. Las elecciones democráticas perdurarán.
En resumen, deberemos enfrentar los problemas del siglo XXI con un conjunto de mecanismos políticos espectacularmente inapropiados para lidiar con esos problemas. Se trata de mecanismos que están, en efecto, confinados dentro de las fronteras de unos estados nacionales enfrentados a un mundo interconectado, fuera del alcance de sus operaciones. Aún no está clara la longitud de su radio de acción dentro del vasto y heterogéneo territorio que posee una estructura política común como la Unión Europea. Se enfrentan a y compiten en el marco de una economía globalizada que opera a través de unas unidades harto heterogéneas y para las cuales son irrelevantes la legitimidad política y el interés común, a saber: las corporaciones transnacionales. Sobre todo, se enfrentan a una era en la que el impacto de las acciones humanas sobre la naturaleza y el planeta se ha convertido en una fuerza de proporciones geológicas. La solución, o aun la mera mitigación, precisará de medidas para las cuales, casi con certeza, ningún apoyo podrá encontrarse contando votos o midiendo las preferencias de los consumidores. Esto no mejorará las perspectivas a largo plazo de ninguna democracia en el mundo.
Encaramos el tercer milenio como el irlandés apócrifo que, preguntado por la mejor manera de llegar a Ballynahinch, y tras una breve pausa reflexiva, espetó: "si yo fuera usted, no partiría de aquí".
Pero aquí estamos, y de aquí partimos.
Eric Hobsbawm es el decano de la historiografía marxista británica. Uno de sus últimos libros es un volumen de memorias autobiográficas: Años interesantes, Barcelona, Critica, 2003.
RICARDO CASTRO PINTO, importante músico cusqueño en wikipedia.

http://es.wikipedia.org/wiki/Ricardo_Castro_Pinto
RICARDO CASTRO PINTO, importante músico cusqueño en wikipedia.
Pronto se publicará el libro Willca Taki, en el que se recoge su obra musical.
Ricardo Castro Pinto, músico, actor y bailarín popular, nace en el barrio de Toqocachi (San Blas, Cusco, Perú) el 7 de Febrero de 1916 y desde muy niño su entorno cotidiano lo forma con un espíritu artístico, amante de la cultura cusqueña y testigo de la evolución social del Cusco en el siglo XX.
Los Inicios [editar]Fue organista de la Parroquia de la Virgen del Rosario de Paucartambo y bailarín de la Danza de Qapaq Qolla en la fiesta de la ”Mamacha del Carmen” (1938), organista en Quiquijana (Quispicanchis, 1940), fundador del Conjunto Folklórico Cusco de la Corporación Turismo (1941), organista de la Catedral (1943) y miembro de la Asociación Orquestal Cusco y de la Escuela Regional de Música (1945-1946).
Qosqo Llaqta [editar]En 1950 es testigo el terremoto que cambiaría para siempre al Cusco y sus habitantes, años en los que se dará el espacio para que su trabajo artístico y el de otros cusqueños comience a expandirse y hacerse conocido más allá de la ciudad gracias al espíritu indigenista de la época. En ésta década compondría y ejecutaría la música incidental para la película Kukuli del director cusqueño Eulogio Nishiyama y sería actor en el Inti Raymi como Willaq Uma, llegando incluso a interpretar el papel de Inka en 1959.
Fundador y director de la Orquesta Típica del Centro Qosqo de Arte Nativo (1958), el Coro Polifónico Municipal Cusco (1965) y fundador de la Asociación Danzas del Tawantinsuyo (1961) con la que realizó giras a nivel nacional y de Sudamérica. En la década del ‘60 ingresa a formar parte de la Academia de la Lengua Qechua, hoy Academia Mayor de la cual es Miembro Emerito.
En la década del '70 participa en la fundación de la Confraternidad del Señor del Temblores, institución que ha calado en su vida, pues se encuentra motivada por su gran devoción hacia el “Taytacha de los Temblores”. A la llegada del Papa Juan Pablo II, compone la Misa en Quechua que sería ejecutada por el Coro Polifónico Municipal Cusco bajo la dirección de su hijo Samuel Castro Yrrarazábal en la explanada de Sacsayhuaman (1985).
En la actualidad continúa siendo organista de la Catedral así como de la Basílica de La Merced, y su conocimiento de estos dos espacios históricos alcanza dimensiones enciclopédicas, lo cual otorga a sus interpretaciones un espíritu particular y bastante emotivo.
Toda ésta experiencia se encuentra plasmada en sus producciones musicales que incluyen música folklórica, villancicos navideños y canciones religiosas andinas, destacando “Noche Buena Imperial” (Iempsa, Lima 1947) y “Navidad en Cusco” (Arion, Paris 1998).
Aporte Cultural [editar]La dimensión más importante del trabajo de Ricardo Castro Pinto radica en la captación de las múltiples melodías que el mundo andino contiene y que se han transmitido generacionalmente sólo a través del medio oral y colectivo como es el caso del “Apuyaya Jesucristo”, y que puso en partitura escritas difundiéndolas en publicaciones como: “Llaqtanchispa Takin”, “Cantares de mi Escuela” y “Villancicos Cusqueños”. Esta trayectoria ya ha sido reconocida en numerosas ocasiones, recibiendo la Medalla del Consejo Provincial del Cusco de manos del entonces alcalde Dr. Daniel Estrada Pérez (1992) y como centro de homenajes a cusqueños ejemplares dentro de los que destacan los realizados por el diario “El Sol” (2003) y la Asociación Educativa “Kiphu” (2005) que lo condecoró como “Kiphukamayoq”.
Trascender [editar]En el año 2006 ha sido declarado “Patrimonio Cultural Vivo de la Región” por el Instituto Nacional de Cultura - Cusco otorgándole la Medalla Garcilazo en reconocimiento a su trayectoria artística.
En la actualidad, y con el apoyo de la Union Latina, se encuentra en la etapa final de la edición de su obra "Willka Taki" que comprende dos libros dedicados a la recopilación y publicación de una selección de la música religiosa andina del cual se ha extradido en parte este texto.
Recopilación biográfica por: Crayla Alfaro Aucca y dakowaro para "Willka Taki"
II CUMBRE DE LOS PUEBLOS KHESWA AYMARA DE LA MACROREGION SUR/ 20, 21 DIC 2008
II CUMBRE DE LOS PUEBLOS KHESWA AYMARA DE LA REGION MACRO SUR
Jatun Tinkuy – Jacha Jakintasiwa
Apurimac Cusco, Madre de Dios, Puno, Arequipa, Moquegua Tacna.
SEDE: Cusco Peru 20 y 21 Diciembre del 2008
La Cumbre de los Pueblos es un espacio abierto para el encuentro de líderes, personalidades, intelectuales, y autoridades comunales, locales y regionales.
En el marco del proceso de sensibilización, organización y fortalecimiento del Movimiento de Cumbre de los Pueblos en el ámbito de la región Macro sur, es oportuno seguir profundizando la aplicación de los Convenios internacionales, como el Convenio 169 – OIT y la Declaración Universal de la Carta de los Derechos Humanos, para la solución de la demanda de nuestra agenda.
Como notaremos la explotación minera, gacifera, petrolera en el Perú, es excluyente a los Kheswas Aymaras dueños de las tierras, agua, y de mas recursos naturales.
La acumulación mensual de concentrado de metales oro, plata, estaño, cobre, zing, plomo, por su venta anual los dueños de las empresas transnacionales del 100% de utilidades se llevan el 97% dejando al estado peruano el 3%, es decir de 1000.00 soles con el aval de seguridad jurídica se adueñan 970.00 soles y para el llamado canon queda 30.00 soles, a eso Alan García lo llama crecimiento económico.
El inicio de la reglamentación de los Decretos Legislativos de TLC. Promueve la reversión de tierras adjudicadas en proceso de reforma agraria y la revisión de las parcelas de los propietarios para luego privatizar con el argumento de la inversión extranjera, caso venta de parcelas en valle sagrado de Urubamba a los pudientes chilenos. Por cuanto es oportuno defender la tierra, la pachamama, agua, y exigir al derogatoria de los Dec, Leg. De TLC.
Nuestros abuelos Inkas Kheswas, Aymaras construyeron Machu picchu, Saqssayhuaman, Kori Cancha, Kenco, Pukapukara, Pisaq, Ollantaytambo, esta maravillosa arquitectura hoy es mostrado al mundo y en nombre del patrimonio cultural de la humanidad, de los ingresos económicos los funcionarios del INC, los Limeños de las agencias de viajes, las cadenas hoteleras de los Chilenos, empresas de promoción turística extranjera, Perú RAIL SAC, LAN Chile y los guías extranjeros lucran y excluyen a los originarios Kheswas Aymaras.
El Grupo Italiano Michel y Cia. (Monopolio) inhumanamente explota a los alpaqueros y artesanos pagando precios debajo de costo de producción de la fibra de alpaca, llama, vicuña, y lana de ovino.
Con el libre mercado, la implementación de TLC los grupos de poder económico promueven la inflación para tener mas dinero y causando el costo de vida.
Principalmente analizaremos el nuevo escenario político-económico nacional desfavorable para las comunidades y pueblos del área andina.
Los Pueblos Kheswas, Aymaras, Puquina, Callahuas, del sur del Perú. De conformidad al mandato de la Declaración de KULLASUYU del 21 de Set. 2008 en la ciudad del Lago Titikaka Puno CONVOCAMOS al II CUMBRE DE LOS PUEBLOS KHESWA AYMARA.
Esta Segunda Cumbre de los Pueblos, en el Cusco, será un escenario de información, intercambio de experiencias, evaluación, propuesta y aportes sustanciales para el enriquisimiento de la agenda de demandas y organización, para la exigencia de dialogo las comunidades, pueblos afectados por la política económica del gobierno neoliberal capitalista e individualista.
Luego de la exitosa jornada de levantamiento de los pueblos Kheswa aymara proceso iniciado en la nación Kanchis en defensa de la Vida, Agua, Tierra, Recursos Naturales, Ambiente y Derecho de los Pueblos-
Frente a la crisis de la Civilización occidental los Runa y Jakes encaminemos a restaurar la filosofía e ideología Kheswas Aymara hasta restaurar el estado plurinacional del Tawantinsuyu, para salvar la humanidad y vivir el Sumac KAUSAY el BUEN VIVIR.
Ahora continuaremos articulando, camino hacia la II Encuentro Continental de la Niñes y Jóvenes, I Cumbre Continental de Mujeres y IV Cumbre Continental de los Pueblos Indígenas, que será el próximo Mayo de 2009 en la ciudad del Lago de Puno.
Estrategias para la Derogatoria y la No reglamentación de los Dec. Legislativos de TLC.
Las Conseciones mineras, petroleras, gaciferas y agua en territorio de las comunidades campesinas y nativas.
Propuesta y consolidación de la agenda Nacional, regional, Local para el dialogo con el gobierno PCM.
Propuesta de nueva constitución política.
Análisis de la crisis de la civilización Occidental.
Integración de los Pueblos, Libre Comercio, Crisis financiera Internacional.
Preparación de IV Cumbre Continental de Pueblos Indígena, Cumbre Continental de Mujeres Indígenas, en Puno Mayo 2009
Establecimiento de la Coordinadora de Organizaciones Kheswa Aymara, y articulación del III Cumbre de Pueblos Macro Sur, sede y fecha.
Acta de Declaración del Qosqo
Por la gran Unidad de Organizaciones Originarias desde Kullana suyu al Tawantinsuyu
Impulsemos el Sumaq Kaussay………….
517 años de resistencia a la invasión Euroccidental
Volveremos y seremos millones.
ORGANIZACIONES QUE APROBARON CONVOCAR LA II CUMBRE DE LOS PUEBLOS DE MACRO SUR
Confederación Nacional de Comunidades del Perú Afectadas por la Minería - CONACAMI
Comité de Lucha de la Zona Sur de Puno
Asociación Nacional de Maestros en Educación Bilingüe
Asociación Regional de Maestros en Educación Bilingüe – Región Puno
Unión de Comunidades Aymara de Puno UNCA
Colectivo Hatun Tinkuy de Puno y Cusco
Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas - CAOI
Coordinadora de Comunidades Afectadas por la Minería de Puno
Coordinadora de Comunidades Afectadas por la Minería de Moquegua
Coordinadora de Comunidades Afectadas por la Minería de Tacna
Coordinadora de Comunidades Afectadas por la Minería de Apurímac
Coordinadora de Comunidades Afectadas por la Minería de Candarave
Coordinadora de Comunidades Afectadas por la Minería de Arequipa
Coordinadora de Comunidades Afectadas por la Minería de Cusco
Confederación Campesina del Perú
Federación Regional de Comunidades Campesinas y productores agrarios de Apurimac
Frente Amplio de defensa del Medio Ambiente de Tacna
Federación de Trabajadores de Mercados de la Provincia de la Convención
Federación Provincial de Campesinos de la Provincia de La Convención y Lares
Federación Agraria Rumi Maqui de Puno
Federación Distrital Campesina de Sicuani
Liga Agraria de Chumbivilcas
Federación Campesina de Puno
Federación Agraria Revolucionaria Túpac Amaru del Cusco
Comunidad Arasaire de Madre de Dios
Movimiento Sin Tierra (Sandia)
Frente de Organizaciones Populares de Puno
Sindicato de Trabajadores de la Universidad Nacional del Altiplano
Instituto de Investigación Cultural Perú Andino
Frente de Defensa del Agua y Ambiente de Moquegua
Central de Autodefensa Juan Velasco Alvarado (Cusco)
Comunidad Pamparqui (Canas) * Comunidad Campesina Chijos (Putina) *
Comunidad Campesina de Añavile (Cabana) * Comunidad Campsina de San Isidro (Santon)
Comunidad Campesina Patacollo (Zepita) * Comunidad Campesina Aurincuta (Huacullani)
Comunidad Campesina Napa * Comunidad Campesina Alicalla
Comunidad Campesina Chingani (Paratia) * Comunidad Campesina Huaprapata
Comunidad Campesina Batalla
Rondas Campesinas de Phinaya * Ronda de Pitumarca (Cusco)
Comité de Lucha de Candarave * FUDIC Canchis
Centro Poblado de Sorapa (Moquegua)
Federación Agraria Región Apurímac (FARA)
FERECCAPA – Pampallaqta
Rondas Campesinas de Canchis
CAPEBOL Mype
Federación Campesina San Anton (Putina)
APCASICH (Layco)
UPIS 11 de agosto (Azangaro)
Autodefensa de Comunidad Pampaphalla
Lucha Indigena (Cusco)
Organización de Mujeres Originarias Rijchary Llacta de Progreso Asillo
Asociación de Mujeres Pachamama Puno
Cocaleros de Quillabamba y Lares Yanatile Calca
Federación Interdistrital de Comunidades Alpaqueras FIDCA
ARCAP Puno
Consejeros de Sandia y San Román.
Liga Agraria Provincial de Chumbivilcas
Centro Federado UNSAAC Cusco
Federación de Jóvenes Provincia de Kanas
Colectivo Jatun Tinkuy de Puno y Cusco.
Colectivo Prensa indígena Ocongate.
Otras organizaciones…………………………………
Jatun Tinkuy – Jacha Jakintasiwa
Apurimac Cusco, Madre de Dios, Puno, Arequipa, Moquegua Tacna.
SEDE: Cusco Peru 20 y 21 Diciembre del 2008
La Cumbre de los Pueblos es un espacio abierto para el encuentro de líderes, personalidades, intelectuales, y autoridades comunales, locales y regionales.
En el marco del proceso de sensibilización, organización y fortalecimiento del Movimiento de Cumbre de los Pueblos en el ámbito de la región Macro sur, es oportuno seguir profundizando la aplicación de los Convenios internacionales, como el Convenio 169 – OIT y la Declaración Universal de la Carta de los Derechos Humanos, para la solución de la demanda de nuestra agenda.
Como notaremos la explotación minera, gacifera, petrolera en el Perú, es excluyente a los Kheswas Aymaras dueños de las tierras, agua, y de mas recursos naturales.
La acumulación mensual de concentrado de metales oro, plata, estaño, cobre, zing, plomo, por su venta anual los dueños de las empresas transnacionales del 100% de utilidades se llevan el 97% dejando al estado peruano el 3%, es decir de 1000.00 soles con el aval de seguridad jurídica se adueñan 970.00 soles y para el llamado canon queda 30.00 soles, a eso Alan García lo llama crecimiento económico.
El inicio de la reglamentación de los Decretos Legislativos de TLC. Promueve la reversión de tierras adjudicadas en proceso de reforma agraria y la revisión de las parcelas de los propietarios para luego privatizar con el argumento de la inversión extranjera, caso venta de parcelas en valle sagrado de Urubamba a los pudientes chilenos. Por cuanto es oportuno defender la tierra, la pachamama, agua, y exigir al derogatoria de los Dec, Leg. De TLC.
Nuestros abuelos Inkas Kheswas, Aymaras construyeron Machu picchu, Saqssayhuaman, Kori Cancha, Kenco, Pukapukara, Pisaq, Ollantaytambo, esta maravillosa arquitectura hoy es mostrado al mundo y en nombre del patrimonio cultural de la humanidad, de los ingresos económicos los funcionarios del INC, los Limeños de las agencias de viajes, las cadenas hoteleras de los Chilenos, empresas de promoción turística extranjera, Perú RAIL SAC, LAN Chile y los guías extranjeros lucran y excluyen a los originarios Kheswas Aymaras.
El Grupo Italiano Michel y Cia. (Monopolio) inhumanamente explota a los alpaqueros y artesanos pagando precios debajo de costo de producción de la fibra de alpaca, llama, vicuña, y lana de ovino.
Con el libre mercado, la implementación de TLC los grupos de poder económico promueven la inflación para tener mas dinero y causando el costo de vida.
Principalmente analizaremos el nuevo escenario político-económico nacional desfavorable para las comunidades y pueblos del área andina.
Los Pueblos Kheswas, Aymaras, Puquina, Callahuas, del sur del Perú. De conformidad al mandato de la Declaración de KULLASUYU del 21 de Set. 2008 en la ciudad del Lago Titikaka Puno CONVOCAMOS al II CUMBRE DE LOS PUEBLOS KHESWA AYMARA.
Esta Segunda Cumbre de los Pueblos, en el Cusco, será un escenario de información, intercambio de experiencias, evaluación, propuesta y aportes sustanciales para el enriquisimiento de la agenda de demandas y organización, para la exigencia de dialogo las comunidades, pueblos afectados por la política económica del gobierno neoliberal capitalista e individualista.
Luego de la exitosa jornada de levantamiento de los pueblos Kheswa aymara proceso iniciado en la nación Kanchis en defensa de la Vida, Agua, Tierra, Recursos Naturales, Ambiente y Derecho de los Pueblos-
Frente a la crisis de la Civilización occidental los Runa y Jakes encaminemos a restaurar la filosofía e ideología Kheswas Aymara hasta restaurar el estado plurinacional del Tawantinsuyu, para salvar la humanidad y vivir el Sumac KAUSAY el BUEN VIVIR.
Ahora continuaremos articulando, camino hacia la II Encuentro Continental de la Niñes y Jóvenes, I Cumbre Continental de Mujeres y IV Cumbre Continental de los Pueblos Indígenas, que será el próximo Mayo de 2009 en la ciudad del Lago de Puno.
Estrategias para la Derogatoria y la No reglamentación de los Dec. Legislativos de TLC.
Las Conseciones mineras, petroleras, gaciferas y agua en territorio de las comunidades campesinas y nativas.
Propuesta y consolidación de la agenda Nacional, regional, Local para el dialogo con el gobierno PCM.
Propuesta de nueva constitución política.
Análisis de la crisis de la civilización Occidental.
Integración de los Pueblos, Libre Comercio, Crisis financiera Internacional.
Preparación de IV Cumbre Continental de Pueblos Indígena, Cumbre Continental de Mujeres Indígenas, en Puno Mayo 2009
Establecimiento de la Coordinadora de Organizaciones Kheswa Aymara, y articulación del III Cumbre de Pueblos Macro Sur, sede y fecha.
Acta de Declaración del Qosqo
Por la gran Unidad de Organizaciones Originarias desde Kullana suyu al Tawantinsuyu
Impulsemos el Sumaq Kaussay………….
517 años de resistencia a la invasión Euroccidental
Volveremos y seremos millones.
ORGANIZACIONES QUE APROBARON CONVOCAR LA II CUMBRE DE LOS PUEBLOS DE MACRO SUR
Confederación Nacional de Comunidades del Perú Afectadas por la Minería - CONACAMI
Comité de Lucha de la Zona Sur de Puno
Asociación Nacional de Maestros en Educación Bilingüe
Asociación Regional de Maestros en Educación Bilingüe – Región Puno
Unión de Comunidades Aymara de Puno UNCA
Colectivo Hatun Tinkuy de Puno y Cusco
Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas - CAOI
Coordinadora de Comunidades Afectadas por la Minería de Puno
Coordinadora de Comunidades Afectadas por la Minería de Moquegua
Coordinadora de Comunidades Afectadas por la Minería de Tacna
Coordinadora de Comunidades Afectadas por la Minería de Apurímac
Coordinadora de Comunidades Afectadas por la Minería de Candarave
Coordinadora de Comunidades Afectadas por la Minería de Arequipa
Coordinadora de Comunidades Afectadas por la Minería de Cusco
Confederación Campesina del Perú
Federación Regional de Comunidades Campesinas y productores agrarios de Apurimac
Frente Amplio de defensa del Medio Ambiente de Tacna
Federación de Trabajadores de Mercados de la Provincia de la Convención
Federación Provincial de Campesinos de la Provincia de La Convención y Lares
Federación Agraria Rumi Maqui de Puno
Federación Distrital Campesina de Sicuani
Liga Agraria de Chumbivilcas
Federación Campesina de Puno
Federación Agraria Revolucionaria Túpac Amaru del Cusco
Comunidad Arasaire de Madre de Dios
Movimiento Sin Tierra (Sandia)
Frente de Organizaciones Populares de Puno
Sindicato de Trabajadores de la Universidad Nacional del Altiplano
Instituto de Investigación Cultural Perú Andino
Frente de Defensa del Agua y Ambiente de Moquegua
Central de Autodefensa Juan Velasco Alvarado (Cusco)
Comunidad Pamparqui (Canas) * Comunidad Campesina Chijos (Putina) *
Comunidad Campesina de Añavile (Cabana) * Comunidad Campsina de San Isidro (Santon)
Comunidad Campesina Patacollo (Zepita) * Comunidad Campesina Aurincuta (Huacullani)
Comunidad Campesina Napa * Comunidad Campesina Alicalla
Comunidad Campesina Chingani (Paratia) * Comunidad Campesina Huaprapata
Comunidad Campesina Batalla
Rondas Campesinas de Phinaya * Ronda de Pitumarca (Cusco)
Comité de Lucha de Candarave * FUDIC Canchis
Centro Poblado de Sorapa (Moquegua)
Federación Agraria Región Apurímac (FARA)
FERECCAPA – Pampallaqta
Rondas Campesinas de Canchis
CAPEBOL Mype
Federación Campesina San Anton (Putina)
APCASICH (Layco)
UPIS 11 de agosto (Azangaro)
Autodefensa de Comunidad Pampaphalla
Lucha Indigena (Cusco)
Organización de Mujeres Originarias Rijchary Llacta de Progreso Asillo
Asociación de Mujeres Pachamama Puno
Cocaleros de Quillabamba y Lares Yanatile Calca
Federación Interdistrital de Comunidades Alpaqueras FIDCA
ARCAP Puno
Consejeros de Sandia y San Román.
Liga Agraria Provincial de Chumbivilcas
Centro Federado UNSAAC Cusco
Federación de Jóvenes Provincia de Kanas
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