MOVIMIENTO MACROREGIONAL DEL CUSCO
PROYECTO PUEBLO
Construyendo una alternativa desde el pueblo

martes, 12 de mayo de 2009

ENTREVISTA A ALBERTO PIZANGO SOBRE EL PARO AMAZÓNICO

Entrevista en Bajo La Lupa a Roger Rumrrill sobre el conflicto de la Amazonía

video acerca de las luchas indígenas de la amazonía del año pasado

PROTESTA INVISIBLE, CONSTITUCIÓN SUSPENDIDA/ Carlos Reyna

Protesta invisible, Constitución suspendida
Lun, 11/05/2009 - 20:32


Por Carlos Reyna

Ya cumplió 30 días la lucha de las etnias amazónicas. En lugar de amainar, en la última semana dio muestras de crecimiento. Grupos indígenas realizaron acciones más cerca de ciudades como Tarapoto o de establecimientos petroleros en el Marañón o Camisea. No han desistido de los bloqueos en ciertas vías en La Convención, en el Napo o en Nieva.

Hay una cortina de silencio en torno a esta lucha, especialmente en la televisión. Sin embargo, la protesta ha tenido sus impactos. Siendo una ciudad pequeña, miles han marchado en Yurimaguas para apoyarla. En Tarapoto y otras ciudades hay movimientos solidarios con ella. Los obispos de la Amazonía se han pronunciado totalmente a su favor. A presidentes regionales como los de Loreto o San Martín les es cada vez más difícil hacerse los suecos.

En el plano político, lo más importante ocurrió en el Congreso. Se puso a debate, por fin, tras cinco meses, un informe que propone la derogatoria de los decretos legislativos que han causado el conflicto. Su argumento es que son inconstitucionales. Está suscrito por congresistas de las regiones selváticas de todos los partidos. La bancada aprista propuso el rechazo del informe por completo, se aisló y perdió. La mayoría del pleno aprobó urgir a la Comisión de Constitución para que se pronuncie sobre la mencionada derogatoria. Allí se encuentran las señoras y señores que van a decidir sobre ella.

La respuesta del gobierno ha sido la de polarizar aún más. Ha radicalizado y ampliado las medidas de represión. Ha declarado el Estado de Emergencia y la suspensión de las garantías constitucionales en varios distritos selváticos. El adelanto simbólico de lo que podría suceder fue esa nave de la Marina de Guerra que pasó por encima de canoas de indígenas kichuas y arabelas que bloqueaban el paso en el río Napo.

Como toda medida represiva de este tipo, sus destinatarios no son solamente los reprimidos directos, en este caso las etnias movilizadas. También hay un mensaje hacia un segundo destinatario, los otros sectores sociales potencialmente movilizables. El tercer blanco es el propio Congreso. Se le hace saber que la fuerza del Estado está disponible para defender los decretos legislativos en cuestión. El Ejecutivo suspende la Constitución en la Selva y presiona para que el Congreso haga lo mismo en la Plaza Bolívar.

Hay otros conflictos previos o paralelos en que el Ejecutivo o una mayoría del Congreso, o ambos a la vez, subvierten los mandatos constitucionales o legales. El caso del referéndum ganado por los fonavistas pero burlado por el Ejecutivo es uno de ellos. El otro es el acuerdo de otra mayoría congresal para recomendar la disolución de las llamadas Casas del Alba. Algunos parecen creer que con las etnias amazónicas podría ser así de sencillo. Están jugando mal sus turbias fichas.

SOLIDARIDAD CON LA PROTESTA AMAZÓNICA/ MARCO HUACO

Perú: Solidaridad con la protesta indígena amazónica
Por Marco Huaco*

Todos/as los/as peruanos/as solemos rasgarnos las vestiduras al estudiar nuestra historia nacional, especialmente la concerniente a la conquista española del mundo indígena precolombino. De hecho, al repasar los episodios de aquel holocausto nos sentimos tan indignados/as contra el genocidio y el saqueo que significaron que nos decimos que si hubiéramos podido vivir en esa época y hacer cualquier cosa por enfrentarla o evitarla, la hubiéramos hecho.

Sin embargo, a pesar de lo bien intencionada que sea esta posición, supone que no existe cosa alguna por hacer en el hoy, en el presente, lo cual es algo completamente equivocado y consecuencia de una educación racista o etnocéntrica en la que se invisibiliza al indígena o se le rebaja a la condición de persona exótica o folklórica.

Pero ante nuestras propias narices, y ya en pleno siglo XXI, el saqueo y agresión coloniales contra los pueblos indígenas continúan lo mismo, sólo que ahora practicadas por las élites políticas mestizas y justificada por el resto de la sociedad bajo conceptos de “desarrollo” que en realidad los agreden. Entonces sí, sí que todavía podemos saldar cuentas con la historia, buscar superarla ahora.

Desde el 09 de abril se ha declarado por segunda vez en el Perú una protesta de los pueblos indígenas amazónicos de significativa envergadura. Es muy probable que no percibamos el fuerte significado e intensidad de esta protesta -ni la firmeza de su resolución- porque no conocemos el enorme esfuerzo y sacrificio que reporta a los indígenas amazónicos el movilizarse en defensa de sus derechos: a diferencia de las protestas urbanas en los que sus participantes se movilizan y luego van a casa, la movilización amazónica puede suponer el traslado de amplios contingentes humanos que se transportan por ríos y que luego emprenden larguísimas caminatas de horas a fin de llegar a centros poblados desde los cuales hacer sentir su presencia y voz de protesta.

Eso les cuesta alejarse drásticamente de sus comunidades, dormir en calles y plazas, alimentarse con sus propios recursos o con apoyo solidario de la población citadina y gastar mucho dinero -que no les sobra- en este empeño, todo ello bajo una sólida organización y disciplina colectivas. Todo este sacrificio no se hace en vano. El experimentar esta realidad motiva sus divertidas risas, burlas y sarcasmos cuando escuchan que el Gobierno y sus periodistas sirvientes difunden que han sido organizados, financiados y manipulados por ONG…

Antes olvidados, de pronto la economía neoliberal se acuerda de los pueblos indígenas para aprovecharse de sus recursos (gas, petróleo, minerales preciosos, bosques, fuentes hídricas, conocimientos tradicionales, etc.) y hasta para expulsarles de sus ancestrales territorios bajo el argumento de que “la patria”, “la sociedad”, “el país” los necesita más que ellos, mientras se les invita a seguir disfrutando de los beneficios del “desarrollo” desde su situación de pueblos en extrema pobreza (¿paradójicamente?, el “mapa de pobreza del Perú” demuestra que los lotes petroleros y concesiones mineras más generosas se ubican en los departamentos de más pobreza) (1).

Al servicio de ese modelo económico es que el actual gobierno aprista emitió en el 2008 una serie de decretos legislativos que sólo favorecen a las industrias extractivas y en nada consideran los derechos de los pueblos indígenas que poseen esos territorios desde antes de la fundación de la República, decretos que los indígenas buscan derogar luego de haber esperado a que los poderes públicos lo hagan por sí mismos o que al menos los reformen en armonía con el derecho internacional de los derechos humanos.

Hoy, quienes no somos indígenas, tenemos la oportunidad de desquitarnos “en algo” con esa vieja historia colonial de robo, asesinato y opresión solidarizándonos con los reclamos de los pueblos indígenas en defensa de sus territorios, de sus recursos naturales y en última instancia de sus culturas, vidas y de su continuidad generacional.

En el Perú, el colonialismo aún no ha pasado al basurero de la historia: nos toca a todos/as hacer que ello suceda.
Sobre el paro amazónico visite: www.aidesep.org.pe

Nota:

(1) Con “pobreza” nos referimos a la postergación en el goce de los derechos económicos, sociales y culturales, pues el concepto de “riqueza” y “pobreza” pueden tener otros alcances desde los referentes culturales indígenas.


* Marco Antonio Huaco Palomino es abogado egresado de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos

SALVEMOS LA AMAZONÍA Y A LOS PUEBLOS QUE CUIDAN DE ELLA/ MARCO ARANA

SALVEMOS LA AMAZONIA Y

A LOS PUEBLOS QUE CUIDAN DE ELLA


Por Marco Arana Zegarra


Desde la segunda semana de abril, los pueblos amazónicos están nuevamente en pie de lucha pidiendo la derogatoria de los decretos legislativos1 que amenazan la propiedad colectiva de las tierras de las comunidades y a la vez entregan grandes extensiones del territorio amazónico al saqueo y la contaminación de las empresas petroleras y mineras.


El gobierno de García, apoyado en un premier que supuestamente defendía derechos humanos y la justicia social; de un ministro ambientalista que supuestamente protegería la selva y las comunidades que en ella habitan, y contando con la libertad de prensa que le permite que la huelga amazónica no sea conocida por la inmensa mayoría de ciudadanos del país; arremete brutalmente contra los pueblos amazónicos dando una señal clara de que los pocos electores que ellos le representan son absolutamente prescindibles, mientras, claro está, los presidentes regionales de Amazonas, San Martín, Loreto e Iquitos y los frentes de defensa de esas regiones no se sumen solidariamente a las justas protestas de los pueblos amazónicos (¿Hay mermelada de por medio?, ¿Les han hecho promesas de gasto público o les han ofrecido favores que a lo mejor nunca llegarán?)


El día siete de mayo, el Ministerio de Transportes y Comunicaciones, el mismo que no sirve para acabar con la racha de muertes en las carreteras y vehículos super contaminantes en las ciudades, se vuelve milagrosamente eficiente para fiscalizar pequeñas emisoras de radio y cerrarlas (como Radio Libertad en Atalaya)2 que son de las pocas que en la selva informan la verdad de lo que está pasando y que el gobierno no quiere que se sepa: que todos los pueblos amazónicos están solidariamente luchando por defender sus territorios y la selva, no solo para preservar su propiedad colectiva y la calidad de sus aguas y suelos tan dañados por las petroleras, sino protegiéndonos a todos los habitantes del planeta al buscar que en la amazonía se desarrollen actividades que, en primer lugar, garanticen el derecho a existir que tienen los pueblos que milenariamente la han habitado y que, en consulta previa, libre e informada con las comunidades se decida qué actividades económicas son las más convenientes para su propio desarrollo y el del país que, por supuesto, es mucho más que el solo crecimiento económico y las coimas que éste permite en las más altas esferas de gobierno.


El día ocho de mayo, a través de comunicados de los misioneros oblatos que sirven a las comunidades del Río Napo se supo rápidamente que acorazados de la Marina de Guerra arremetieron contra las débiles canoas de los nativos que habían puesto un cable sobre el río para impedir que embarcaciones petroleras navegaran por él. ¡Sin duda, no es esta la valiente marina de Grau que hace naufragar canoas y no auxilia a los propios compatriotas hundidos! ¿Tanto daño le hace a nuestra marina estar comandada por un presidente soberbio que califica a los hermanos amazónicos como “perros del hortelano”?


El sábado nueve de mayo, el presidente García ha decretado el estado de emergencia en casi toda la Amazonia, y el día de ayer, día de la madre, ordenó que a los nativos awajun y wampis que protestaban en el puente de Corral Quemado en Bagua Grande, les sacaran literalmente “la madre”.3 Un fuerte contingente policial de la DINOES (la misma que no ha sido capaz de impedir el rebrote terrorista y su juego en pared con el narcotráfico) masacrara a civiles peruanos que no portan fusiles sino rudimentarias flechas y lanzas.


¿Puede un gobierno que defiende a rajatabla una política económica, éticamente inicua, estar por encima del fin supremo del Estado que es la persona humana (Artíc. 1 de la Constitución)?


Los ciudadanos de un país democrático creíamos que no. Sin embargo, lo que está ocurriendo en la Amazonía nos demuestra lo contrario. Ya no solo las voces de los principales líderes amazónicos es ignorada, sino también la de los obispos de Yurimaguas, Jaén, Pucallpa, San Ramón, Puerto Maldonado, Requena, Moyobamba e Iquitos quienes han solicitado una solución justa y respeto para los pueblos amazónicos.4 Aunque esta vez más cauto, García aun no los ha tildado de “falsos cristos” como lo hizo con los obispos del norte del país cuando se solidarizaron con la justa lucha de los comuneros con el proyecto minero en Majaz.


¿De qué manera debería entonces amplificarse esas voces para que no sean acalladas y se imponga la política del perro del hortelano en la Amazonia? Tenemos dos caminos: Uno institucional, y menos costoso en términos sociales, es que la Comisión de Constitución del Congreso declare la anticonstitucionalidad de los DLs del Ejecutivo y proceda a su inmediata derogatoria. Y otro camino, social y políticamente impredecible, que los movimientos sociales regionales, con sus presidentes regionales a la cabeza se pongan de pie para decir: ¡Basta! y devuelvan al país la decencia y la soberanía que un Ejecutivo y un Congreso pusilánimes no son capaces de cautelar.


Sin embargo, la elección de uno u otro camino está en manos de liderazgos responsables que no pueden seguir actuando con temor. No todo está perdido en el Congreso, no todos los congresistas son una manada de otorongos, esta es una oportunidad para responder al mandato popular que los eligió y reivindicarse como un auténtico poder del Estado, en vez de una simple mesa de partes de un gobierno autoritario y corrupto. También creemos que los presidentes regionales de Iquitos, Loreto, Madre de Dios, Amazonas y San Martín no pueden acobardarse frente a las leyes de García que criminalizan su participación al lado de reivindicaciones justas de sus pueblos. Los presidentes regionales, deben saber que el que otrora dio leyes abusivas, creyéndose todopoderoso, hoy purga prisión precisamente por violaciones de derechos humanos. Esa hora también podría llegarle a un presidente que desprotege los derechos de las poblaciones de la Oroya, Cerro de Pasco, Choropampa y Madre de Dios que están siendo envenenadas por las mineras; que desprotege a los hermanos de la Amazonia a quienes la deforestación, las petroleras, las mineras y el narcotráfico les dejan sin tierra, sin agua limpia, amenazando las bases materiales de su propia existencia.


Nunca la solidaridad con los pueblos amazónicos se ha hecho tan urgente.

¡Alto a la violencia institucionalizada!

¡Salvemos la Amazonia!

PRONUNCIAMIENTO DE LOS OBISPOS DE LA AMAZONÍA ANTE EL PARO DE LAS COMUNIDADES NATIVAS

PRONUNCIAMIENTO DE LOS OBISPOS DE LA AMAZONÍA
ANTE EL PARO DE LAS COMUNIDADES NATIVAS.


Como Pastores de las comunidades católicas en la Amazonía queremos dirigirnos a la opinión pública para expresar nuestra posición ante el paro de las comunidades nativas.
1. La región amazónica es rica en culturas milenarias y en biodiversidad. Ella es fuente de vida y esperanza para la humanidad. Por eso la consideramos uno de los mejores regalos de Dios porque el Perú es uno de los ocho países mega-diversos del planeta. La Amazonía tiene 31 de las 114 zonas de vida o ecosistemas mundiales, 95 % de los bosques del País y un importante potencial de recurso hídrico e hidroenergético. Este hecho nos exige a todos los peruanos y peruanas la responsabilidad de “cultivar la tierra y cuidarla” (Gen. 2) para bien nuestro y de las generaciones futuras.

2. Por eso como anunciadores “de la vida, queremos insistir que, en las intervenciones sobre los recursos naturales, no predominen los intereses de grupos que arrasan irracionalmente las fuentes de la vida, en perjuicio de naciones enteras y de la propia humanidad” (DA 471).

3. Desde esta perspectiva constatamos cómo, en nombre de un sesgado concepto de desarrollo, el Estado permite la deforestación de grandes extensiones de bosques primarios a favor de empresas nacionales y transnacionales para la inversión en plantaciones aceiteras, caña de azúcar y otros.

4. Para nadie es desconocida la contaminación de los ríos con el plomo y otros metales pesados como efecto de una actividad minera (formal e informal) y la extracción de petróleo, de manera irresponsable. Somos testigos, además, de la tala indiscriminada de la madera sin ningún tipo de control.

5. Podemos afirmar que no se atiende el clamor de las poblaciones indígenas y ribereñas que desean un desarrollo integral, desconociendo el Estado el uso y ocupación de esas tierras por generaciones. En la práctica no se ha tomado en cuenta el derecho de los pueblos amazónicos a ser escuchados, como lo indica la Constitución Política del Estado y el Informe de la Comisión de Expertos de Aplicación de Convenios de la OIT, publicado en febrero del 2009. En dicho Informe se insta al Gobierno Peruano a avanzar de inmediato en el diseño de mecanismos apropiados de participación de los pueblos indígenas y lo exhorta a consultarles antes de la adopción de medidas que los afecten directa o indirectamente.

6. Debemos expresar que “la Iglesia… valora especialmente a los indígenas por su respeto a la naturaleza y el amor a la madre tierra como fuente de alimento, casa común y altar del compartir humano” (DA 472).

7. Acontecimientos como el que estamos viviendo actualmente en la amazonía nos expresan la pretensión de disponer, de manera inhumana y cruel, de las posesiones de las poblaciones ribereñas y amazónicas por no tener, en su propio País, el amparo legal necesario para defender sus justos reclamos. De esta manera se les condena al desarraigo de sus tierras y a ser asalariados en la siembra de la caña de azúcar, la palma aceitera y en las explotaciones mineras y de hidrocarburos.

8. Las normas legales que el Estado ha promulgado en el 2008 (especialmente dos Leyes y siete Decretos Legislativos) no aportan al desarrollo integral de la población amazónica. Por el contrario surgen serias amenazas de mayor pobreza en la región.

9. No queremos violencia. Nos gustaría no apoyar el paro actual. Pero nos da la impresión de que el gobierno y el Congreso no muestran la intención de dialogar y buscar soluciones. Y así comprendemos la desesperación de las poblaciones indígenas y la creencia cada vez más extendida de que se compra a algunos de sus líderes para provocar la desunión y hacer ineficaces sus justos reclamos.

Esta desesperación y desunión hace que en su necesidad de ser escuchados acepten el apoyo de algunas asociaciones y grupos politizados que aprovechan la oportunidad para presentar otras peticiones o reclamos que de ninguna manera nosotros apoyamos.

10. Ante este delicado panorama invocamos al Señor Presidente Constitucional de la República, la derogatoria de dichos dispositivos legales y contribuya a la reformulación de su contenido con la participación de las poblaciones indígenas. Así mismo invocamos a estas poblaciones amazónicas y a sus líderes a unirse para buscar juntos el Bien Común. Consideramos necesaria una Mesa de auténtico Diálogo conformada por todos los actores sociales para la solución pacífica y armoniosa del conflicto creado.
A manera de conclusión, reafirmamos con los Obispos de América Latina, la necesidad de “buscar un modelo de desarrollo alternativo, integral y solidario, basado en una ética que incluya la responsabilidad por una auténtica ecología humana y natural, que se fundamente en el Evangelio de la justicia, la solidaridad y en el destino universal de los bienes…” (DA 474c).
5 de mayo del 2009

Mons. José Luis Astigarraga, C.P. Mons. Alberto Campos, O.F.M.
Obispo del Vicariato de Yurimaguas Obispo del Vicariato de San José de Amazonas


Mons. Santiago García de la Rasilla, S..J. Mons. Gerardo Zerdin, O.F.M.
Obispo del Vicariato de Jaén Obispo del Vicariato de San Ramón

Mons. Gaetano Galbusera, S.D.B. Mons. Francisco González, O.P.
Obispo del Vicariato de Pucallpa Obispo del Vicariato de Puerto Maldonado


Mons. Julián García, O.S.A. Mons. Juan Tomás Oliver, O.F.M.
Obispo del Vicariato de Iquitos Obispo del Vicariato de Requena
(Válido sin firmas)

URGENTE: MOVILIZACIÓN DE SOLIDARIDAD Y RESPALDO A LOS PUEBLOS INDÍGENAS AMAZÓNICOS 13 DE MAYO

Urgente: Movilización de solidaridad y respaldo a los pueblos indígenas amazónicos, 13 de mayo

CONVOCAMOS a los dirigentes, líderes de las organizaciones indígenas, campesinas y movimientos sociales y organizaciones de Derechos Humanos a organizar plantones, vigilias, emitir pronunciamientos y realizar movilizaciones relámpago en cada una de sus ciudades en respaldo a los pueblos indígenas amazónicos, que están 33 días en levantamiento por la derogatoria de los decretos legislativos 1020, 1064, 1080, 1081, 1089 y 1090 y la Ley 2933 (de Recursos Hídricos). Estas acciones son URGENTES porque la represión ordenada por el gobierno, a través de la declaración del Estado de Emergencia, es una amenaza de graves consecuencias en la violación de los derechos humanos.

Como todo sabemos, la Comisión Multipartidaria del Congreso de la República ha determinado que los decretos legislativos emitidos por el gobierno para implementar el TLC con Estados Unidos SON INCONTITUCIONALES, porque exceden las facultades otorgadas por el Congreso de la República (intentan derogar leyes orgánicas con decretos legislativos) y afectan las tierras y territorios de las comunidades amazónicas y andinas, los recursos naturales, las aguas, los bosques y las montañas. Y no se ha cumplido con realizar las consultas previas a los pueblos indígenas, según el Convenio 169 de la OIT y la Declaración sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas de las Naciones Unidas. En síntesis, los decretos legislativos vulneran los tratados internacionales y la Constitución nacional.

En los últimos días el gobierno aprista, aliado en el Congreso con los fujimoristas y Unidad Nacional, no muestran voluntad política de derogar los decretos legislativos, porque tienen compromisos con las multinacionales de minería, petróleo, forestales y otras a las que se han otorgado ilegítimas concesiones. Y en su desesperación por detener la lucha de los pueblos indígenas amazónicos, han declarado en estado de emergencia todas las zonas de la selva peruana, poniendo en riesgo la vida de miles de personas por la represión.

Para evitar que se reprima y detenga a los dirigentes y autoridades originarias amazónicos, y para que se resuelvan nuestras demandas, organicemos en todo el Perú movilizaciones el día miércoles 13 de mayo en respaldo a la lucha de nuestros hermanos amazónicos, exigiendo al Congreso de la República que derogue los decretos inconstitucionales del Gobierno aprista.

En esta hora de insensibilidad del gobierno aprista, llamamos a la unidad, porque los pueblos indígenas de la amazonía solo se defienden de la agresión de las leyes y el gobierno, que vulneran los derechos a los pueblos y las comunidades del país.

¡Derogatoria inmediata de los decretos legislativos del TLC con Estados Unidos!
¡Basta de represión! ¡Amnistía para todos nuestros líderes procesados!
¡Movilizaciones simultáneas en todo el país el miércoles 13 de mayo!
¡Fortalezcamos la unidad de los pueblos indígenas andinos y amazónicos!

Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas, CAOI / Confederación Nacional de Comunidades del Perú Afectadas por la Minería, CONACAMI Perú / Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana, AIDESEP / Confederación Campesina del Perú, CCP / Confederación Nacional Agraria, CNA / Asociación Nacional de Maestros de Educación Intercultural Bilingüe, ANAMEBI Perú / Organizaciones indígenas, agrarias y campesinas regionales / Movimiento Cumbre de los Pueblos, MCP / Uníos, / Bloque Perú / Movimiento Macroregional Proyecto Pueblo/ SE RECIBEN ADHESIONES
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Norma Aguilar Alvarado
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Área de Comunicaciones
Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas - CAOI
Ecuador-Colombia- Perú-Bolivia- Chile-Argentina
Dirección: Jr. Carlos Arrieta # 1049 Santa Beatriz, Lima - Perú
Telefax: 0051-1-2651061
Celular: 980129692
Sitio web: www.minkandina. org

ESTADO DE EMERGENCIA CONTRA LOS PUEBLO INDÍGENAS AMAZÓNICOS/ ROGER RUMRRILL

http://www.diariolaprimeraperu.com/online/columnistas/estado-de-emergencia-contra-los-pueblos-indigenas-amazonicos_38268.html

Estado de emergencia contra los pueblos indígenas amazónicos
Por, Roger Rumrrill



El gobierno del Dr. Alan García Pérez ha decretado, desde el sábado 9, el estado de emergencia en casi todo el territorio amazónico, allí donde las organizaciones indígenas protestan con paros, movilizaciones e incluso bloqueos de ríos y carreteras contra el paquete de leyes del “perro del hortelano” que es una puerta abierta a la transnacionalización de la Amazonía peruana.

Era previsible la respuesta violenta y represiva del régimen alanista a las justas demandas indígenas. La razón de fondo es la siguiente: como el alanismo y la derecha económica con la que cogobierna han puesto todos los huevos de la política económica en la canasta del Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos y el TLC es el candado del modelo neoliberal que se cae a pedazos en todo el mundo, Alan García y sus socios no permiten que el modelo sea tocado ni con el pétalo de una rosa.

La guerra sucia contra los políticos opositores al régimen; todas las falacias esgrimidas contra el informe de la “Comisión Multipartidaria encargada de estudiar y recomendar la solución a la problemática de los pueblos indígenas” que fue discutido en el pleno del Congreso el jueves 7 de este mes; el muro de silencio mediático erigido contra las propuestas indígenas y ahora la implantación del estado de emergencia son como una declaración de guerra para quienes pretenden cambiar el curso de la historia.

Todo esto en contra del derecho y la justicia. Porque los Decretos Legislativos 994, 1064, 1020, 1081, 1089, 1090, 1083, 1060 y 997 que los pueblos indígenas exigen que sean derogados, han sido declarados inconstitucionales por la Comisión Multipartidaria. No sólo porque vulneran el ordenamiento jurídico sino porque, junto a otras disposiciones y medidas, son una amenaza contra la Amazonía y la vida de los pueblos indígenas.

Un solo ejemplo entre decenas y centenares. El lote petrolero 76 de 1 millón 500 mil hectáreas instalará 18 líneas sísmicas, construirá 166 helipuertos, abrirá 1944 zonas de descarga y levantará 166 campamentos. Ese lote se traga totalmente a la Reserva Comunal Amarakaire y operará en las áreas de amortiguamiento de los Parques Nacionales del Manu, Bahuaja-Sonene y en la Reserva Tambopata-Candamo. Es decir, afectará severamente una de las zonas de mayor biodiversidad del planeta.

Quizás el Dr. García no lo sabe: la resistencia indígena frente a todas las formas de violencia y opresión ya dura siglos. Es una guerra del fin del mundo que triunfará sobre quienes hoy en día destruyen a la Amazonía y amenazan a sus habitantes ancestrales.

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