MOVIMIENTO MACROREGIONAL DEL CUSCO
PROYECTO PUEBLO
Construyendo una alternativa desde el pueblo

jueves, 27 de noviembre de 2008

GARCÍA Y SIMON QUIEREN ILEGALIZAR ORGANIZACIONES DE SOLIDARIDAD/ JAVIER DIEZ CANSECO

Martes -25/11/2008
García y Simon quieren ilegalizar organizaciones de solidaridad
Por: Javier Diez Canseco

cnr.org.pe


Ciertamente la última semana hemos concentrado, todos los peruanos, nuestra atención en la cumbre del APEC. Ministros, cancilleres, presidentes de las repúblicas que representan casi el 60 % de la producción mundial, se reunieron en Lima y discutieron sobre la grave crisis que sacude el mundo, sin darnos mayor respuesta. Pero, a la sombra de los reflectores de los canales de televisión y de los periodistas, sus fotos y sus flashes, el gobierno de Alan García no perdía la oportunidad de preparar el camino para golpear a sectores de la oposición.

Ocurre que el 19 de noviembre pasado, pocos días antes de que los presidentes se reunieran en Lima, el gobierno ha presentado ante el Congreso de la República el proyecto de ley 2872-2008 con la firma de Alan García Pérez y de Yehude Simon Munaro como presidente del Consejo de Ministros.

¿Qué pretende este proyecto? Pretende cambiar el Código Civil y la Ley General de Sociedades para que el Ministerio Público -digitado por el gobierno; o el propio Poder Ejecutivo solicitando ante la Corte Suprema- puedan plantear el disolver judicialmente asociaciones civiles, organizaciones de ciudadanos, que el Ministerio Público o el Gobierno central consideren que son contrarios al orden publico, a las buenas costumbres, a la soberanía nacional, a la seguridad del Estado o al principio internacional de no intromisión en asuntos internos.

¿Qué pretenden en concreto? Pretenden declarar fuera de la ley a organizaciones de peruanos y peruanas que son solidarios con el proceso de cambios en Bolivia; o el proceso de cambios en el Ecuador o en Venezuela; o las Casas de Amistad con Cuba, quizás; pretendiendo que estas atentan contra la soberanía nacional o contra el orden publico.

Pretenden, probablemente, agredir a las organizaciones de derechos humanos, diciendo que se entrometen en asuntos internos estando vinculadas a organizaciones internaciones o que atentan contra la soberanía nacional. Pretenden ilegalizar a las organizaciones que defienden el ecosistema y el medio ambiente y se solidarizan con las comunidades campesinas y nativas que defienden sus territorios contra la agresión de las empresas mineras, petroleras y gasíferas, apoyadas por el gobierno de Alan García y su hoy primer ministro Yehude Simon.

No debemos permitir una nueva agresión contra la organización de los peruanos en defensa de sus derechos; contra los peruanos organizados para apoyar los procesos de cambio en América Latina; o para aquellos que son solidarios con los procesos de transformación en el mundo entero. Esta es una agresión contra los derechos políticos y sociales de los peruanos que no debemos permitir con este proyecto de ley, presentado el 19 de noviembre.

Hasta pronto, amigos.

PRESENTACIÓN DE LIBRO DE ENTREVISTA AL SUBCOMANDANTE MARCOS

Introducción, por Colectivo Situaciones
Prólogo, por El Kilombo Intergaláctico
Entrevista al Subcomandante Marcos
Zapatismo: un breve manual sobre cómo cambiar el mundo hoy, por El Kilombo Intergaláctico
A manera de epílogo, por Raquel Gutiérrez Aguilar

Más información: www.lavaca.org

Introducción
Por el Colectivo Situaciones

La edición

El texto que Tinta Limón presenta al público argentino es resultado de un intercambio: parte de la invitación que nos hizo el colectivo El Kilombo Intergaláctico de Carolina del Norte, Estados Unidos, a publicar en castellano la entrevista que le realizaron al Subcomandante Marcos tras La Otra Campaña y concluye con una perspectiva de la situación mexicana actual a cargo de Raquel Gutiérrez Aguilar.

El Kilombo Intergaláctico hizo la entrevista desde sus propias preocupaciones como colectivo compuesto por migrantes chicanos, estudiantes y gente de color viviendo en Estados Unidos. La publicaron en inglés a fines del 2007 (Paper Boat Press) y creyeron indispensable una edición en la lengua original de aquella conversación. Nosotros, agradecidos por el ofrecimiento, lo completamos con otra voz, también mexicana: invitamos a Raquel a que escriba un epílogo.

Tinta Limón Ediciones hizo su presentación como editorial militante hace cuatro años con la publicación de El fuego y la palabra, una historia del EZLN en su fase pública y un repaso de su trayectoria clandestina. Como apéndice, Gloria Muñoz Ramírez, autora del libro, incluyó un informe sobre las Juntas de Buen Gobierno, iniciativa entonces reciente –y poco conocida– del EZLN y las comunidades indígenas del sureste mexicano.

A El fuego y la palabra, que fue difundido a través de una extensa e intensa gira de presentaciones, le siguió en 2006 Bienvenidos a la Selva, un libro de textos y entrevistas compilado por el Colectivo Situaciones, que toma como punto de partida la sorpresiva aparición de la Sexta Declaración de la Selva Lacandona para recorrer distintas facetas de la realidad mexicana –por entonces en pleno debate pre-electoral– y varias cuestiones discutidas por dicho manifiesto político: desde la complejidad de una autonomía política y económica a la relación con las instituciones estatales y sus representantes, pasando por los llamados gobiernos progresistas de la región y su relación con las prácticas neoliberales.

De este modo, el texto que presentamos en esta ocasión significa para nosotros continuar un trabajo de acompañamiento –es decir: de difusión y debate– de las iniciativas zapatistas que fueron, desde su comienzo, fuente de inspiración de diversas experiencias colectivas de las que hemos formado parte. Hoy, con esta entrevista, nos interesa el pensamiento sobre una política capaz de imaginar cómo saltar las fronteras: las más evidentes que separan el Norte del Sur con murallas, con uniformados y discursos racistas; pero también las que se multiplican hacia dentro de cada país. Teniendo en cuenta la extensa y dispersa geografía mexicana, nos llama la atención también el modo en que la migración aparece desde las propias comunidades zapatistas: a la vez que las fragmenta, las prolonga del otro lado de la frontera. Y siguiendo ese desplazamiento: ¿hay influencias de los movimientos migrantes en el zapatismo?

Finalmente, ¿qué significa la aparición de miles de vidas sin territorio fijo? Al mismo tiempo poblaciones en tránsito que ya no tienen una identidad originaria a la cual volver y una dispersión de rebeldías que no quieren ni pueden tener un punto único de convergencia.



Las preguntas

Las preguntas formuladas por el Colectivo El Kilombo Intergálactico, enfocadas en los procesos identitarios abiertos, las migraciones, los modos de estar en tránsito, los intercambios posibles entre comunidades diversas –en fin, en el deseo colectivo de traer al presente una comunidad multirracial como fueron los quilombos en toda la América mestiza que fugaba y resistía a la dominación española y portuguesa–, parecen encontrarse con las preguntas que formula la situación actual del EZLN. El proceso iniciado en La Otra Campaña y que dura hasta hoy lleva a los zapatistas más allá de su territorio. No se trata, como en otras oportunidades, de una convocatoria a la selva Lacandona (Aguascalientes), tampoco a una marcha que tiene como centro los reclamos indígenas (como fue la Marcha del Color de la Tierra), sino de una invitación a construir un terreno común, nuevo, en buena medida desterritorializado, con el desafío de abrirse al protagonismo de otros actores y dinámicas.

Luego del fracaso de los diálogos con la dirigencia política nacional, las Juntas de Buen Gobierno fueron el fruto de un proceso de crecimiento hacia dentro, de profundización de las experiencias de autoorganización de las comunidades.. Esta experimentación en el terreno del auto-gobierno constituye el nivel más alto de construcción de instituciones que los movimientos han logrado desarrollar por fuera del estado. Y su aparición pública fue tras el llamado “silencio zapatista”, momento fundamental para la reelaboración de su constitución política.

La Otra Campaña, por su parte, obligó a los zapatistas a volver a investigar, a preguntar y a escuchar y llegar hasta el otro lado. El recorrido emprendido –con la propuesta de conclusión en una asamblea constituyente– se emparenta con la historia mexicana de confeccionar “planes” (Plan de Ayala, Plan de Chihuahua, Plan de Guadalupe, etc..) en cada ciclo de lucha popular. Planes que se proponen como mapas de las resistencias de ese inmenso y complejo territorio.

Finalmente, en esta entrevista también aparece la necesidad de un respeto, de una escucha (una modestia), como condición de posibilidad para abrirse a otras luchas, para establecer un diálogo con ellas y no simplemente tomar nota de sus reclamos. Modestia como premisa de una situación común con los otros, donde la presencia de cada quien, mucho más allá de lo mediático, funda una existencia en común.

El zapatismo, desde su aparición pública, fue más allá de una reivindicación indígena, indigenista o indianista. Pudo inaugurar, dice Marcos, un “fundamentalismo de raza”, pero no lo hizo. Ahora, tiene por delante otro desafío: el que le impone la generación del 94: la que creció luego del levantamiento del primero de enero y que radicalizó ese movimiento de apertura a otras formas de política no identitarias. Esa apertura parece depender, en buena medida, del diálogo con otras experiencias, otras formas de autonomía y otros modos de vivir el territorio.



El contexto

La América Latina que emerge de la ola reciente de luchas contra el neoliberalismo, en sus diversas experiencias, es portadora de preguntas fundamentales, disidentes, sobre el modo en que (no) queremos ser gobernados, en que (no) queremos el trabajo, y sobre qué significa construir formas prácticas de relacionarnos en un nuevo tiempo y espacio. Estas preguntas sobre cómo avanzar en la creación de nuevos

terrenos de luchas y de comprensiones colectivas se vuelven centrales cuando –de modo evidente en una parte del Cono Sur de América– el discurso legitimador neoliberal ha sido sustituido por enunciados más híbridos, que contienen, en ocasiones, consignas y experiencias de los propios movimientos de resistencia. ¿Cómo atravesar este período en que las iniciativas autónomas deben afrontar la complejidad de un espacio común con gobiernos (como el de Bolivia) que se nutren de una complicada dialéctica con movimientos anticoloniales largamente resistentes? ¿O, como en Argentina, donde el grueso del movimiento de los derechos humanos encuentra en esa dialéctica un espacio de concreción a muchas de sus demandas fundamentales sobre la justicia y la memoria?

Desde estas preguntas, en nuestro caso, nos sumamos a este diálogo que aspiramos a que no deje de ampliarse en el respeto que los zapatistas proponen como modo de reconocimiento entre las luchas. Diálogo que se nutre desde una presencia viva: la que dice “aquí estamos”, como afirma en las últimas páginas Raquel Gutiérrez.

ECUADOR CONTRA EL PAGO DE ILEGÍTIMA DEUDA EXTERNA

Amigos y compañeros,
Como saben Ecuador ha declarado gran parte de su deuda "ilegítima" y juzgará a los culpables de contraerla, luego de un proceso de auditoria integral de la deuda pública. Los acreedores internacionales ya están empezando a hostilizar al gobierno del presidente Correa, especialmente por su decisión de suspender pagos de intereses de esta deuda. Ecuador necesita nuestro respaldo y el mundo necesita hoy ejemplos como el de Ecuador. Les mando abajo un manifiesto que nos envió Oscar Ugarteche para la circulación, que a su vez le fue enviado por Ana Esther Ceceña. Les agradeceremos su adhesión al siguiente correo anacecena@gmail.com
Entendemos desde Jubileo Perú que las adhesiones son personales y pretenden unir esfuerzos con las organizaciones, redes y movimientos ya existentes.

Saludos cordiales,
Carlos Bedoya
Jubileo Perú

Manifiesto por Ecuador
y por la constitución de una red mundial contra la deuda externa

América Latina y el Caribe siguen pagando tributos coloniales. Las deudas externas, contraidas en condiciones ilegítimas, engañosas, ilegales o corruptas socavan la soberanía de los pueblos y les obligan a entregar todas sus riquezas. Deudas odiosas contraidas por las dictaduras hechas para sojuzgar y reprimir, se combinan con deudas expansivas que paradójicamente mientras más se pagan, más crecen. Las deudas no fueron contraidas por los pueblos sino contra ellos.
Los barcos cañoneros de los poderosos que imponían los préstamos, urgidos de convertirse en acreedores para poder mantener condiciones de control y saqueo sobre los territorios de América Latina y el Caribe después de las guerras de Independencia, reaparecen hoy bajo las figuras de la IV Flota, el Plan Colombia, la Iniciativa Mérida y los Comandos Sur y Norte, pero encubiertos tras sutiles mecanismos financieros.
Deudas contraídas de esta manera son ilegítimas y han sido pagadas ya varias veces. Obligan a privilegiar la obtención de divisas y a posponer eternamente la búsqueda del bienestar de los pueblos. Justifican y propician la impunidad y la corrupción.
El 20 de noviembre de 2008 Ecuador, después de realizar una exhaustiva auditoría del caso, desconoció su compromiso con una abultada y lesiva deuda ilegítima y ejerciendo su soberanía y su derecho a autogobernarse, en un acto de la mayor trascendencia, se propuso juzgar a los responsables de contraerla y usarla a nombre del pueblo.
Ante la crisis financiera y la recesión económica provocada por la voracidad de las corporaciones transnacionales, que ahora quieren hacersela pagar a nuestros pueblos, es indispensable extender a nivel mundial el rechazo definitivo del pago de la deuda externa.
Nosotros, intelectuales, artistas, y luchadores sociales, comprometidos con la democracia, la libertad y los procesos de emancipación de los pueblos del mundo, respaldamos la decisión del gobierno ecuatoriano de no hacerse cargo de una deuda que no le corresponde y nos conformamos en promotores de la creación de una red mundial contra la deuda externa, ilegítima y los tributos coloniales, en coordinación con todas las iniciativas existentes contra el pago de la deuda.
Basta de tributos coloniales. Queremos y lucharemos por un Ecuador y una América Latina libres y soberanos.

Pablo González Casanova, José Luis Ceceña, José Francisco Gallardo, Raúl Álvarez Garín, Felix Hernández Gamundi, Carlos Walter Porto Gonçalves, Ana Esther Ceceña, Gilberto López y Rivas, Carlos Fazio, Héctor Díaz Polanco, Magdalena Gómez, Jorge Turner, Federico Alvarez, Angel Guerra, Maricarmen Montes, Enrique Rajchenberg, Darío Salinas, Beatriz Stolowicz, Edur Velasco, María Guerra, Daniel Inclán, Nayar López, Rebeca Peralta, Walter Martínez, Amarela Varela, David Barrios, Rodrigo Yedra, Carolina Oropeza


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Ana Esther Ceceña
Instituto de Investigaciones Económicas, UNAM
Observatorio Latinoamericano de Geopolítica
(52 55) 5623 0100 extensión 42418
www.geopolitica.ws

DENUNCIAN AMEDRENTAMIENTO CONTRA DIRIGENTES EN PIURA

:: Mayoría de procesados participaron en consultas vecinales

Denuncian amedrentamiento judicial contra dirigentes campesinos en Piura
CNR.ORG.PE

Lima 27/11/20008 (CNR) -- Representantes de las comunidades campesinas de Ayabaca y Tambogrande, en Piura, denunciaron una campaña de amedrentamiento en su contra, luego que el Poder Judicial de ese departamento modificara cargos y reabriera procesos judiciales en contra de dirigentes por la defensa del medio ambiente frente a los intereses de empresas mineras.

Al respecto, Magdiel Carrión, presidente de la Federación Campesina de Ayabaca, aseguró que el gobierno y el Poder Judicial deben respetar la consulta vecinal realizada el 16 de setiembre del año pasado y que rechazó la presencia de la empresa minera Majaz en las provincias de Ayabaca y Huancabamba.

En declaraciones al programa “Diálogo Directo” de la Coordinadora Nacional de Radio (CNR), Carrión manifestó la existencia de fallas en el proceso abierto hacia su persona y a otras 35 personas acusadas de terrorismo, por haber promovido dicha consulta.

“Se denunció a 35 personas. Todas quedaron absueltas (...) se archivó el caso, porque presentamos un habeas corpus contra el fiscal que abrió ese proceso. Sin embargo, todos están siendo procesados por asociación ilícita para delinquir. El día lunes se volvió abrir el caso para amedrentarnos”, expresó.

Así mismo, Carrión se refirió al proceso judicial que enfrenta el ex alcalde de Tambogrande, Francisco Ojeda, por promover otra consulta vecinal el 2 de junio del 2002, y que rechazó la presencia de la empresa minera Manhattan en este valle agrícola.

El representante campesino indicó que resulta “extraño” que el ex burgomaestre haya sido acusado anteriormente como autor intelectual del incendio del campamento de Manhattan y ahora sea sindicado como instigador, algo que es imposible en un proceso.

Carrión refirió que en estas acusaciones existen intereses económicos contra todos los que apoyaron la consulta popular y existe una intención de convertir a Piura en un distrito minero.

“Aquí está de por medio el poder económico, quieren convertir a Piura en un distrito minero (...) el presidente (de la República, Alan) Garcia ya le abrió las puertas a la minería china sin tomar en cuenta la voluntad del pueblo” aseveró.

De otro lado, el representante del Frente de Defensa de Tambogrande, Fernando Carrasco, señaló que existen manejos del gobierno en el proceso que se sigue contra el ex alcalde de este distrito, porque “la nueva jueza designada para este caso no tiene ni quince días en el cargo y es imposible que pueda leer cuatro mil folios en menos de un mes”.

Carrasco añadió que seguirán trabajando sus recursos y fortaleciéndolos, y exigió al Ejecutivo cumplir con sus promesas de respetar la agricultura y la industria local.

“Los que ejercemos la actividad política tenemos un compromiso (..) debe haber una sanción a quienes mienten al pueblo, es una falta de respeto a la población”, concluyó.

PRONUNCIAMIENTO DE PATRIA LIBRE CUSCO DENUNCIANDO PERSECUCIÓN POLÍTICA

21-nov-2008
SOLIDARIDAD CON NUESTRO HERMANO CARLOS ABARCA
"PATRIA LIBRE" MANIFIESTA NUESTRA SOLIDARIDAD CONTRA LA CAMPAÑA MARCATISTA DE EL DIARIO "EL CORREO" Y DE LAS AUTORIDADES GUBERNAMENTALES Y REGIONALES POR LOS HECHOS DE SICUANI CONTRA LOS MIEMBROS DE "PATRIA LIBRE" - CUZCO Y EN ESPECIAL CON NUESTRO HERMANO Y COMPAÑERO CARLOS ABARCA , DIRIGENTE NACIONAL DE NUESTRA ORGANIZACION.

DENUNCIAMOS A LA OPINION PUBLICA NACIONAL E INTERNACIONAL , QUE ESTA CAMPAÑA MEDIATICA EN LOS MEDIOS DE INFORMACION DE AMENDRENTAMIENTO ES SISTEMATICA Y PERMANENTE CONTRA "PATRIA LIBRE" Y TAMBIEN SE MANIFIESTA CON LA DETENCION DE NUESTROS MILITANTES, EL SEGUIMIENTO, FILMACION, INTERVENCION DE CORREOS ELECTRONICOS , REGLAJE, A NUESTROS DIRIGENTES Y A TODAS NUESTRAS ACTIVIDADES A NIVEL NACIONAL.

"PATRIA LIBRE" ES UNA ORGANIZACION LEGAL EN PROCESO DE INSCRIPCION ANTE EL JURADO NACIONAL DE ELECCIONES. LLEVA A CABO TODAS SUS ACTIVIDADES DE MANERA ABIERTA Y LEGAL DE CARA AL PAIS Y AL MUNDO.

"PATRIA LIBRE" REAFIRMA SU COMPROMISO DE CONSTRUIR UNA ALTERNATIVA DEMOCRATICA PARA TRANSFORMAR EL PAIS Y CONQUISTAR UN GOBIERNO DE LAS MAYORIAS PARA ALCANZAR LA JUSTICIA, EL DESARROLLO Y LA DEMOCRACIA.

¡NO A LA CAMPAÑA MEDIATICA CONTRA "PATRIA LIBRE"!
¡ BASTA DE PERSECUCION!
¡ NO AL TERRORISMO DE ESTADO!

¡PATRIA LIBRE...SIEMPRE CON EL PUEBLO!
¡SIN LUCHAS ...NO HAY VICTORIAS!

martes, 25 de noviembre de 2008

REFORMAS A LA LEY ORGÁNICA DE MUNICIPALIDADES / JANS ERIK CAVERO

Reformas a la “Ley Orgánica de Municipalidades” (LOM)
Lo bueno, lo malo y lo anecdótico
Jans Erik Cavero Cárdenas
Finalmente, después de tantos reclamos y pedidos de reforma a la ley, la comisión de descentralización y gobiernos locales del Parlamento aprobó el dictamen que recoge, en un solo texto, una serie de iniciativas que apuntaban en ese sentido. Sin embargo, las enmiendas formales han predominado en un contexto en el que el ejercicio del buen gobierno local y la prestación eficiente de servicios públicos exigían una reforma meditada, funcional y sustancial.

Lo anecdótico es atribuible, una vez más, a la comisión de descentralización. Preocupa que una comisión especializada en lo municipal sostenga que el Perú posee 1,829 municipalidades, cuando actualmente existen 1,833. Probablemente los asesores han tomado como fuente los datos desfasados del INEI, no obstante, ello no les exime de responsabilidad por le cargo que ejercen y porque la profesionalización de un asesor exige una dosis mínima de cautela.

La segunda anécdota evidencia la arraigada filosofía de creer que el fenómeno municipal, o cualquier otro, puede encasillarse en una ley, capaz de regular todas las esferas de actuación de un gobierno local. La realidad municipal y la diversidad funcional u organizativa de su aparato administrativo es diferente, por lo que se necesita una ley con disposiciones generales, mínimas, claras y sencillas, cuyo desarrollo específico debería dejarse a las municipalidades, vía ordenanza, o a otras leyes especiales como la del empleo público, tributación municipal, presupuesto participativo, carrera administrativa, etc.

¿Lo bueno? Pueden rescatarse 2 bondades de la reforma: Por un lado la introducción del “transfuguismo” como causal de vacancia; y por el otro, el mantenimiento del statu quo de los centros poblados. De ahora en adelante, alcaldes y regidores que se cambien de partido perderán el cargo confiado por los ciudadanos. Una vez más, el ámbito local (a diferencia del nacional), adopta medidas que le hacen bien a la gobernabilidad del sistema político; sin embargo, habría que conciliar esta enmienda con la expulsión arbitraria del partido de quien venía ejerciendo el mandato municipal.

La segunda bondad del dictamen evita la fragmentación del territorio, puesto que transferir directamente el FONCOMUN a las municipalidades de centro poblado, cuando éstas no constituyen municipios como tal, constituía gravísimo error. Descentralizar no es fragmentar el territorio en jurisdicciones menores, agrandar el aparato burocrático y crear pliegos presupuestarios. Ciertamente, ello no significa que los centros poblados sean olvidados por los gobiernos locales y regionales, pues la centralizació n metropolitana es tan peligrosa como la centralizació n regional o provincial.

Y ¿lo malo? Me atrevería a decir que el 85% de las enmiendas son de tipo formal y sintáctico gramatical. Se han reformado artículos para introducir adjetivos, clarificar conceptos implícitamente entendibles, otorgar coherencia narrativa y crear incisos para ordenar diferentes párrafos. Un cuadro comparado entre lo que dice la LOM y lo que establece el dictamen confirma mi aseveración, salvo que la lectura rápida haya traicionado mi capacidad de comprensión.

¿Por qué la remuneración del alcalde tendría que depender del número de población?, ¿A mayor población, mayor complejidad de gestionar un gobierno, y por tanto mayor salario? Vaya uno a saber. Finalmente, el intento por conceptualizar los municipios rurales resulta ambicioso, dado que no es fácil sentar criterios unánimes para una realidad compleja como la rural. Así por ejemplo, el criterio poblacional es sumamente débil. Un municipio de 2,000 habitantes, por un mero incremento demográfico, pasaría en 1 año a ser urbano.

El segundo criterio resulta más atinado que el primero pero algo inconsistente. ¿Por qué el 30% de PEA en actividad agrícola caracterizarí a a un gobierno local rural?, ¿Por qué no el 40, 50 ó 60%?, ¿Acaso sólo en territorios rurales se desarrollan actividades agrícolas?, ¿Y la agricultura de agro exportación qué?, ¿Y la ganadería? En cambio, el tercer criterio es más acertado, dado que pone el énfasis en la tenencia de servicios públicos básicos. No obstante, este criterio debería complementarse con el desarrollo humano del territorio.

De esta forma, si cruzamos estas 2 variables estaríamos acercándonos a una noción de ruralidad más aceptable. Lo rural no tiene que ver ni con ubicación geográfica, ni con cuestiones demográficas, ni mucho menos con desarrollo de actividades productivas. Acceso a servicios públicos mínimos y aceptables índices de desarrollo humano (por encima de 0,5) nos darían una mejor aproximación al conceptos de “municipalidades rurales”, las mismas que deben tener preferencia en la distribución de recursos públicos, en la compensación de fondos existentes y en el fortalecimiento de capacidades. ¿O no?

DISCURSO DE SARKOZY SOBRE LA CRISIS FINANCIERA ¿MÁS MERCADO?

¡¡¡ ALAN DICE QUE ESTAMOS BLINDADOS, SARKOZY DICE QUE HAY QUE DECIR LA VERDAD QUE NO HAY QUE ENGAÑAR!!!

DISCURSO DEL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA FRANCESA,
NICOLAS SARKOZY
- EXTRACTO -
SITUACIÓN FINANCIERA INTERNACIONAL
(Toulon, 25 de septiembre de 2008)
Señoras y Señores Ministros,
Señoras y Señores Parlamentarios,
Si he querido dirigirme esta tarde a los Franceses es porque la situación de nuestro país lo exige.
Soy consciente de mi responsabilidad en estas circunstancias excepcionales.
Una crisis de confianza sin precedente desestabiliza la economía mundial. Las grandes instituciones financieras están amenazadas, millones de pequeños ahorristas en el mundo que depositaron sus ahorros en la bolsa ven cómo su patrimonio se descompone día tras día, millones de jubilados que han cotizado en fondos de pensiones temen por su jubilación, millones de hogares modestos viven momentos difíciles por el alza de los precios.
Como en todo el mundo, los Franceses temen por sus ahorros, por su empleo y por su poder adquisitivo.
El miedo es sufrimiento.
El miedo impide emprender, el miedo impide implicarse.
Cuando se tiene miedo, no se tienen sueños; cuando se tiene miedo, uno no piensa en el futuro.
Hoy, el miedo es la principal amenaza para la economía.
Hay que vencer ese miedo. Es la labor más urgente. No se vencerá, no se restablecerá la confianza con mentiras, sino diciendo la verdad.
Los Franceses quieren la verdad y estoy convencido de que están dispuestos a escucharla. Si sienten que se les esconde algo, la duda crecerá. Si están convencidos de que no se les oculta nada, hallarán en ellos mismos la fuerza para superar la crisis.
Decir la verdad a los Franceses es decirles que la crisis no ha terminado, que sus consecuencias serán duraderas, que Francia está demasiado implicada en la economía mundial como para pensar siquiera un instante que pueda estar protegida contra los acontecimientos que, ni más ni menos, desequilibran el mundo. Decir la verdad a los Franceses es decirles que la crisis actual tendrá consecuencias en el crecimiento, en el desempleo, en el poder adquisitivo durante los próximos meses.
Decir la verdad a los Franceses es decir, en primer lugar, la verdad sobre la crisis financiera. Porque esta crisis, sin igual desde los años 30, marca el final de un mundo construido tras la caída del Muro de
Berlín y el final de la Guerra Fría. Ese mundo fue impulsado por un gran sueño de libertad y de prosperidad.
La generación que venció al comunismo había soñado con un mundo donde la democracia y el mercado resolverían todos los problemas de la humanidad. Había soñado con una mundialización feliz que acabaría con la pobreza y la guerra.
Este sueño ha empezado a hacerse realidad: las fronteras se han abierto, millones de hombres han escapado a la miseria, pero el sueño se ha quebrado con el resurgimiento de los fundamentalismos religiosos, los nacionalismos, las reivindicaciones identitarias, el terrorismo, los dumpings, las deslocalizaciones, las derivas de las finanzas globales, los riesgos ecológicos, el agotamiento anunciado de los recursos naturales, las revueltas del hambre.
En el fondo, con el final del capitalismo financiero –que había impuesto su lógica a toda la economía y que había fomentado su perversión– muere una determinada idea de la mundialización.
La idea de la omnipotencia del mercado que no debía ser alterado por ninguna regla, por ninguna intervención pública; esa idea de la omnipotencia del mercado era descabellada.
La idea de que los mercados siempre tienen razón es descabellada.
Durante varios decenios, se han creado las condiciones que sometían la industria a la lógica de la rentabilidad financiera a corto plazo.
Se han ocultado los riesgos crecientes que había que correr para obtener rendimientos cada vez más exorbitantes.
Se han desarrollado sistemas de remuneración que incitaban a los operadores a correr cada vez más riesgos inconsiderados.
Se ha fingido creer que los riesgos desaparecían uniéndolos.
Se ha permitido que los bancos especulen en los mercados en vez de hacer su trabajo que consiste en invertir el ahorro en desarrollo económico y analizar el riesgo del crédito.
Se ha financiado al especulador y no al emprendedor.
No se han controlado las agencias de calificación y los fondos especulativos.
Se ha obligado a las empresas, a los bancos, a las aseguradoras a inscribir sus activos en las cuentas a precios del mercado que aumentan y se reducen en función de la especulación.
Se ha sometido a los bancos a reglas contables que no garantizan la gestión correcta de los riesgos y que, en caso de crisis, agravan la situación en vez de amortiguar el choque.
¡Es una locura y hoy pagamos por ello!
Este sistema donde el responsable de un desastre puede partir con un paracaídas dorado, donde un corredor de bolsa puede hacer perder 5000 millones de euros a su banco sin que nadie se dé cuenta, donde se exige a las empresas rendimientos tres o cuatro veces más elevados que el crecimiento real de la economía, este sistema ha creado profundas desigualdades, ha desmoralizado a las clases medias y ha fomentado la especulación en los mercados inmobiliarios, de materias primeras y de productos agrícolas.
Pero este sistema –hay que decirlo porque es la verdad– no es la economía de mercado, no es el capitalismo.
La economía de mercado es el mercado regulado, el mercado al servicio del desarrollo, al servicio de la sociedad, al servicio de todos. No es la ley de la jungla, no son beneficios exorbitantes para unos y sacrificios para todos los demás. La economía de mercado es la competencia que reduce los precios, que elimina las rentas y que beneficia a todos los consumidores.
El capitalismo no es el corto plazo, es el largo plazo, la acumulación de capital, el crecimiento a largo plazo.
El capitalismo no es la primacía del especulador. Es la primacía del emprendedor, la recompensa del trabajo, del esfuerzo, de la iniciativa.
El capitalismo no es la disolución de la propiedad, la irresponsabilidad generalizada. El capitalismo es la propiedad privada, la responsabilidad individual, el compromiso personal, es una ética, una moral, instituciones.
De hecho, el capitalismo ha posibilitado el extraordinario auge de la civilización occidental desde hace siete siglos.
La crisis financiera que vivimos hoy, mis queridos compatriotas, no es la crisis del capitalismo. Es la crisis de un sistema que se ha alejado de los valores más fundamentales del capitalismo, que ha traicionado al espíritu del capitalismo.
Quiero decirlo a los Franceses: el anticapitalismo no ofrece ninguna solución a la crisis actual.
Reanudar con el colectivismo que tantos desastres provocó en el pasado sería un error histórico.
Pero no hacer nada, no cambiar nada, conformarse con cargar al contribuyente todas las pérdidas y fingir que no ha pasado nada también sería un error histórico.
Mis queridos compatriotas, podemos salir reforzados de esta crisis. Podemos salir y podemos salir reforzados, si aceptamos cambiar nuestro modo de pensamiento y nuestros comportamientos. Si hacemos el esfuerzo necesario para adaptarnos a las nuevas realidades que se imponen a nosotros. Si actuamos, en vez de padecer.
* * *
La crisis actual debe incitarnos a refundar el capitalismo en una ética del esfuerzo y del trabajo, a encontrar de nuevo un equilibrio entre la libertad necesaria y la regla, entra la responsabilidad colectiva y la responsabilidad individual.
Tenemos que alcanzar un nuevo equilibrio entre el Estado y el mercado, cuando en todo el mundo los poderes públicos se ven obligados a intervenir para salvar el sistema bancario del derrumbe.
Debe instaurarse una nueva relación entre la economía y la política mediante el desarrollo de nuevas reglamentaciones.
La autorregulación para resolver todos los problemas, se ha acabado.
El laissez-faire, se ha acabado.
El mercado que siempre tiene razón, se ha acabado.
Hay que aprender de la crisis para que no se reproduzca. Hemos estado al borde de la catástrofe, el mundo ha estado al borde de la catástrofe, no podemos correr el riesgo de empezar de nuevo.
Si queremos construir un sistema financiero viable, la moralización del capitalismo financiero es una prioridad.
* * *
No dudo en decir que los modos de remuneración de los dirigentes y de los operadores deben estar enmarcados. Ha habido demasiados abusos, demasiados escándalos.
O los profesionales se ponen de acuerdo sobre las prácticas aceptables o el Gobierno de la
República resolverá el problema mediante la ley antes de fin del año.
Los dirigentes no deben tener el estatuto de mandatario social y beneficiar a la vez de las garantías de un contrato de trabajo. No deben recibir acciones gratuitas. Su remuneración debe fundarse en los resultados económicos reales de la empresas. No deben poder optar por un paracaídas dorado cuando han cometido faltas o han puesto a su empresa en dificultad. Y si los dirigentes están interesados por el resultado –es algo positivo– los demás asalariados de la empresa, en particular los más modestos, también deben estarlo, puesto que ellos también participan en la riqueza de la empresa. Si los dirigentes tienen stock options, los demás asalariados también deben tenerlas o beneficiar de un sistema de incentivos.
He aquí algunos principios sencillos basados en el sentido común y en la moral elemental en los que no cederé.
Los dirigentes perciben remuneraciones elevadas porque tienen grandes responsabilidades. Pero no se puede querer un buen salario y no asumir las responsabilidades. Ambas cosas van unidas.
Es aún más cierto en el campo de las finanzas. ¿Cómo admitir que tantos operadores financieros salgan ganado, cuando durante años se han enriquecido conduciendo a todo el sistema financiero a la situación actual?
Se han de buscar responsabilidades y los responsables de este naufragio deben, al menos, ser sancionados financieramente. La impunidad sería inmoral. No podemos conformarnos con hacer pagar a los accionistas, a los clientes, a los asalariados, a los contribuyentes y exonerar a los principales responsables.
¿Quién podría aceptar algo que sería, ni más ni menos, una gran injusticia?
Además, hay que reglamentar los bancos para regular el sistema, ya que los bancos son el núcleo del sistema.
Hay que dejar de imponer a los bancos reglas de prudencia que incitan primero a la creatividad contable y no a gestionar con rigor los riesgos. En el futuro, habrá que controlar mucho mejor la forma en la que desempeñan su oficio, el modo de evaluación y de gestión de los riesgos, la eficacia de los controles internos, etc.
Habrá que imponer a los bancos financiar el desarrollo económico y no la especulación.
La crisis que vivimos debe conducirnos a una reestructuración de gran amplitud de todo el sector bancario mundial. Teniendo en cuenta lo que acaba de ocurrir y la importancia de las implicaciones para el futuro de nuestra economía, es evidente que, en Francia, el Estado estará atento y desempeñará un papel activo.
Habrá que enfrentarse al problema de la complejidad de los productos de ahorro y de la opacidad de las transacciones para que cada uno pueda evaluar realmente los riesgos que corre.
Pero también habrá que plantearse preguntas polémicas como la de los paraísos fiscales, las condiciones en las que se realizan las ventas al descubierto que permiten especular vendiendo títulos que no se poseen o la cotización continua que permite comprar y vender en todo momento activos y que influye –como sabemos– en las aceleraciones del mercado y en la creación de burbujas especulativas.
Habrá que interrogarse sobre la obligación de contabilizar los activos al precio del mercado que tanto desestabilizan en caso de crisis.
Habrá que controlar a las agencias de calificación que –insisto en ello– han presentado fallas. De ahora en adelante, ninguna institución financiera, ningún fondo deben poder escapar al control de una autoridad de regulación.
Pero la reorganización del sistema financiero no sería completa, si a la par no se previera acabar con el desorden monetario.
La moneda está en el centro de la crisis financiera y de las distorsiones que afectan a los intercambios mundiales. Si no somos cuidadosos, el dumping monetario acabará por engendrar guerras comerciales extremadamente violentas y dará vía libre al peor proteccionismo. Ya que el productor francés puede obtener todos los beneficios de productividad que quiera o que pueda. Puede incluso competir con los salarios reducidos de los obreros chinos, pero no puede compensar la infravaloración de la moneda china. Nuestra industria aeronáutica puede ser muy eficaz, pero no puede luchar contra la ventaja competitiva que la infravaloración crónica del dólar da a los constructores estadounidenses.
Por tanto, reitero hasta qué punto me parece necesario que los Jefes de Estado y de Gobierno de los principales países concernidos se reúnan antes a fin de año para extraer las lecciones de la crisis financiera y coordinar sus esfuerzos para restablecer la confianza. He realizado esta propuesta de pleno acuerdo con la Canciller alemana, la Sra. Merkel, con quien me he entrevistado y con quien comparto las mismas preocupaciones a propósito de la crisis financiera y sobre las lecciones que vamos a tener que extraer.
Estoy convencido de que el mal es profundo y de que hay que renovar todo el sistema financiero y monetario mundial, como en Bretton Woods después de la II Guerra mundial. Así, podremos crear herramientas para una regulación mundial que la globalización y la mundialización de los intercambios hacen necesarias. No se puede seguir gestionando la economía del siglo XXI con los instrumentos económicos del siglo XX. Tampoco se puede concebir el mundo del mañana con las ideas de ayer.
Cuando los bancos centrales hacen todos los días la tesorería de los bancos y cuando el contribuyente estadounidense va a gastar un billón de dólares para evitar una quiebra generalizada, ¡me parece que la cuestión de la legitimidad de los poderes públicos para intervenir en el funcionamiento del sistema financiero ya no se plantea!
A veces, la autorregulación es insuficiente. A veces, el mercado se equivoca. A veces, la competencia es ineficaz o desleal. Entonces, el Estado tiene que intervenir, imponer reglas, invertir, tomar participaciones, a condición de que sepa retirarse cuando su intervención ya no sea necesaria.
No habría nada peor que un Estado preso de los dogmas, preso de una doctrina rígida como una religión. Imaginemos cómo estaría el mundo, si el Gobierno estadounidense no hubiese hecho nada frente a la crisis financiera, con el pretexto de respetar una supuesta ortodoxia en materia de competencia, de presupuesto o de moneda.
En estas circunstancias excepcionales en las que la necesidad de actuar se impone a todos, llamo a Europa a reflexionar sobre su capacidad para hacer frente a la urgencia, a concebir de nuevo sus reglas, sus principios, extrayendo lecciones de lo que ocurre en el mundo. Europa debe dotarse de los medios necesarios para actuar cuando la situación lo exige y no condenarse a padecer.
Si Europa quiere preservar sus intereses, si quiere poder intervenir en la reorganización de la economía mundial, debe iniciar una reflexión colectiva sobre su doctrina de la competencia –a mi juicio, la competencia es sólo un medio y no un fin en sí–, sobre su capacidad para movilizar recursos para preparar el futuro, sobre los instrumentos de su política económica, sobre los objetivos asignados a la política monetaria. Sé que es difícil porque Europa incluye 27 países, pero cuando el mundo cambia, Europa también debe cambiar. Debe ser capaz de transformar sus propios dogmas. No puede estar condenada a la variable de ajuste de las demás políticas, por no disponer de medios para actuar. Y quiero hacer una pregunta seria: si lo ocurrido en Estados unidos, hubiese ocurrido en Europa, ¿con qué rapidez, con qué fuerza, con qué determinación se habría enfrentado Europa, con las instituciones y los principios actuales, a la crisis? Para todos los europeos, es evidente que la mejor respuesta a la crisis debería ser europea. En mi condición de Presidente de la Unión, propondré iniciativas en este sentido en el próximo Consejo europeo del 15 de octubre./.

UNA CUMBRE PARA LIBERALES NOSTÁLGICOS / CARLOS NORIEGA

Una cumbre para liberales nostálgicos
Por Carlos Noriega, página 12

La cumbre de la APEC culminó con una declaración a pedir de Bush: reafirmó su fe en el poder de los mercados para salir de la crisis mundial y criticó el proteccionismo, como si éste fuera el culpable del derrumbe financiero.

Con una apuesta en favor de intensificar del libre comercio y una condena al proteccionismo, culminó ayer la XVI Cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC), que reunió en Lima a los jefes de Estado de los 21 países miembros, entre ellos Estados Unidos, China, Rusia, Japón, Australia, México y Chile.

La Declaración de Lima, que recoge los acuerdos de esta cumbre, señala que la crisis económica mundial debe ser combatida acelerando la liberalización de la economía y del comercio. En esa línea, los países de APEC se comprometieron a no imponer nuevas barreras a la inversión y al comercio durante los próximos doce meses, como mínimo, y anunciaron que denunciarán cualquier medida proteccionista que adopte algún país, ya sea éste miembro o no de APEC.

En la Declaración, los países firmantes también se comprometen a reimpulsar las negociaciones de la Ronda de Doha para buscar un pronto acuerdo de comercio a nivel mundial. Sobre este tema, no se mencionan directamente los subsidios agrícolas de los países desarrollados, que tienen empantanadas las negociaciones, pero se señala que debe llegarse a una conclusión “amistosa y balanceada” que reduzca “las medidas que distorsionan el mercado en el comercio agrícola mundial”.

También se adoptaron los compromisos de fortalecer las instituciones financieras en crisis e incrementar el gasto fiscal en obras de infraestructura para contrarrestar la recesión económica. Como se esperaba, el documento final de la cumbre de APEC dio su respaldo a los acuerdos sobre la crisis mundial que adoptaron los países del G-20. Nueve de los países que estuvieron en la reunión del G-20 en Washington forman parte de APEC. De esta forma, la cumbre de APEC finalizó con una ausencia de autocrítica sobre las causas de la grave crisis económica mundial, que, según diversos expertos, están vinculadas, precisamente, con las políticas de libre mercado defendidas cerradamente por los países integrantes de APEC. Las naciones que forman este foro económico representan el 41 por ciento de la población mundial, el 49 por ciento del comercio del mundo y el 55 por ciento del Producto Bruto Interno (PBI) a nivel mundial.

“Vamos a ganarle a la crisis, unidos los pueblos y las empresas; vamos a recapitalizar las instituciones financieras; vamos a evitar la recesión del mundo. El mejor remedio a la crisis es profundizar el libre mercado”, dijo, rebosando optimismo, el presidente peruano, Alan García, encargado de anunciar las conclusiones de la cumbre de APEC.

“Esta crisis será pasajera. El mundo tiene recursos financieros nunca antes vistos, un gran mercado en todos los hogares y una inmensa capacidad tecnológica para superar la crisis”, remató García, que en uno de sus discursos en APEC, ante al sorpresa de quienes lo escuchaban, había calificado la grave crisis mundial como “una crisis de riqueza, de crecimiento” y pronosticado el inicio de una era de bonanza económica “sin precedentes” dentro de 18 meses.

El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, no estuvo presente al momento en que García anunció las conclusiones de APEC, rodeado de los mandatarios asistentes a esta cumbre, todos vestidos con un típico poncho peruano de color marrón. El norteamericano se fue rápidamente al aeropuerto inmediatamente después de posar para la tradicional foto grupal.

Muy temprano en la mañana de ayer, Bush se reunió en privado con Alan García para buscar la forma de acelerar la implementación del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Estados Unidos y Perú, que todavía tiene algunos temas pendientes por resolver –como la exigencia de Washington, por presión de las ONG ecologistas y sectores demócratas, de una legislación más rigurosa en Perú para los delitos ambientales– para que pueda entrar en vigencia. Bush y García quieren cerrar estos temas antes del 20 de enero, cuando el norteamericano debe abandonar el poder.

Por su parte el presidente mexicano, Felipe Calderón, subido en la ola del libre mercado que impulsó esta cumbre, criticó el anuncio del electo presidente de Estados Unidos, Barack Obama, de revisar el Nafta, el tratado de libre comercio norteamericano.

“Renegociar el Nafta sería una muy mala idea. El propósito de renegociar es que haya menos mercado y menos comercio. Una revisión (del tratado) cancelaría oportunidades de empleo en México y aumentaría la inmigración ilegal a Estados Unidos”, disparó Calderón, que ayer viajó a Buenos Aires para una visita de Estado.

La cumbre de APEC, que en estos días concentró la atención de todos los medios de comunicación, le ha permitido al presidente García, que tiene menos de 20 por ciento de aprobación, tomarse un respiro de las protestas sociales, que en las últimas tres semanas dejaron cuatro muertos, y de un grave escándalo de corrupción por el pago de sobornos para obtener licitaciones que remece a su gobierno. “APEC ha enfriado las protestas sociales y las denuncias de corrupción, pero el gobierno sigue caminando sobre un piso muy inestable”, le aseguró a PáginaI12 el politólogo y catedrático de la Universidad Católica Carlos Reyna.

NACE IZQUIERDA ANTICAPITALISTA EN ESPAÑA

Nace "Izquierda Anticapitalista"
Antonio Liz - kaosenlared.net

El sábado 22 de noviembre la Conferencia Extraordinaria de Espacio Alternativo dio el paso de presentarse a las elecciones europeas y de transformarse en partido con el nombre de Izquierda Anticapitalista.

Considero que es una decisión valiente. Aunque el combate contra el capitalismo sea desigual hay que darlo. Esta lucha se tiene que entablar en la calle y tener resonancias en el Parlamento. Pelear no sólo es resistir, es atacar aunque primero sea como guerrilla y después como ejército. Aunque nos golpee brutalmente el capitalismo hay que darle algún puñetazo ya que cuanto menos frente se le haga más envalentonado se sentirá.

Hoy ya son legión los que están resistiendo en el tajo y en la universidad las durísimas y prepotentes embestidas del capitalismo. Es la nueva izquierda de combate. Ahora sólo falta que sepa agruparse para responder táctica y estratégicamente. La fusión de la lucha en la calle y plantear una alternativa política al capitalismo es el reto de esta nueva izquierda de la que Izquierda Anticapitalista forma parte.

Tengo entendido que las listas electorales las harán con gente que tiene presencia real en el plural movimiento, en las luchas sociales. Eso sería una forma lucidísima de ir relacionando las diversas partes del movimiento anticapitalista. Téngase en cuenta que los representantes del movimiento son los líderes que va seleccionando en el proceso de lucha la clase trabajadora y el estudiantado. Es decir, son los líderes naturales del movimiento obrero y estudiantil. Pienso que este proceder sería un éxito porque las diversas partes del movimiento se verían representadas y sería un seguro de vida contra el sectarismo político.

Hay que tener paciencia-activa. Relacionar las partes con el todo, las luchas sociales con la organización, lleva tiempo. Cuanta más paciencia-activa se tenga menos tiempo llevará. El capitalismo puede parecer eterno pero no lo es. La burguesía es una clase miedosa, le tiene pánico a la movilización social. Sólo se muestra prepotente cuando la clase trabajadora retrocede. Si no le tuviese miedo a la clase trabajadora no compraría a las burocracias sindicales ni invertiría tanto dinero en mercenarios de la pluma y el micrófono.

En una ocasión le preguntaron a Marx cuál era su idea de la felicidad: la lucha, respondió. Hay que luchar. El capitalismo no es invencible. Es un gigante con los pies de barro. Ha pasado el tiempo en que una parte de la humanidad lo miraba como algo progresista. La burguesía es una clase de ladrones y asesinos, roba y mata para obtener beneficios. El beneficio es lo único que le importa. No tiene medida porque su avaricia es infinita. Ha perdido la razón. Esta está de parte de tod@s l@s anticapitalistas. La razón es la que nutre la capacidad de lucha.

Muchas han sido las derrotas que ha infligido el capitalismo a las mujeres y hombres de la clase trabajadora, pero esta es invencible porque es la mayoría. La sociedad sólo tiene una posibilidad de no caer en la barbarie: enfrentar los problemas sociales. La nueva izquierda que se está fraguando en las luchas sociales es la esperanza. Nada es eterno excepto el movimiento.

jueves, 20 de noviembre de 2008

EL PARTO DE LOS MONTES/ FIDEL CASTRO

EL PARTO DE LOS MONTES

Por: Fidel Castro Ruz

Bush se mostraba feliz con tener a Lula a su diestra en la cena del viernes. A Hu Jintao, al que respeta por el enorme mercado de su país, la capacidad de producir bienes de consumo a bajo precio y el caudal de sus reservas en dólares y bonos de Estados Unidos, lo sentó a su izquierda.

Medvédev, a quien ofende con la amenaza de ubicar los radares y la cohetería estratégica nuclear no lejos de Moscú, fue ubicado en un asiento distante del anfitrión de la Casa Blanca.

El rey de Arabia Saudita, un país que producirá en un futuro próximo 15 millones de toneladas de petróleo ligero a precios altamente competitivos, quedó también a su izquierda, al lado de Hu.

Su más fiel aliado en Europa, Gordon Brown, Primer Ministro del Reino Unido, no aparecía cerca de él en las imágenes.

Nicolás Sarkozy, descontento con la arquitectura actual del orden financiero, quedó distante de él, con el rostro amargado.


Al Presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, víctima del resentimiento personal de Bush y asistente al cónclave de Washington, ni siquiera lo vi en las imágenes televisadas de la cena.

De esa forma fueron ubicados los asistentes al banquete.

Cualquiera hubiera pensado que al día siguiente se produciría el debate de fondo sobre el peliagudo tema.

Temprano en la mañana del sábado, las agencias informaban sobre el programa que tendría lugar en el National Building Museum de Washington. Cada segundo estaba programado. Se analizarían la actual crisis y las medidas a tomar. Se iniciaría a las 11 y 30 hora local. Primero, sesión gráfica: "fotos de familia", como las llamó Bush; veinte minutos después, la primera plenaria, seguida de una segunda a la mitad del día. Todo rigurosamente programado, hasta los nobles servicios sanitarios.

Los discursos y análisis durarían aproximadamente tres horas y 30 minutos. A las 3 y 25, hora local, almuerzo. De inmediato, a las 5 y 5, declaración final. Una hora después, a las 6 y 5, Bush marcharía a descansar, cenar y dormir plácidamente en Camp David.


El día transcurría, para los que seguían el evento, con la impaciencia por conocer cómo en tan breve tiempo se abordarían los problemas del planeta y de la especie humana. Estaba anunciada una declaración final.

El hecho real es que la declaración final de la Cumbre se elaboró por asesores económicos preseleccionados, bastante afines al pensamiento neoliberal, mientras Bush en sus pronunciamientos pre y pos cumbre reclamaba más poder y más dinero para el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y otras instituciones mundiales que están bajo riguroso control de Estados Unidos y sus más cercanos aliados. Ese país había decidido inyectar 700 mil millones de dólares para salvar a sus bancos y empresas transnacionales. Europa ofrecía una cifra igual o mayor. Japón, su más firme pilar en Asia, ha prometido una contribución de 100 mil millones de dólares. Esperan de la República Popular China, que desarrolla crecientes y convenientes vínculos comerciales con los países de América Latina, otra contribución de 100 mil millones procedentes de sus reservas.

¿De dónde saldrían tantos dólares, euros y libras esterlinas como no fuera endeudando seriamente a las nuevas generaciones? ¿Cómo se puede construir el edificio de la economía mundial sobre billetes de papel, que es en lo inmediato lo que realmente se pone en circulación, cuando el país que los emite sufre un enorme déficit fiscal? ¿Valdría la pena tanto viaje por aire hacia un punto del planeta llamado Washington para reunirse con un Presidente al que le quedan sólo 60 días de gobierno, y suscribir un documento que ya estaba diseñado de antemano para ser aprobado en el Washington Museum? ¿Tendría razón la prensa radial, televisiva y escrita de Estados Unidos al no concederle atención especial a ese viejo rejuego imperialista en la cacareada reunión?


Lo increíble es la propia declaración final, aprobada por consenso de los participantes en el cónclave. Es obvio que constituye una aceptación plena de las exigencias de Bush, antes y durante la cumbre. A varios de los países participantes no les quedaba otra alternativa que aprobarla; en su lucha desesperada por el desarrollo, no deseaban aislarse de los más ricos y poderosos, así como de sus instituciones financieras, que constituyen mayoría en el seno del Grupo G-20.

Bush habló con verdadera euforia, usando palabras demagógicas, leyó frases que retratan la declaración final:

"La primera decisión que tuve que tomar —dijo— fue quiénes venían a la reunión. Decidí que teníamos que tener a las naciones del Grupo de los 20, en lugar de solamente el Grupo de los Ocho o el Grupo de los Trece.

"Pero una vez que se toma la decisión de tener al Grupo de los 20, la pregunta fundamental es con cuántas naciones de seis diferentes continentes, que representan a diferentes etapas de desarrollo económico, es posible alcanzar acuerdos que sean sustanciales, y me complace informarles que la respuesta a esa pregunta es que lo logramos."

"Estados Unidos ha tomado algunas medidas extraordinarias. Ustedes, que han seguido mi carrera, saben, yo soy un partidario del libre mercado, y si uno no toma medidas decisivas, es posible que nuestro país se suma en una depresión más terrible que la Gran Depresión."

"Recién empezamos a trabajar con el fondo de 700 mil millones de dólares que está comenzando a liberar dinero a los bancos."

"De manera que todos entendemos la necesidad de promover políticas económicas a favor del crecimiento."

"La transparencia es muy importante para que los inversionistas y los reguladores puedan saber exactamente qué está pasando."

El texto del resto de lo que dijo Bush es por el estilo.

La declaración final de la Cumbre, que requiere por su extensión media hora para leerlo en público, se define a sí misma en un grupo de párrafos seleccionados:

"Nosotros, los líderes del Grupo de los 20, hemos celebrado una reunión inicial en Washington el 15 de noviembre entre serios desafíos para la economía y los mercados financieros mundiales¼ "


"¼ debemos poner las bases para una reforma que nos ayude a asegurarnos de que una crisis global como esta no volverá a ocurrir. Nuestro trabajo debe estar guiado por los principios del mercado, el régimen de libre comercio e inversión¼ "


"¼ los actores del mercado buscaron rentabilidades más altas sin una evaluación adecuada de los riesgos y fracasaron¼ "

"Las autoridades, reguladores y supervisores de algunos países desarrollados no apreciaron ni advirtieron adecuadamente de los riesgos que se creaban en los mercados financieros¼ "


"¼ las políticas macroeconómicas insuficientes e inconsistentemente coordinadas, e inadecuadas reformas estructurales, condujeron a un insostenible resultado macroeconómico global."

"Muchas economías emergentes, que han ayudado a sostener la economía mundial, cada vez más sufren el impacto del frenazo mundial."

"Subrayamos el importante papel del FMI en la respuesta a la crisis, saludamos el nuevo mecanismo de liquidez a corto plazo y urgimos a la continua revisión de sus instrumentos para asegurar la flexibilidad.

"Animaremos al Banco Mundial y a otros bancos multilaterales de desarrollo a usar su plena capacidad en apoyo de su agenda de ayuda¼ "

"Nos aseguraremos de que el FMI, el Banco Mundial y los otros bancos multilaterales de desarrollo tengan los recursos suficientes para continuar desempeñando su papel en la resolución de la crisis."

"Ejercitaremos una fuerte vigilancia sobre las agencias de crédito, con el desarrollo de un código de conducta internacional."

"Nos comprometemos a proteger la integridad de los mercados financieros del mundo, reforzando la protección del inversor y el consumidor."

"Estamos comprometidos a avanzar en la reforma de las instituciones de Bretton Woods, de forma que puedan reflejar los cambios en la economía mundial para incrementar su legitimidad y efectividad."

"Nos reuniremos de nuevo el 30 de abril de 2009 para revisar la puesta en marcha de los principios y decisiones tomadas hoy."

"Admitimos que estas reformas sólo tendrán éxito si se basan en un compromiso con los principios del libre mercado, incluyendo el imperio de la ley, respeto a la propiedad privada, inversión y comercio libre, mercados competitivos y eficientes y sistemas financieros regulados efectivamente."

"Nos abstendremos de imponer barreras a la inversión y al comercio de bienes y servicios."

"Somos conscientes del impacto de la actual crisis en los países en desarrollo, particularmente en los más vulnerables.

"Mientras avanzamos, estamos seguros de que mediante la colaboración, la cooperación y el multilateralismo superaremos los desafíos que tenemos ante nosotros y lograremos restablecer la estabilidad y la prosperidad en la economía mundial."

Lenguaje tecnocrático, inaccesible para las masas.

Pleitesía al imperio, que no recibe crítica alguna a sus métodos abusivos.

Loas al FMI, Banco Mundial y las organizaciones multilaterales de créditos, engendradores de deudas, gastos burocráticos fabulosos e inversiones encaminadas al suministro de materias primas a las grandes transnacionales, que son además responsables de la crisis.

Así por el estilo, hasta el último párrafo. Es aburrida, plagada de lugares comunes. No dice absolutamente nada. Fue suscrita por Bush, campeón del neoliberalismo, responsable de matanzas y guerras genocidas, que ha invertido en sus aventuras sangrientas todo el dinero que habría sido suficiente para cambiar la faz económica del mundo.

En el documento no se dice una palabra de lo absurdo de la política de convertir los alimentos en combustible que propugna Estados Unidos, del intercambio desigual de que somos víctimas los pueblos del Tercer Mundo, ni sobre la estéril carrera armamentista, la producción y comercio de armas, la ruptura del equilibrio ecológico, y las gravísimas amenazas a la paz que ponen al mundo al borde del exterminio.

Sólo una frasecita perdida en el largo documento menciona la necesidad de "afrontar el cambio climático", cuatro palabras.

Por la declaración se verá cómo los países presentes en el cónclave demandan reunirse de nuevo en abril de 2009, en el Reino Unido, Japón o cualquier otro país que cuente con los requisitos adecuados —nadie sabe cuál—, para analizar la situación de las finanzas mundiales, con el sueño de que las crisis cíclicas nunca vuelvan a repetirse con sus dramáticas consecuencias.

Ahora les corresponderá a los teóricos de izquierda y de derecha opinar fría o acaloradamente sobre el documento.

Desde mi punto de vista, no fueron rozados ni con el pétalo de una flor los privilegios del imperio. Si se dispone de la paciencia necesaria para leerlo desde el principio hasta el final, podrá apreciarse cómo se trata simplemente de una apelación piadosa a la ética del país más poderoso del planeta, tecnológica y militarmente, en la época de la globalización de la economía, como quienes ruegan al lobo que no se devore a la Caperucita Roja.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

15 MOTIVOS PARA APOSTAR POR EL SOCIALISMO / COLECTIVO AMAUTA

15 motivos para apostar por el socialismo
Colectivo Amauta

1.-La vida merece ser vivida, y las condiciones en que discurre pueden ser mejoradas. (Esta es una "creencia" nuestra -y afortunadamente de la mayor parte de seres humanos- cuya "verdad" ninguna teoría podría demostrar. Si alguien sostuviera lo contrario, no habría manera de refutar su pesimismo, pues los hechos también le darían respaldo. En realidad, es fácil notar que los hechos darían sustento a cualquier postura -pesimista y nihilista, u optimista y afirmadora-. Se trata pues de una fe, de una apuesta vital, sin la cual todo nuestro discurso se quedaría sin fundamento. Viene a ser una suerte de "axioma" que sostiene las demás tesis y que hoy más que nunca debemos afirmar, pues apostar por la vida es cuestionar este orden que le es adverso) (Por lo mismo, cabe deslindar con el cientificismo, notando que el socialismo no es una "ciencia", ni tiene su fundamento último en la ciencia. Mariátegui tenía razón en ello: es más bien un mito , y como tal supone otro tipo de "sabiduría", vinculado a los fines de la existencia. Claro que un socialista puede hacer uso de la ciencia moderna -con la cautela que supone tratar con un soporte fundamental del poder-, pero también lo haría un liberal, un stalinista o un fascista, ya sabemos hasta qué grado de horror. Esto es posible porque las tecnociencias no nos dicen nada en relación a cual debe ser el sentido de nuestra acción, su horizonte último . Sólo quien ignora eso puede seguir discutiendo sobre si su socialismo es "científico" o no, y excomulgando al que "se desvía" de lo que él cree que es la cientificidad.

2.-Las actuales condiciones de vida en el marco de dominación capitalista promueven y agudizan dosis innecesarias de represión y sufrimiento. (Creemos que la superioridad del socialismo consiste en promover relaciones sociales favorables a la pacificación de la existencia humana. No es que pretendamos instalarnos un buen día en el paraíso, convertidos todos en "nuevos hombres" "incorruptibles" -pretensión inhumana que conduce al totalitarismo-; si aquel mundo pudiera realizarse sería además insoportablemente gris y aburrido . Reivindicamos al ser humano de carne y hueso, con sus alturas y sus abismos. Como decía Marx: "nada humano nos es ajeno". Pero nos parece terriblemente irracional e innecesario el grado de violencia en que discurre hoy en día la vida; que el incremento acelerado de la productividad durante al menos los dos últimos siglos, no haya traido consigo la liberación del trabajo como fuente de goce ni el disfrute creador del tiempo libre, sino la intensificación del trabajo enajenante, la adicción al consumo estupidizante o la exclusión del acceso al empleo. No aceptamos que para mantener andando su maquinaria de poder, el capitalismo exija el sacrificio constante de nuestras vidas en el altar del productivismo y el consumo superfluo; que nuestras energías y la biósfera entera sean consumidas con voracidad por el moderno ídolo del capital, que existe a condición de crecer y crecer sin límites. Por ello, denunciamos este orden como incompatible con la pacificación de la existencia)

3.-Este orden de dominación es esencialmente contingente pues se sustenta en condiciones históricas muy específicas y transitorias. No es fatalmente necesario ni inevitable -pudo no ser y puede dejar de ser- y, por tanto, puede y debe ser cambiado .(Pues bien, sostenemos que no hay "una" dirección necesaria en que debió discurrir la historia. Es decir, mandamos al diablo aquella falsificación del pensamiento de Marx que los burócratas comunistas denominaron "materialismo histórico". Lo mandamos al diablo por contrarevolucionario; porque hasta nosotros llega el eco de voces enmudecidas, de aquellos que "perdieron" en el pasado batallas que sentimos nuestras, de aquellos que lucharon por mundos alternativos que "pudieron ser"; porque nosotros retomamos en cada instante su lucha. Si aceptáramos que la historia tuvo que ser como fue, sería como volver a matar a nuestros muertos, justificando las victorias que condujeron al actual orden de dominación. Si es justo todo aquello que triunfa por el sólo hecho de haber triunfado, nada tendríamos que hacer, sino subirnos al carro de los vencedores o aspirar a instaurar nuestro propio orden de dominación. Nada de eso se condice con una apuesta libertaria. Ahora, cuando nos dicen que este orden de vida tuvo que imponerse "necesariamente" por ser el mejor, el más eficaz, etc, debemos denunciar juntamente con su caracter depredador, destructor de la vida y generador de colosales desechos materiales y espirituales -y por tanto ineficaz-, la falacia de su "necesidad", su condición precaria, pues el supuesto fundamental que lo mantiene en pie: que es posible el crecimiento económico indefinido, es además de indeseable, insostenible. En el fondo, este orden es terriblemente debil como todo aquello que se sustenta en la violencia y la imposición, pues existe a condición de perpetuar la violencia y la agresividad)

4.-El capitalismo constituye un orden de dominación omnívoro que
se sustenta en la disolución de los vínculos comunitarios, el desarraigo cultural de los sujetos, y su conversión en seres desvalidos y dependientes, cargados de necesidades que satisfacer mediante la producción y consumo incesante de mercancías.(Ahora sabemos mejor que nunca cuanta capacidad tiene el capitalismo para devorar, absorver e integrar todo aquello que le es potencialmente contestatario. Y sabemos también cómo tiende a aplastar y destruir aquello que no puede integrar en su lógica de vida -aunque por nuestra parte hayamos prestado tan escasa atención a aquellas culturas y comunidades de vida que por no "encajar" en la lógica del capital, por ser impermeables a ella, se hallan hoy arrinconadas y acorraladas ante nuestra vista ciega, impasible o complaciente de intelectuales "occidentalizados"-. Hoy no podemos mantener el entusiasmo crédulo e ingenuo ante el avance del capitalismo como si fuera condición necesaria de la liberación y de modos superiores de vida. No hay ninguna razón para tal creencia que mantuvo atrapada a buena parte de las izquierdas, cegadas por la fe en el "progreso". Ahora conocemos mejor su potencial destructivo, su tendencia a arrasar con toda forma de vida y toda cultura y vínculo social que no sea funcional al imperio absoluto de la mercancía. Ahora sabemos también que la oposición civilización - barbarie que colocaba a nuestros pueblos en condición disminuida, era un eficaz mecanismo de dominación, haciéndonos sentir avergonzados de nuestra condición y esclavos de los sueños de otros, cuyos modelos de vida asumimos acríticamente. Hoy está claro que resistir al capitalismo supone afirmar el elemental derecho a existir que tienen las culturas alternativas; que con cada cultura que muere desaparece todo un universo -modos irrepetibles de pensar, sentir y actuar que forman parte de la riqueza de formas de vida que la humanidad ha ido ensayando, y que es necesario preservar como parte de nuestra herencia común)

5.-En otras formas de vida prima el cultivo de la diversidad , el capitalismo en cambio, exige la homogenización de aquello que es cualitativamente diverso. En él todo tiende a ser estrictamente cuantificable. Esa es la condición de su racionalidad: todo debe ser calculable, planificable, manipulable, dominable. Por ello lo convierte todo en mercancía como la marca de su imperio. (En el mundo de la vida no hay dos seres, ni dos situaciones idénticas. Todo es diverso. La vida se perpetúa a condición de diversificarse. Es la rigidez de la muerte la que nos iguala a todos. El orden capitalista es contrario a la diferencia irreductible de cada cosa y cada quien, nos trata y trata al mundo como si sólo estuviéramos compuestos de elementos iguales. Hace violencia a la realidad para someterla a su cálculo, pues sólo se puede calcular aquello que previamente fue reducido a su dimensión estrictamente cuantitativa, a pura cantidad, a "valor de cambio", perdiendo las cualidades esenciales -su específico "valor de uso"- que lo hacen incomparable y valioso en sí mismo. El capitalismo se sostiene pues en una gran falsificación de la realidad, en una violencia contínua contra ella; pero allí radica también su mayor debilidad. El llamado "socialismo real" perdió la contienda porque reprodujo esa lógica. )

6.-El capitalismo absolutiza la búsqueda de ganancia -plusvalía- sobre la base de la creencia injustificable de que es factible y deseable una acumulación incesante del capital y el crecimiento infinito de la productividad y el consumo . Ello expresa una condición fundamental del capitalismo: Se sustenta en el culto del poder, entendido como "dominio" tanto de la naturaleza como del hombre, que se pretende ensanchar al infinito. Sin embargo, cuando el poder se convierte en un fin en sí mismo, termina desplegando una lógica "autónoma" que escapa al control de quienes desataron su potencial; somete y gobierna la vida de los hombres. (Aunque en la economía -de modo absolutamente falaz- pondere las virtudes de la "mano oculta" del mercado, el "dejar hacer, dejar pasar" y el "libre" juego de la oferta y la demanda, en realidad el capitalismo se sustenta en la creencia de que es posible "controlar" las fuentes de la riqueza -la naturaleza y el hombre- mediante el cálculo racional. Creencia que hoy ha sido hecha trizas por la propia ciencia que en sus inicios estuvo animada por tal pretensión y hoy reconoce los límites de la previsibilidad y el cálculo, el juego del azar y la probabilidad. Hoy sabemos que el acceso al poder entendido como capacidad de dominio, conduce a la pérdida de autonomía; sabemos que, en el fondo, es una ilusión; que si soltamos las ataduras del poder-dominación nos ocurrirá lo que a Pandora: escapará inevitablemente a nuestro control y terminará envolviéndonos; que si rendimos culto al poder terminaremos siendo esclavos de su lógica. Hoy sabemos que lo que hay que controlar es al poder mismo, para evitar su conversión en dominio. Nosotros no podemos reproducir igual o mayor obsesión por el poder-dominación. El "poder solidario" que buscamos construir es en realidad un modo de desmontar el poder centralizado, de socializarlo, de devolverlo a su fuente que radica en el trabajo humano y los lazos sociales, evitando con ello que se sitúe otra vez por encima nuestro, decidiendo el curso de nuestra vida y nuestra muerte. Por ello rechazamos también aquel fatuo dogma que supone que "salvo el poder todo es ilusión".)

7.-El actual modelo de vida dominante es intrínsecamente excluyente, pues mientras las expectativas de consumo según el modelo de los "ricos y famosos" prácticamente se han universalizado, su materialización para todos es imposible en un mundo con recursos agotables y equilibrio biótico absolutamente precario.(El capitalismo ha obtenido una victoria estratégica en el terreno de los imaginarios y sentidos de vida, en el cual ha centrado una ofensiva feroz. Hoy en día casi no hay lugar en el mundo donde la gente no aspire a vivir como en la vitrina hollywoodense de Beverly Hills. El lujo, el despilfarro, los rostros y cuerpos eternamente juveniles en un mundo acéptico, se conjugan con la promesa del poder-dominación exhibido por depredadores que liquidan sonrientes cuanto les sale al paso. En la cabaña más lejana, una pantalla de TV se encarga de capturar nuestros sueños. La inmensa mayoría se mueve hoy, narcotizada, tras aquella ilusión que jamás podrá realizarse: se trata de un mundo falaz. Pero aún si tal mundo existiera, su acceso tendría que estar severamente restringido -como en realidad lo está- para muy pocos: los elegidos, ídolos y fetiches que deberán continuar con aquella farza -sucedáneo de la felicidad-, para mantener andando el orden. La inmensa mayoria de seres humanos jamás tendrá acceso a un ritmo de consumo que, de universalizarse, traería consigo el definitivo colapso ecológico)

8.-Además de la contradicción que enfrenta a ricos y pobres y -en un marco mayor- al hombre y su "cuerpo genérico" (la naturaleza), el orden actual despliega otras tensiones irresolubles a su interior. Tal es el caso del desface entre el potencial creciente del trabajo y el caracter excluyente de la automatización. (La lógica de la exclusión se sustenta en una amenaza presente ante nuestra vista, y peor aún que la explotación: el que la mayor parte del género humano ni siquiera halle ya posibilidad de ser explotada, porque nuestro trabajo y nuestros recursos materiales estan dejando de ser imprescindibles para quienes controlan la ciencia y la tecnología). Precisamente, nuestra opción por un orden civilizatorio alternativo se sustenta en la convicción de que las tensiones que el capitalismo despliega, son síntoma de que contiene un enorme potencial, tanto creativo como destructivo, de una magnitud desconocida en la historia previa, y que mientras su potencial creativo y liberador se halla más y más reprimido y pervertido, sus factores destructivos experimentan un acelerado aumento.(En tal sentido, nuestra convicción en torno a la necesidad de un cambio profundo en las condiciones de vida, no se basa en un arbitrario acto de fé o en la voluntad ciega. Se sustenta en la plena conciencia de que ya no es posible "dejar hacer dejar pasar" la acción irresponsable y destructiva del capital. A estas alturas se impone un extremo cuidado con los resultados de nuestra acción sobre las futuras generaciones, de cuyo destino somos responsables. No hay manera de calcular a largo plazo, ni siquiera a mediano plazo, los efectos de nuestra acción hoy potenciada por la tecnociencia, por tanto, es preciso recobrar nuestra autonomía y control sobre el ejercicio del poder)

9.-Vivimos en un período de transición y cambio, de consecuencias imprevisibles . Paradójicamente, cuando algunas voces interesadas hablan del final de la historia, de su estabilización plena; cuando se impone un pasajero -e inducido- estado de ánimo proclive a los valores del "orden" y la estabilidad; se acumulan indicios abrumadores e incontrovertibles del agotamiento del modelo de vida que ha predominado a lo largo de los tiempos modernos; lo cual legitima la tarea de explorar los posibles horizontes de una civilización alternativa mediante el ejercicio renovado de la sensibilidad, el pensamiento y la acción libertaria.(Basta notar que la población mundial ya sobrepasa los 6,000,000,000 de seres humanos. Que en todos los años que nuestra especie tenía sobre la tierra hasta este siglo, ni de lejos se alcanzaba esa cifra aún sumando a todos los indivíduos que hayan existido en el planeta. Que sólo en este siglo el número de seres humanos se ha cuadruplicado... Cuando los cimientos del modo de vida capitalista moderno fueron diseñados hace pocos siglos, nadie podía haber previsto estos u otros hechos de similar caracter terminal; baste mencionar otros dos ejemplos: el agotamiento del agua o aún del aire -ya se sostiene que las guerras del futuro próximo serán por el control de estos recursos vitales-, o la alteración de la biósfera entera por parte del hombre -nadie con un mínimo de honestidad e información podría afirmar a estas alturas que los desórdenes climáticos son ajenos a la acción irresponsable de hombres motivados por la búsqueda de poder y lucro, y premunidos de la colosal potencia que les otorga la tecnociencia) (Cuando en el siglo pasado alguna gente -muy poca- como el socialista Fourier o John Stuart Mill proponían considerar los límites del crecimiento económico, casi nadie -entre ellos los socialistas marxistas- prestaron atención a ello, embriagados como estaban por el vértigo del "progreso". Hoy es imprescindible considerar aquello; más aún si nos reclamamos socialistas, sujetos críticos del orden actual. La "vuelta al pasado" no es posible, a no ser por una catástrofe indeseable. Pero tampoco es posible -y en todo caso es moralmente perverso- mantener la lógica del "dejar hacer, dejar pasar" que propugna el gran capital. Tenemos pues en frente un reto a la imaginación, la razón y la voluntad, a fin de propiciar elementos y espacios de concertación social para una acción favorable a un cambio decisivo en la historia de la humanidad. Esta certeza bastaría para justificar una apuesta como la nuestra.)

10.-Nuestra opción por un orden civilizatorio alternativo se sustenta en una doble convicción: ni habitamos el mejor de los mundos posibles, ni hay nada que garantice que vamos necesariamente hacia un mundo mejor. No siempre las contradicciones que un orden social contiene estallan por sí mismas, y si lo hacen bien podrían arrasar con su estallido las
posibilidades de una vida mejor. (Esto supone que nuestra opción por el cambio tampoco pretende tener un fundamento axiomático-deductivo de tipo cientificista, como el que postulaba el marxismo-leninismo, para el cual el socialismo advendría como resultado de las leyes inexorables de la historia. Nada tiene que ver con aquel viejo vicio que ahora han adoptado y radicalizado los fundamentalistas neoliberales, consistente en la creencia irresponsable de que se tienen las claves de la historia -las leyes del mercado o de la dialéctica, poco importa, pues da lo mismo-; que ella está de nuestra parte; y que triunfaremos al fin y al cabo ineluctablemente. Consideramos preciso tomar distancia de esta creencia que ha servido de base teórica para los "iluminados" de todo tipo, que pretendían ser los "oráculos" de las leyes de la Historia, a cuyo dictámen debían subordinarse las ignorantes "masas". Nuestra opción por el socialismo es precisamente eso: una opción, líbremente tomada, como un modo de afirmar nuestra condición de hombres libres, capaces de comprometer nuestras vidas en una apuesta libertaria, porque así justificamos el privilegio de vivir, no porque haya nada que nos asegure de antemano el éxito)


11-Reivindicamos el socialismo porque rechaza la neutralidad política -y ética- en una sociedad dividida en clases y asume una neta opción por los oprimidos. Ser socialista es tomar partido por los "humillados y ofendidos" como un modo de tomar partido por la vida. No sólo porque no aceptamos aquella condición de existencia, sino porque los oprimidos son portadores del mayor potencial de negatividad -potencial liberador- en relación al orden vigente, potencial cuya magnitud depende de su grado de organización y conciencia. (Concebimos el socialismo como desarrollo conciente y autónomo del potencial libertario de los oprimidos , asumiendo: 1) Que el poder solidario surge de la capacidad de actuar concertadamente, pues la acción concertada es fuente de poder. 2) Que el número de los oprimidos se traduce en poder solidario sólo cuando estos coordinan entre sí, actúan concertadamente y rechazan la lógica del poder-dominación que tiende al centralismo; de otro modo, por mas "radical" que sea nuestra acción sólo volverá a reinstaurar la lógica de la dominación. 3) Que el poder se sustenta y reproduce en todas las esferas y niveles de la acción, tanto individual como colectiva. 4) Que las relaciones horizontales socializan y multiplican el poder solidario. 5) Que la autonomía -autodecisión- consolida el poder solidario)

12-Reivindicamos el socialismo en tanto constituye una opción por la democratización radical de las relaciones sociales, desde abajo -desde el potencial liberador de los oprimidos- y en todo
terreno. (Afirmamos que el socialismo nada tiene que ver con la "dictadura" como forma de gobierno. Los socialistas buscamos profundizar la democracia, convencidos de que la democracia burguesa no puede ir más allá de ciertos límites: aquellos que impone la mantención de un orden basado en la dominación. Radicalizar la democracia supone hoy construir mecanismos efectivos de participación y control ciudadano en todas las esferas de la actividad pública: desde la asignación y uso de recursos, hasta el acceso a las fuentes y mecanismos de información; y ello parece exigir la descentralización de las decisiones y el fortalecimiento de las pequeñas y medianas comunidades, comunicándolas mediante redes de apoyo solidario )
13-Reivindicamos el socialismo en tanto constituye una praxis que se sustenta en la construccion cotidiana, desde ahora y en todos los terrenos de nuestra actividad- de nuevos "sentidos de vida" tendientes a la "pacificación" de la existencia, el respeto por los demás y el pleno ejercicio de las capacidades creativas de los hombres y el conjunto de la naturaleza. Que el trabajo se libere de la "economía", para ser fuente de satisfacción y creatividad . (El socialismo supone el despliegue de una contracultura de liberación: de nuevos "sentidos de vida", de una nueva sensibilidad, de nuevas prácticas. Supone el respeto y cultivo de las diferencias que enriquecen la vida; la defensa de la vida y el desarrollo de su calidad y diversidad; la conversión del trabajo en una fuente de goce, creatividad y autorrealización; la reconciliación con la naturaleza; el desarrollo de formas de convivencia basadas en la libertad y la autodeterminación. )

14-El socialismo supone desarrollar una praxis de resistencia contínua, en todas las esferas de la vida, al imperio de la economía; de la tecnociencia y la unilateralidad racionalizante que tiende a convertirlo todo -a los demás seres humanos y la naturaleza- en objeto de cálculo, manipulación y control; al imaginario de vida alienante y cosificante que otorga mayor valor al "tener" que al "ser"; a la represión del goce y la libertad creadora; a la agresividad en aumento, etc. Reconociendo que lo que falla es algo más que la mera política o los mecanismos de la economía: que falla toda una cultura (es decir un modo de situarnos ante el mundo: los otros y las cosas) que compartimos, y que debemos desmontar, reconociendo nuestra cuota de responsabilidad en su reproducción cotidiana. (Se trata de superar una visión maniquea y autocomplaciente que nos exime de toda responsabilidad frente a la crisis global de hoy en día, atribuyéndosela íntegramente a los grupos capitalistas transnacionales. Basta recordar que en nombre del socialismo, rusos, chinos, albaneses o rumanos depredaron tanto o más la naturaleza que sus competidores occidentales, o que elevaron el autoritarismo a enésima potencia. Por ello debemos partir de reconocer que lo que falla es toda una cultura que compartimos, asumiendo nuestra cuota de responsabilidad, y actuando en consonancia con ello. Esta es, además, la única conducta política y éticamente madura )
15-En nuestra opción por el socialismo revaloramos una vasta tradición libertaria y de sentidos alternativos de vida: desde aquellas contenidas en la gran corriente de la tradición libertario-humanista de Occidente, en las vertientes libertarias modernas (liberalismos, socialismos, anarquismos, y corrientes contra-culturales diversas), hasta las que portan consigo las tradiciones culturales alternativas al mundo occidental, como es el caso particular de nuestra racionalidad andina y amazónica, donde, por ejemplo, cabe resaltar el cultivo de la diversidad, el respeto por la naturaleza como sujeto, el sentido del trabajo como celebración -fiesta, juego-, el sentido comunitario de vida, la práctica de la reciprocidad, o el sentido de lo sagrado como una dimensión inmanente a la totalidad de lo existente. Cabe notar que estos aspectos se hallan ausentes en el modo de vida capitalista hoy dominante y le son radicalmente opuestos.(Una breve aclaración en relación a lo último: Si hay algo que caracteriza al modo de vida moderno -funcional al capitalismo- es precisamente la "desacralización" del mundo y la vida. Todo en él es reducido al frio cálculo mercantil; todo es materia de compra y venta, aún el honor, la inteligencia o la belleza . Ello contrasta con la actitud de las culturas supuestamente "bárbaras", vinculadas a la tierra, que han mostrado siempre un gran respeto por la naturaleza -venerada como fuente de vida- y un cuidado y cultivo de la vida a partir de una sensibilidad para lo "sagrado" -concebido como inmanente al mundo- que habita en cada ser y da pleno sentido a cada acto... Aquí hay que recordar otra vez lo afirmado al principio: que no hay manera de "justificar" racionalmente el valor y el sentido de la vida; toda la filosofía y ciencia modernas son un gran fracaso al respecto. Al parecer, si no suponemos que la vida es valiosa en sí misma, ésta no tiene ningún sentido y, con ello, no tendría ningún sentido nuestra apuesta. Si eso y sólo eso -que ya es una enormidad- significa asumir el mundo y la vida como "sagrados", podríamos reivindicar el sentido de lo sagrado y ser ateos, sin ninguna incongruencia en ello; no tendríamos por qué identificar esta reivindicación con ninguna confesión religiosa en particular, ni mucho menos con los fundamentalismos de matriz judeo-cristiana-islámica, que han incubado la intolerancia y y el desden por el mundo y lo corporal,concibiéndolo como bajo, pecaminoso y carente de valor en sí mismo. Es más: en relación a esta matriz en general, y en particular a su vertiente cristiana, habría que notar su responsabilidad en la desacralización y cosificación del mundo -cosa que no ocurrió en otras culturas-, al haber hipostasiado lo sagrado -situándolo fuera del mundo- en un Dios absolutamente trascendente, sin cuya voluntad arbitraria ni siquiera habría existido mundo alguno, con lo cual éste pasó a ser considerado ontológicamente contingente -carente de necesidad y sentido propio-, y encomendado al dominio del hombre "imagen y semejanza" de aquel Dios arbitrario. El proceso de "desacralización" provocado por esa tradición ha traído consigo el "desencantamiento" del mundo y la vida, su banalización, su cosificación, su conversión en una masa manipulable, carente de propósito o valor intrínseco. Este "desencantamiento" ha sido y es la condición necesaria para la dominación impune y la instrumentalización sin límites de todo lo existente, que ha conducido a la anomia, el descreimiento y el nihilismo que caracteriza la vida contemporánea. En ese sentido es que resulta pertinente discutir sobre la importancia de un "reencantamiento" del mundo y la vida -que pasaría por recobrar el sentido de su caracter sagrado-, como una condición para construir modos de vida alternativos, como un soporte de gran potencia para resistir la dominación capitalista, cuyo poder, ya lo señalamos, es en gran parte ilusorio, en tanto está contenido por un gran vacío: aquel que tiene que ver con la cuestión central del sentido de la vida y su valor... El capitalismo nada tiene que decir al respecto. (¿Por qué no atender voces alternativas que -despreciadas, cercadas y acorraladas- aún se expresan entre nosotros?)

Colectivo Amauta
Primavera de 1999

REENCONTREMOS LA DIMENSIÓN UTÓPICA/ ALBERTO FLORES GALINDO

Reencontremos la dimensión utópica
Carta a los amigos
Alberto Flores Galindo (1949-1990)

El historiador Alberto Flores Galindo nació en el Callao el 28 de mayo de 1949. Desde muy joven, se estableció como un analista agudo y enormemente respetado de la realidad peruana, estableciéndose como uno de los intelectuales más destacados del pensamiento socialista peruano en las décadas de 1970 y 1980. Su abundante obra incluye los libros Los mineros de la Cerro de Pasco (1974), Arequipa y el sur andino (1977), Apogeo y crisis de la República Aristocrática (1978, con Manuel Burga), La agonía de Mariátegui (1980), Aristocracia y plebe (1984), y el recientemente reeditado Buscando un Inca. Identidad y utopía en los Andes con el cual ganó el Premio Casa de las Américas (ensayo) en 1986, y cuya importancia sigue aumentando. Fue el fundador y motor principal de SUR, Casa de estudios para el socialismo, desde donde promovió un intercambio intelectual cuyo registro se encuentra principalmente en la revista Márgenes. En pleno auge de su actividad intelectual, una enfermedad acabó con su vida en poco más de un año. De apenas 41 años, Tito Flores Galindo murió el 26 de marzo de 1990. Lo que sigue es la carta final que escribió a sus amigos: como gran parte de su trabajo y de sus ideas, tiene mucha relevancia actual. (DM)


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Lima, 14 diciembre, 1989.

Queridos amigos:

El 3 de febrero pasado fui asaltado sorpresivamente por una dolencia: un glioblastoma multiforme en el lado izquierdo del cerebro. En otras palabras, un tipo poco frecuente de cáncer que por su difícil diagnóstico y ubicación requería un tratamiento fuera del país. Gracias a los amigos pude viajar para tratarme durante dos meses en New York (Presbyterian Hospital). Tiempo después tuve que regresar una semana más a ese mismo hospital.

Imaginarán lo costoso que fue todo esto. A pesar de la buena voluntad de algunos funcionarios públicos, del Seguro Social Peruano sólo recibimos promesas, que condujeron a dilatadas reuniones, trámites y pérdida de tiempo. El Seguro Social, además, apenas reembolsaría parte de los gastos. Durante varios meses, casi todos los días, debimos ir a una y otra dependencia, buscar los papeles. Parte de nuestra documentación se perdió, el resto daba vueltas por las oficinas y tontamente nosotros también. Este engaño lleva ya diez meses. Estuvieron a pesar de todo, amigos y, excepcionalmente, algunos dirigentes nacionales que efectivamente quisieron ayudar, pero después de casi un año no pudieron pasar de la intención. Esto, sin embargo, es lo que más vale. El mío no es un caso excepcional. Al Seguro Social no le interesa ayudar a nadie, dificulta intencionalmente los trámites y la atención. El Estado y su burocracia no sirvieron, hasta ahora.

En cambio los amigos sí. Por ellos pude viajar, hacer que me atendieran y enfrentar los males. La amistad aquí no es sólo una abstracción. Es un sentimiento cotidiano y efectivo. Sin la intervención espontánea de mis amigos no podría estar refiriendo esta historia, que me mostró la riqueza de la amistad. Experimentar eso se llama ser solidarios. Muchos intervinieron e inmediatamente armaron un gran movimiento de solidaridad. Hubo desde quienes aportaron muy elevadas cantidades, hasta quienes las monedas que tenían en el bolsillo. Otros, sus visitas. Algunos sus palabras. Estuvieron también esos niños a quienes se les ocurrió llegar con sus propinas. Más importante fue verles y compartir su afecto. Lo más movilizador fue la amistad. Conocidos y desconocidos de fuera y dentro del país han intervenido. De España, Francia, Inglaterra, Alemania y Estados Unidos llegaron colaboraciones. Con ellos me he sentido no sólo peruano, sino parte de todos los sitios. En estos momentos en el Perú, cuando todo parece derrumbarse, cariño y solidaridad me mostraron otros rostros del país. Hubiera querido agradecer personalmente a, cada uno.

No importa que no se haya podido derrotar al cáncer. Perdí. Perdimos. El final es ineludible. Me aguarda tarde o temprano, en semanas más o menos la muerte. Pero lo trascendente es el despliegue de apoyo que aún sostiene mi tratamiento y mi familia, que acompaña a Cecilia, Carlos y Miguel, en los momentos más difíciles. La solidaridad fue moral y económica. Los amigos llegaron incluso a vigilar mi recuperación en el hospital, apoyaron a mi esposa, atendieron y cuidaron a mis hijos. He debido rectificarme, dejar a un lado mi habitual pesimismo. Descubrir la fuerza de la solidaridad.

Aunque muchos de mis amigos ya no piensen como antes, yo por el contrario, pienso que todavía siguen vigentes los ideales que originaron al socialismo: la justicia, la libertad, los hombres. Sigue vigente la degradación y destrucción a que nos condena el capitalismo, pero también el rechazo a convertirnos en la réplica de un suburbio norteamericano. En otros países el socialismo ha sido debilitado; aquí, como proyecto y realización, podría seguir teniendo futuro, si somos capaces de volverlo a pensar, de imaginar otros contenidos. Esto no es la moda. Es ir contra la corriente. También debemos enfrentarnos a los cultores de la muerte o de aquellos que sólo piensan en repetir las recetas de otros países. El desafío creativo es enorme. (¿Podremos?).

Es un desafío, además, donde están en juego nuestras vidas y la edificación del país. (¿Una sucursal norteamericana?) (¿Un país andino?) (¿Qué hacer con el Perú?) (¿Será posible el socialismo?).

Hasta ahora, entre 1980 y agosto de 1989, se han producido 17,000 muertes. Asesinato de propietarios, obreros, desempleados, campesinos. Todos tienen rostros y nombres aunque los ignoremos. Esto ha ocurrido en un país "democrático", con el silencio de la derecha pero también de la inacción de la izquierda. Muchos convertidos en espectadores. No sólo estamos frente a desafíos económicos, sino también frente a requerimientos éticos.

Ahora, muchos han separado política de ética. La eficacia ha pasado al centro. La necesidad de críticas al socialismo ha postergado el combate a la clase dominante. No sólo estamos ante un problema ideológico. Está de por medio también la incorporación de todos nosotros al orden establecido. Mientras el país se empobrecía de manera dramática, en la izquierda mejorábamos nuestras condiciones de vida. Durante los años de crisis, debo admitirlo, gracias a los centros y las fundaciones, nos fue muy bien y terminamos absorbidos por el más vulgar determinismo económico. Pero en el otro extremo quedaron los intelectuales empobrecidos, muchos de ellos provincianos, a veces cargados de resentimientos y odios.

En definitiva, lo que nos resultará más costoso es haber separado moral de cultura. Socialismo es crear otra moral. Otros valores.

A pesar de algunos intentos y ciertos personajes minoritarios, hemos vivido con el despliegue del autoritarismo y la muerte. La mayoría de los intelectuales y demasiados dirigentes políticos de izquierda, hemos perdido la capacidad de vivir y sentir la indignación. Supimos de tantos enfrentamientos como el de Molinos, en el que entre los subversivos no hubo presos, ni heridos, sólo 62 muertos de los que el MRTA sólo reconoce 42. Estas son ejecuciones. Nadie protestó, reclamó, denunció, se indignó. Esta es una pérdida de moral en la izquierda. Como este hay muchos otros casos. Nos hemos acostumbrado a vivir así. Nadie se atreve a decir que hay gran cantidad de muertos, ejecutados inocentes por las fuerzas represivas. No se puede decir en público, sin romper y colocarse fuera del "orden democrático". Pero si no lo dicen todo empeora. Puedo decir todo esto con tranquilidad y sin miedo. No temo lo que me puedan hacer. No deberíamos aceptar el armamentismo que nos quieren imponer. También nos hemos acostumbrado a los crímenes del otro lado. En este clima no nos asombra que se quiera hacer proyectos de paz y desarrollo imponiendo el orden cíe las fuerzas armadas. Imposición de los dominadores.

No creo que haya que entusiasmar a los jóvenes con lo que ha sido nuestra generación. Todo lo contrario. Tal vez exagero. Pero el pensamiento crítico debe ejercerse sobre nosotros. Creo que algunos jóvenes, de cierta clase media, tienen un excesivo respeto por nosotros. No me excluyo de estas críticas, todo lo contrario. Ha ocurrido sin discutirse, pensarse y menos interrogarse. Espero que los jóvenes recuperen la capacidad de indignación.

Estos problemas ya han sido planteados, aunque sin éxito, en otros sitios y tiempos. Fue el caso de los populistas. Nombre para diversas corrientes que aparecieron en Rusia y otros países de Europa Oriental desde mediados del siglo pasado. Al principio enfrentados con Marx, quien luego admitió la posibilidad de otra vía al socialismo que no implicara la destrucción del mundo campesino. Hasta allí llegó. Los populistas, a su vez, se diversificaron y enfrentaron entre sí. Desde los legalistas hasta los que perfeccionaron la práctica del terror. No tuvieron una sola línea y son vigentes por los problemas que percibieron y las respuestas y polémicas que desarrollaron. Planteados los problemas siguieron presentes hasta cuando, tiempo después, se eliminaron todas estas discusiones con los muchos desaparecidos o muertos por el estalinismo.

En el Perú sólo hemos pensado en una tradición comunista, olvidando a quienes fueron derrotados pero que quizá planteaban caminos que pueden ser útiles para discutir. No buscar otra receta, hacernos una. En todos los campos. Insistir con toda nuestra imaginación. Hay que volver a lo esencial del pensamiento crítico, lo que no siempre coincide con mostrarse digerible o hacer proyectos rentables. Es diferente pensar para las instituciones o para los sujetos.

El socialismo no debería ser confundido con una sola vía. Tampoco es un camino trazado. Después de los fracasos del estalinismo es un desafío para la creatividad. Estábamos demasiados acostumbrados a leer y repetir. Saber citar. Pero si se quiere tener futuro, ahora más que antes, es necesario desprenderse del temor a la creatividad. Reencontremos la dimensión utópica.

El socialismo en el Perú es un difícil encuentro entre el pasado y el futuro. Este es un país antiguo. Redescubrir las tradiciones más lejanas, pero para encontrarlas hay que pensar desde el futuro. No repetirlas. Al contrario. Encontrar nuevos caminos. Perder el temor al futuro. Renovar el estilo de pensar y actuar. Lo que resulta quizá imposible sin una ruptura con esos izquierdistas excesivamente ansiosos de poder, apenas interesados en lo que realmente sucede.

Sospecho que no hay tiempo indefinido. Desde el siglo XVI, las culturas andinas excluidas y combatidas, han podido resistir, cambiar y continuar. Fueron derrotadas al terminar el siglo XVIII. Desaparece entonces la aristocracia andina, se combate a la sociedad rural, se deporta y extermina a sus miembros. Sin embargo, subsistirá el mundo campesino. En el siglo XX nuevos enfrentamientos. Primero a principios de la década del 1920, después alrededor de 1960 y ahora. El capitalismo no necesita de ese mundo andino, lo ignora. Se propone desaparecerlo. Sobre todo ahora que tenemos nuevamente un discurso liberal, repetitivo y dirigido contra las formas de organización tradicionales. Dispone de instrumentos y posibilidades que antes no tenía.

Esto ha sucedido en otros lugares, pero aquí no es inevitable destruirlo.

Hay que proponer otro camino. Fue advertido por José María Arguedas, pero desde su muerte han transcurrido veinte años y nuestro desafío es cómo y de qué manera evitarlo. La respuesta no sólo está en un escritorio. Exigirá un cambio de vida. Lo que se proponía Arguedas en El Zorro de Arriba y el Zorro de Abajo no era el regreso al pasado sino la construcción de una nueva sociedad, donde:

Todo eso es para ganar plata. ¿Y cuando ya no haya la imprescindible urgencia de ganar plata? Se desmariconizará lo mariconizado por el comercio, también en la literatura, en la medicina, en la música, hasta en el modo en que la mujer se acerca al macho. Pruebas de eso, de lo renovado, de lo desvilecido encontré en Cuba. Pero lo intocado por la vanidad y el lucro está, como el sol, en algunas fiestas de los pueblos andinos del Perú. (José María Arguedas, El Zorro de Arriba y el Zorro de Abajo, p. 22, Lima, Editorial Horizonte, 1983).

Este fue un proyecto formulado hace veinte años y que ahora requiere que quienes se dedican al marxismo y las ciencias sociales continúen ese proyecto pensando en el futuro. Los científicos sociales no lo piensan hasta ahora suficientemente. No hay que limitar el horizonte del pensamiento a cosas locales. Ese libro de El Zorro de Arriba y el Zorro de Abajo, en contra de lo que podía suponerse, no se refiere a problemas locales, sino que aborda el conjunto de la sociedad para incluir propuestas alternativas.

Fue hecho hace veinte años, repito. Sin embargo la izquierda no ha podido todavía responder a ese desafío. Tiene miedo ahora de enfrentar el futuro. En un país como este, la revolución no sólo reclama reformas sino la formación de un nuevo tipo de sociedad. En el país se ha comenzado a discutir el lugar de los campesinos, colocándolos no sólo como anécdotas, sino pensados como protagonistas. Hay que discutir el poder, entonces no hay que discutir la producción y los mercados, sino también dónde está el poder, quiénes lo tienen y como llegar a él. Cuestionar el discurso liberal. Los jóvenes lo pueden hacer. Muchos somos viejos prematuros.

La derecha avanza en todos los terrenos. Quisieran estar listos militarmente. También dan la ilusión de un nuevo discurso. Un discurso en realidad cínico, que tiene tras suyo muchos muertos. Pero esa derecha sigue siendo una suma heterogénea de individuos con intereses particulares, muchas veces demasiado vinculados al exterior. Tampoco tienen sólo un proyecto. Por el contrario. Aparte de las discrepancias hasta ahora no asumen la construcción de una sola alternativa. Pero para ser admitidos esos izquierdistas, que frecuentan más las recepciones que las polémicas y cultivan los buenos modales, se visten a la medida. En otro lado de la ciudad, las marchas, los enfrentamientos callejeros, largos, agresivos se han vuelto frecuentes. Reclaman respuestas urgentes. ¿Las buscamos?

La cuestión se plantea sólo como el dilema entre quienes admiten la violencia y quienes optan por la vía legal. Así como hace falta una nueva alternativa, es necesario pensar el camino. Algunos creen que hay recetas ya establecidas y que apenas tienen que aplicarlas. Cuando las revoluciones han tenido éxito no ha sido así. Todo lo contrario, siempre han sido y serán excepcionales.

El socialismo en el poder comenzó sorpresivamente en 1917, hace sólo 70 años. Apareció apenas terminada la primera guerra mundial en un país y en un lugar que se suponía uno de los espacios más atrasados, donde no se produciría uno de esos cambios sustanciales. Sin embargo, allí surgió el socialismo que, años más tarde, después de la segunda guerra mundial, se expandiría a otros territorios, al Asia, al África. La empresa capitalista, en cambio, lleva ya algunos siglos de expansión. Las puertas al socialismo no están cerradas, pero se requiere pensar en otras vías. Una tercera, cuarta, quinta forma. Un socialismo construido sobre otras bases, que recoja también los sueños, las esperanzas, los deseos cíe la gente. Uno en que se dé cabida también a estas necesidades.

Se requiere de los intelectuales. Pero, insisto, lo lamentable es el desencuentro entre ellos y la militancia política. Aquí también hay una responsabilidad de quienes han estado demasiado preocupados por la lucha inmediata, la imposición de una secta, la disputa del poder minúsculo. Así se envejece. Será muy difícil que estemos a la altura de las circunstancias. pero no todo está perdido. Pueden aparecer otros personajes. Además, ya tenemos hijos. Ojalá pierdan admiración y respeto esos jóvenes, y asuman lo que no ha podido ser hecho. Pasar cuarenta años en este país es haber hecho demasiadas transacciones, consentimientos, silencios, retrocesos. Domesticados.

Algunos imaginaron que los votos de izquierda les pertenecían. Pero las clases populares piensan, aunque no lo crean ellos. No dan cheques en blanco. Recordemos cómo fluctúan las votaciones. Los pobres no les pertenecen.

Pero el socialismo —insisto— exigirá para el futuro un cambio radical en el discurso. Revolución no es sinónimo sólo de violencia. Hace falta proponer una nueva sociedad alternativa. Ahora es un poco tarde. En toda revolución siempre hay un sector demasiado radical que aparece al final. Aquí el desarrollo de los acontecimientos ha sido diferente. Ha surgido primero y, no obstante empezar desde un sector reducido, ha conseguido seguir existiendo y hasta incrementar sus seguidores. Ha aparecido un sector demasiado radical, que ha derivado en el fanatismo, el sectarismo y el crimen. Ha conseguido funcionar y por lo menos tener un relativo éxito en ciertas regiones. Con el tiempo se ha ido tornando más sectario y su acción política ha derivado en una práctica contaminada con lo criminal. Son capaces de eliminar a dirigentes populares, como hace la derecha. ¡Qué horrible! ¡Esta gente que era de izquierda! Y los demás no se lo recriminan. Guardan silencio.

Aquí —como más o menos en otros espacios— no se puede predecir y anunciar el futuro. El futuro no está cerrado. Si doy esa impresión, me corrijo. No hay una receta. Tampoco un camino trazado, ni una alternativa definida. Hay que construirlo, resultado de los múltiples factores: la experiencia de la izquierda, los discursos del pasado, los nuevos problemas. Ahora, en el Perú, hay demasiadas posibilidades contrapuestas. Los enfrentamientos son más duros, con enormes costos de vidas, pero los caminos siguen apareciendo. No es frecuente, pero queda también la posibilidad de un socialismo masivo, revolucionario, pero sin asesinatos.

En estos momentos podemos dividir el espectro político del país básicamente en tres. Tenemos de un lado a la derecha, aglutinada y representada por el Fredemo, aparentemente homogéneo, en realidad con diversos intereses que pugnan en su interior. Tenemos también a Sendero Luminoso y al MRTA, uno transitan—do a la acción criminal y otro insuficientemente creativo y sin propuesta social. Está también la Izquierda Unida en el centro, entre uno y otro. Esta izquierda oficial, empeñada en participar en las elecciones y en los mecanismos tradicionales de poder, se aleja del movimiento popular, es étnica y culturalmente distante de las mayorías populares. No puede sentir como ellos y no los incorpora en los cargos dirigenciales. Pero no es tampoco homogénea. De una izquierda que hace unos años se pensaba todavía revolucionaria, se han ido desgajando y delimitando algunos sectores. Uno transita hacia la derecha o el Apra. Aparentemente la mayoría quiere persistir tercamente en el centro. Se empeña en las reformas. Muy pegados a ellos hay también un sector, más pequeño, que quiere ser revolucionario, no criminal, que quiere remover las estructuras, no reformarlas, que empieza a plantearse el problema de la construcción de un socialismo original. Todavía no existe una alternativa revolucionaria diferente, cuajada. Requiere de esfuerzo, de creación, están allí sus elementos pero no puede crecer liderada por profesionales de clase media.

No repetir, crear otro tipo de dirigente. Dar cabida a otros sectores sociales y a los jóvenes. Ellos no deben seguir haciendo lo mismo, no pueden seguir pensando como hace veinte años. Las cosas han cambiado.

Hay quienes sienten su urgencia y quienes piensan que tienen tiempo. Es más, no es sólo un problema de tiempo. Hay también uno geográfico. Las posibilidades de acción política son diferentes según las regiones del país. Los problemas no se pueden pensar igual desde Lima, desde Ayacucho o la región central.

No se tome todo esto como una crítica por alguien —insisto—que se imagina por encima. Es en parte una autobiografía. Termino evitando ponerme como ejemplo de cualquier cosa. Lo cierto es que, como en otros sitios, hemos sido una intelectualidad muy numerosa, pero a la vez poco creativa. Incapaces de dar a nuestro propio país la posibilidad de un marxismo nuevo. Intelectuales y políticos ignoran el pasado, la historia, lo que han sido. Demasiado modernos. Incapaces de elaborar un proyecto. Insisto que mientras en muchos otros países latinoamericanos el socialismo ha sido destruido, aquí sigue vigente. Todavía. A pesar de estar arrinconado. La izquierda se divide. La mayoría, en estos momentos, parece derechizarse. Pero también está esa minoría que se radicaliza. Hay una posibilidad de izquierda en todo esto, pero debe tomar forma.

Muchas gracias a todos los amigos y desde luego, sobre todo, a quienes discrepan conmigo. Siempre mi estilo agresivo pero que no anula el cariño y el agradecimiento con todos ustedes, más aún con quienes más he discutido. Discrepar es otra manera de aproximarnos: Y, desde luego, cuando acudieron a ayudarme no les interesó saber qué posición tenía en la cultura o en la política.

Un abrazo. ¡Qué buenos amigos!

Alberto Flores Galindo.